La CAR tomará esta drástica medida en 35 municipios por la sequía: hogares tendrán prioridad
La autoridad ambiental anunció una estrategia que podría cambiar temporalmente el uso del recurso hídrico en las zonas más afectadas.

La emergencia por el descenso de los niveles de agua en varias cuencas de Cundinamarca y Boyacá llevó a la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) a poner en marcha nuevas medidas para proteger el abastecimiento destinado al consumo humano.
La entidad anunció que sus 14 direcciones regionales revisarán cuenca por cuenca y concesión por concesión en los 35 municipios que actualmente se encuentran en alerta por riesgo de desabastecimiento. El objetivo será determinar cuáles fuentes presentan mayor presión y qué medidas deben aplicarse para garantizar el suministro de agua a las comunidades.
La CAR aclaró que las decisiones no serán generales ni automáticas. A partir de aforos, visitas e informes técnicos realizados en campo, la autoridad podrá reducir los caudales asignados o suspender temporalmente concesiones de aguas superficiales cuando estas representen una presión crítica sobre fuentes que abastecen acueductos urbanos o rurales.
¿A quiénes podrían reducirles o suspenderles el agua?
Las medidas anunciadas están dirigidas principalmente a concesiones utilizadas por industrias, comercios y actividades agropecuarias que capten agua de fuentes superficiales sometidas a estrés hídrico.
La CAR señaló que estudiará cada caso de manera individual para determinar si es necesario modificar las asignaciones existentes, reducir los caudales autorizados o suspender temporalmente determinadas concesiones.
La medida busca evitar que las actividades productivas compitan por el recurso con los sistemas de abastecimiento de las comunidades.
El Ministerio de Ambiente también ha establecido que, en escenarios de escasez, la disponibilidad del recurso condiciona las concesiones y que el orden en el que fueron otorgadas no genera prioridad. La normativa contempla un orden de prelación en el que el consumo humano, colectivo o comunitario tiene la primera prioridad.
¿Qué hará la CAR antes de suspender una concesión?
La Corporación aseguró que sus decisiones estarán respaldadas por información técnica.
La instrucción contempla revisar el comportamiento de las fuentes que abastecen los acueductos, realizar aforos y visitas de campo y analizar los expedientes de las concesiones existentes.
Con esa información se determinará si una fuente cuenta con suficiente disponibilidad para mantener los caudales autorizados o si es necesario aplicar restricciones.
"Cada decisión de disminuir caudales o suspender concesiones superficiales se tomará con estricto rigor técnico y científico", afirmó el director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros.
Este tipo de seguimiento también está contemplado dentro de las orientaciones nacionales para escenarios de estiaje severo. El Ministerio de Ambiente ha pedido a las autoridades ambientales intensificar las visitas de verificación y revisar las condiciones de las concesiones, incluidos los caudales otorgados y las medidas de uso eficiente y ahorro del agua.
Le puede interesar: Director de la CAR revela qué municipios de Cundinamarca ya sufren por falta de agua

La CAR Cundinamarca revisará las principales fuentes hídricas en Cundinamarca y Boyacá. Crédito: Colprensa.
¿Qué recomienda la CAR a las empresas y al sector agropecuario?
Ante el actual panorama de disponibilidad hídrica, la autoridad ambiental hizo una recomendación directa a los sectores productivos: abstenerse de presentar nuevas solicitudes de concesión sobre fuentes superficiales críticas.
Según la CAR, los balances hidrológicos actuales muestran que esas solicitudes no tendrían viabilidad técnica de otorgamiento en las zonas que enfrentan mayor presión sobre el recurso.
La recomendación busca evitar que se generen nuevas demandas sobre fuentes que actualmente tienen dificultades para garantizar el abastecimiento de las comunidades.
¿Qué alternativas tendrán las actividades productivas?
La CAR anunció que no se limitará a aplicar restricciones. También pondrá en marcha mesas de acompañamiento técnico con los sectores productivos para buscar fuentes alternativas de abastecimiento.
Entre las opciones que promoverá están el aprovechamiento regulado de aguas subterráneas mediante pozos profundos y aljibes tecnificados, los sistemas de cosecha de aguas lluvias y la identificación de fuentes superficiales secundarias que no abastezcan redes de acueducto público.
El uso de aguas subterráneas también está sujeto a autorización ambiental. La propia CAR señala que las concesiones para este recurso dependen de su disponibilidad y de las necesidades de aprovechamiento, bajo condiciones destinadas a garantizar su preservación.
Le puede interesar: ¿Le están llegando caras las facturas de servicios públicos? La IA ya puede explicarle por qué

Varias fuentes hídricas en Cundinamarca y Boyacá ya están padeciendo la sequía a causa del fenómeno de El Niño. Crédito: imagen suministrada.
¿Por qué el consumo humano tendrá prioridad?
La decisión de la CAR se fundamenta en el régimen de prioridades establecido para el uso del agua.
El Decreto 1076 de 2015 establece como primera prioridad la utilización del recurso para consumo humano, colectivo o comunitario, tanto urbano como rural. Después aparecen las necesidades domésticas individuales y diferentes usos agropecuarios, energéticos, industriales, mineros y recreativos.
Por eso, en un escenario de escasez, una concesión previamente otorgada no garantiza que pueda mantenerse el mismo caudal si las condiciones de la fuente cambian.
La normativa señala expresamente que el suministro de agua para satisfacer concesiones está sujeto a la disponibilidad del recurso y que, en situaciones de escasez, pueden establecerse mecanismos de distribución conforme a las reglas aplicables.
¿Qué busca evitar la CAR con estas medidas?
La prioridad de la autoridad ambiental es impedir que el deterioro de las fuentes termine afectando el suministro de agua para los hogares de los municipios que ya presentan dificultades de abastecimiento.
Por eso, la estrategia combina monitoreo hidrológico, revisión de concesiones, posibles reducciones o suspensiones temporales, control de las captaciones y búsqueda de fuentes alternativas para las actividades productivas.
La CAR mantiene así la alerta sobre los 35 municipios afectados por el estrés hídrico y prepara nuevas decisiones a medida que sus equipos técnicos determinen cómo está evolucionando la disponibilidad del recurso en cada cuenca.
💧 ¡La sequía no da tregua!
— CAR Cundinamarca (@CAR_Cundi) September 29, 2026
35 municipios de Cundinamarca y Boyacá están en alerta por desabastecimiento de agua. Activamos el Comité Hidrológico y reforzamos la vigilancia contra captaciones ilegales y riegos no autorizados para proteger el agua.
🔗 https://t.co/g6HZnkVd9k https://t.co/BkV3Htnp2F pic.twitter.com/fUZoYAe9MM


