Murió Valentino, el bebé cucuteño que esperaba un traslado de la Nueva EPS: ¿de qué sufría?
La tragedia de Valentino refleja la realidad que afrontan cientos de hogares en Norte de Santander, que no cuentan con centros especializados.

El luto y la más profunda indignación embargan a Cúcuta luego de que se confirmara el fallecimiento de Valentino, el bebé de tan solo un año y medio que permanecía hospitalizado en la Clínica Foscal. El menor luchaba incansablemente por su vida ante una grave complicación en sus pulmones que terminó con su vida. El niño había ingresado inicialmente a la institución de salud con la esperanza de tratar una malformación vasolinfática en el lado derecho de su rostro.
Sin embargo, durante el desarrollo del tratamiento, su estado de salud sufrió un severo deterioro respiratorio que comprometió gravemente sus funciones vitales, sumiendo a su familia en una angustia indescriptible.
¿Por qué debía ser trasladado Valentino a Bucaramanga?
Ante la inminente falla pulmonar, los médicos tratantes ordenaron la remisión inmediata del infante hacia el Instituto Cardiovascular de Floridablanca. En este centro de alta complejidad era indispensable realizarle una terapia ECMO, un procedimiento de soporte vital avanzado para permitir oxigenar su sangre en una Unidad de Cuidados Intensivos.
Su mamá, Maryuri Hernández, elevó un desesperado y público clamor a la Nueva EPS para lograr la rápida autorización del procedimiento que significaba la diferencia entre la vida y la muerte. Con profunda angustia, la mujer insistía en que los pulmones de su hijo requerían descansar urgentemente para lograr su recuperación integral.
Pese a la imperiosa urgencia manifestada por sus familiares para concretar el traslado al centro especializado, ubicado a tan solo unos metros de la clínica, la salud del menor empeoró dramáticamente. Lamentablemente, el pequeño cuerpo de Valentino no resistió la dura crisis y falleció en el centro hospitalario, dejando un vacío eterno.
La situación de la familia de Valentino no es la única
#Entrevista | 💙 Una luz de esperanza para Valentino.
— Diario La Opinión (@laopinion_col) September 12, 2026
El pequeño cucuteño, de apenas un año y medio de edad, atravesó días muy difíciles mientras su familia buscaba con urgencia el traslado y la atención especializada que necesitaba.
Hoy, su mamá confirmó a La Opinión una… pic.twitter.com/a18SRo7yzm
La tragedia de Valentino refleja la dolorosa realidad que afrontan cientos de hogares en Norte de Santander, cuyos pacientes deben desplazarse hacia Bucaramanga en busca de servicios de alta complejidad no disponibles en su región.
Las demoras administrativas en la aprobación de remisiones por parte de las aseguradoras continúan cobrando vidas inocentes. Este desenlace reitera el llamado urgente a humanizar la atención médica, para que los trámites no se vuelvan un impedimento que cueste vidas en Colombia.

