¿Cuáles son los volcanes que forman la cadena Los Coconucos y qué riesgo tienen?
La cadena Los Coconucos tiene 15 centros eruptivos. Conozca cuáles son y qué se sabe de la actividad del Puracé, Piocollo y Curiquinga.

Cuando se habla del volcán Puracé, la atención suele concentrarse en su cráter, sus emisiones de ceniza y los sismos que se registran en el Cauca. Sin embargo, el Puracé no está solo. Hace parte de la cadena volcánica Los Coconucos, un sistema ubicado entre los departamentos de Cauca y Huila que reúne 15 centros eruptivos alineados a lo largo de unos 6,5 kilómetros.
La actividad reciente volvió a poner esta cadena en el centro de la conversación. El Servicio Geológico Colombiano (SGC) reportó señales relacionadas con el movimiento de fluidos debajo del Puracé, sismicidad asociada al fracturamiento de roca en sectores de Puracé y Piocollo y una deformación lenta del suelo entre Puracé, Piocollo y Curiquinga. Además, se registraron cinco emisiones de ceniza y reportes de caída de material en veredas del municipio de Puracé.
Pero Los Coconucos es mucho más que el Puracé. Esta cadena volcánica se encuentra en el Macizo Colombiano, entre los departamentos de Cauca y Huila, y está conformada por 15 centros eruptivos que se encuentran geográficamente próximos y alineados. Su configuración es resultado de una larga historia de actividad volcánica y permite entender por qué el monitoreo científico no se concentra únicamente en un cráter.
Dentro de este sistema se encuentran estructuras como Puracé, Piocollo, Curiquinga, Paletará, Calambas, Quintín, Shaka, Killa, Machángara y Pan de Azúcar, entre otros centros eruptivos. Aunque todos forman parte de la misma cadena, no significa que tengan actualmente el mismo nivel de actividad ni que todos estén bajo una alerta individual.
De hecho, el Puracé es el principal foco de vigilancia por su actividad reciente. El SGC también ha estudiado las señales registradas en Piocollo y Curiquinga, especialmente por los cambios observados en el sector noroccidental de Los Coconucos.
¿Cuáles son los volcanes de Los Coconucos?
La cadena está compuesta por 15 centros eruptivos, alineados principalmente en dirección noroeste-sureste. En el extremo noroccidental se encuentra el Puracé y hacia el sureste aparece el Pan de Azúcar.
El listado incluye:
Puracé
Piocollo
Curiquinga
Calambas
Paletará
Quintín
Shaka 1
Shaka 2
Shaka 3
Killa
Machángara
Pan de Azúcar
Pukará
Piki
Amankay
Aunque comúnmente se habla de todos ellos como volcanes, el SGC precisa que la cadena está conformada por diferentes centros eruptivos y cráteres. Algunos tienen nombres reconocidos y otros corresponden a estructuras que forman parte del complejo volcánico.

El volcán Puracé hace parte de la cadena volcánica Los Coconucos y permanece bajo vigilancia del SGC. Colprensa
¿Cuáles están mostrando cambios?
La mayor atención científica en los últimos años se ha concentrado en el sector noroccidental de la cadena, especialmente en Puracé, Piocollo y Curiquinga.
El SGC explica que estos tres centros han presentado diferentes manifestaciones de actividad. En Curiquinga, por ejemplo, se han registrado emisiones de ceniza y cambios en una grieta que apareció en la pared norte del cráter y que posteriormente se extendió hacia el sector de Piocollo.
En el caso del Puracé, el organismo ha registrado señales sísmicas asociadas a la dinámica de fluidos, emisiones de gases y ceniza, además de cambios en otros parámetros de vigilancia.
Esto no significa que los tres volcanes estén actualmente en una condición idéntica ni que exista una alerta individual para cada uno. El monitoreo busca establecer cómo evoluciona el comportamiento del sistema y determinar si existen cambios que puedan modificar el nivel de amenaza.
¿Qué riesgo representa la cadena volcánica?
El riesgo no depende únicamente de que exista un volcán. También intervienen factores como la actividad registrada, la exposición de las comunidades y la posibilidad de fenómenos asociados a una eventual erupción.
En Los Coconucos, los estudios científicos muestran que existen estructuras con características diferentes. Los centros del sector noroccidental presentan cráteres amplios asociados a actividad predominantemente explosiva, mientras que hacia el sureste predominan productos de tipo efusivo.
El Puracé es el principal foco de vigilancia debido a su actividad histórica y reciente. El SGC lo identifica como el volcán más joven y septentrional de la cadena y uno de los volcanes activos más importantes de Colombia.
La presencia de otros centros eruptivos, sin embargo, hace que el estudio de la cadena sea fundamental. De hecho, el SGC ha señalado que busca integrar información de Puracé, Piocollo y Curiquinga para mejorar la evaluación de la amenaza y, a futuro, avanzar hacia un mapa que abarque toda la cadena.
¿Qué está pasando actualmente en Los Coconucos?
El reporte más reciente del SGC muestra que la actividad continúa siendo vigilada de manera permanente. Debajo del cráter del Puracé predominan señales sísmicas relacionadas con la dinámica de fluidos, mientras que la sismicidad por fracturamiento de roca en Puracé y Piocollo permaneció en niveles bajos.
Al mismo tiempo, persiste la deformación lenta del terreno entre Puracé, Piocollo y Curiquinga. El SGC también reportó cinco emisiones de ceniza y recibió información sobre caída de este material en las veredas Chiligló, Alto Anambío y Cristales, en el municipio de Puracé.
Por eso, hablar de Los Coconucos permite entender que la situación no se limita a un solo cráter. Es un sistema volcánico complejo, con 15 centros eruptivos y una historia geológica común.
La recomendación para las comunidades y visitantes es mantenerse atentos a los reportes oficiales del SGC y seguir las instrucciones de las autoridades de gestión del riesgo. La actividad de un volcán puede cambiar y, por esa razón, los científicos analizan de manera conjunta los sismos, los gases, las emisiones de ceniza y la deformación del terreno antes de establecer conclusiones sobre su evolución.
