Colombia vs. Queiroz: ¿revancha para la Selección o el DT de Ghana?
Colombia enfrentará a la Ghana de Carlos Queiroz, un partido que va mucho más allá de un resultado en el Mundial 2026.

Hay partidos que se juegan durante noventa minutos y otros que empiezan mucho antes del pitazo inicial. Colombia vs. Ghana, dirigida por carlos Queiroz pertenece a esa segunda categoría. El enfrentamiento entre la Selección Colombia y el entrenador portugués, ahora al frente del equipo africano, no solo enfrenta dos propuestas futbolísticas, sino dos historias que en algún momento caminaron juntas y terminaron de la peor manera.
El nombre de Carlos Queiroz todavía provoca sentimientos encontrados entre los aficionados colombianos. Llegó en 2019 con una hoja de vida difícil de igualar, después de dirigir a Portugal, Sudáfrica, Emiratos Árabes Unidos, Irán y de haber sido asistente de Sir Alex Ferguson en el Manchester United. Parecía el técnico ideal para darle continuidad al legado que había dejado José Pékerman, pero la realidad terminó siendo completamente distinta.
Durante sus primeros meses hubo motivos para el optimismo y Colombia mostró orden, ganó amistosos importantes y firmó una fase de grupos perfecta en la Copa América de Brasil 2019. Pero aquella ilusión empezó a resquebrajarse cuando llegaron las Eliminatorias rumbo a Catar 2022.
¿Cómo le fue a Colombia con Queiroz?
La historia suele simplificarse diciendo que el portugués salió por dos goleadas, pero en realidad el problema fue mucho más profundo.
La derrota 3-0 frente a Uruguay en Barranquilla fue un golpe duro, apenas cinco días después llegó el inolvidable 6-1 contra Ecuador en Quito, considerado por muchos como una de las peores presentaciones de Colombia en su historia reciente de Eliminatorias. Aquellos resultados no solo comprometieron la clasificación al Mundial, también rompieron la confianza entre el cuerpo técnico, los jugadores y la afición.

Carlos Queiroz con la Selección Colombia. Foto: tomada de redes sociales
La Federación Colombiana de Fútbol decidió poner fin al ciclo de Queiroz en diciembre de 2020. Su balance dejó cifras discretas para las expectativas que existían alrededor de su contratación y un equipo que parecía haber perdido la identidad construida durante la era Pékerman.
Lo que vino después demuestra que el problema tampoco se solucionaba únicamente cambiando de entrenador. La Federación apostó por el regreso de Reinaldo Rueda en enero de 2021, pero el técnico colombiano tampoco consiguió revertir el momento deportivo y la Selección terminó quedándose por fuera del Mundial de Catar 2022 tras finalizar sexta en las Eliminatorias sudamericanas.
Solo después de ese proceso llegó Néstor Lorenzo en junio de 2022 para iniciar un proyecto completamente nuevo. Es decir, Lorenzo no reemplazó directamente a Queiroz, sino a Reinaldo Rueda, quien había asumido tras la salida del portugués.
La mayor revancha no es contra Queiroz
Hablar de revancha puede resultar tentador, pero quizá esa palabra no describe realmente lo que está en juego. Ni Queiroz es el único responsable del fracaso de aquella generación, ni Colombia necesita demostrarle algo exclusivamente a su antiguo entrenador.
Con Lorenzo, la Selección recuperó varios rasgos que parecían perdidos y volvió la confianza, regresó la presión alta, aparecieron nuevamente asociaciones ofensivas y el grupo recuperó una conexión evidente con la afición.
Los resultados respaldaron esa transformación con una clasificación al Mundial, una larga racha de partidos sin perder y el subcampeonato de la Copa América antes de llegar a esta Copa del Mundo. Incluso en el actual Mundial, Colombia aseguró anticipadamente su clasificación a la fase eliminatoria mostrando un equipo competitivo y con una identidad clara.
Jornada de entrenamientos con arqueros en Bogotá a cargo del D.T. Carlos Queiroz. https://t.co/KFYxPIIoE1 pic.twitter.com/rAnDMiNz65
— Selección Colombia (@FCFSeleccionCol) May 10, 2019
Paradójicamente, muchos futbolistas que hoy son figuras también estuvieron bajo las órdenes de Queiroz. Luis Díaz, Dávinson Sánchez, Yerry Mina o James Rodríguez vivieron ese proceso y ahora representan una versión mucho más consolidada de la Selección.
Queiroz verá enfrente un equipo que alguna vez intentó construir y que terminó floreciendo bajo otro proyecto. Colombia, por su parte, tendrá delante al entrenador que simboliza uno de los momentos más difíciles del último ciclo mundialista.
¿Desventaja para Colombia?
Queiroz nunca dejó de defender públicamente su trabajo en Colombia y en varias entrevistas ha insistido en que las circunstancias fueron complejas, marcadas por la pandemia y un calendario atípico. La hinchada, en cambio, siguen asociando su nombre con aquellas derrotas que todavía duelen.
El fútbol rara vez ofrece oportunidades para cerrar capítulos de manera simbólica. Este Mundial sí lo hace y si Colombia consigue imponerse, el triunfo no borrará el 6-1 de Quito ni cambiará la historia, tampoco convertirá automáticamente a Lorenzo en mejor entrenador que Queiroz, porque pertenecen a contextos completamente diferentes.
Pero sí servirá como una confirmación de que la Selección encontró el camino que perdió durante varios años y será la evidencia de que aquel oscuro episodio quedó atrás y de que el proyecto actual ya no vive del recuerdo de Pékerman ni de las frustraciones posteriores, sino de una identidad propia.
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