Separación y mascotas: qué hacer para garantizar el bienestar del animal
Los animales de compañía se ven afectados cuando las parejas se separan y cuando dejan de ver a uno de sus tutores. ¿Cómo mitigar los efectos?

Muchas parejas y relaciones se acaban cuando hay un animal de compañía de por medio y surgen dudas sobre quién debe quedarse con ellos o cómo debe manejarse la situación. Mientras en el Congreso avanza una ley para definir la custodia, el cuidado y la manutención de los animales que quedan en medio de rupturas, en Minuto60 le contamos qué dicen los expertos.
Según Néstor Calderón, médico veterinario que se ha dedicado a la etología clínica y la medicina del comportamiento, es importante entender las dinámicas familiares y los vínculos que se crearon a la hora de definir si alguna de las partes debe quedarse con el perro o el gato.
“Necesitamos entender dentro de ese sistema familiar cómo se establecieron los vínculos entre los individuos. Me explico, no necesariamente quien cuidaba más del animal, quien le dedicaba más tiempo, fue quien construyó el mejor vínculo. Se empieza a crear ahí un ‘No, yo era el responsable, entonces yo me merezco’. Pero un momentico, igual que con las personas -o díganle a la mamá por qué no quiere más a la oveja negra de la familia, daría la vida por ese hijo-, estamos hablando de emociones, de afecto”, afirma.
Estas dinámicas son las que tendrían que tener en cuenta los jueces y en general los dueños de los animales pensando en el bienestar del animal.
¿Qué se debería ante la separación?
Para el doctor Calderón, es importante empezar actuar antes de que se dé la separación. El mejor escenario sería ir de manera gradual.
“Tratar de evaluar cuáles son las rutinas, hábitos y costumbres que cada miembro de la familia tiene con cada animal, de tal manera que yo pueda gradualmente modular esas rutinas, costumbres y hábitos para que el animal lo pueda hacer con otro miembro de la familia”, explica.
Esto, dice Calderón, favorece que “si hay una separación de viaje, de muerte o por ruptura de la relación, sea fácil al animal adaptarse a nuevas circunstancias. Porque en último lo que queremos es que los animales y las personas pasemos de una relación dependiente a una relación interdependiente y si es posible independiente”.
Calderón señala que cada familia es diferente, por ello, el tratamiento a la situación debe ser desde el entendimiento de las dinámicas.
¿Cómo mitigar el estrés?
Natalia Moreno, máster en etología clínica, coincide con Calderón frente a la necesidad de hacer los cambios gradualmente.
“Todos los cambios que vengan con la separación de los tutores deben tener un proceso gradual para los perros, no debería ser bruscos. Todo debe ser paso a paso, el cambio de lugar, el cambio de paseo, el cambio de alimentación, el cambio de la familia”, afirma.
Señala que es inevitable que se genere estrés por la separación de los tutores, por lo que lo recomendable es que se les haga actividades que ayuden a mitigarlo.
“Se debe implementar actividades de enriquecimiento que mitiguen estos niveles de estrés o de ansiedad como morder, lamer, olfatear, perseguir, resolver problemas. Todo esto en sus rutinas diarias”.
