El ultimátum del Ministerio de Salud al Hospital Universitario de Santander: formalización o intervención
El ministro de Salud advirtió a las directivas del Hospital Universitario de Santander sobre el incumplimiento en los procesos de formalización.

El ministro de Salud y Protección Social, Guillermo Alfonso Jaramillo lanzó una contundente advertencia a las directivas del Hospital Universitario de Santander (HUS), uno de los centros asistenciales más importantes del nororiente del país, al señalar que el incumplimiento en los procesos de formalización laboral de su personal podría acarrear multas económicas y, en un escenario más grave, una intervención por parte del Gobierno Nacional.
Durante una visita a la entidad, el jefe de la cartera de Salud fue enfático en que la formalización del talento humano en salud no es una opción ni una recomendación, sino una obligación legal que debe cumplirse en el marco de la política del Gobierno para dignificar las condiciones laborales del personal médico, asistencial y administrativo.
El funcionario dijo que las directivas tendrán dos semanas para presentar un plan de formalización de los trabajadores del HUS.
“El mensaje es claro: si no avanzan en la formalización, el Ministerio tiene las herramientas para sancionar, multar e incluso intervenir”, advirtió el ministro, al tiempo que reiteró que no se permitirá la persistencia de esquemas de tercerización laboral que vulneren los derechos de los trabajadores de la salud.

El Hospital Universitario de Santander está ubicado en Bucaramanga. Colprensa
Incumplimientos y llamados de atención
Según el Ministerio, el Hospital Universitario de Santander ha sido objeto de seguimientos y requerimientos reiterados, en los que se ha evidenciado un rezago en la formalización de su planta de personal, especialmente en áreas misionales. Estas prácticas, de acuerdo con la cartera, contravienen las disposiciones vigentes que buscan eliminar la contratación precaria y garantizar estabilidad laboral, acceso a seguridad social y condiciones dignas de trabajo.
El ministro recordó que la formalización del talento humano es un eje central de la reforma estructural al sistema de salud que impulsa el Gobierno, y que los hospitales públicos, en particular los universitarios, deben ser ejemplo de cumplimiento normativo.
“No puede ser que instituciones públicas, financiadas con recursos del Estado, mantengan esquemas laborales que van en contra de la ley y de los derechos fundamentales de quienes sostienen el sistema de salud”, señaló.
Posibles sanciones e intervención
El Ministerio de Salud explicó que, de persistir los incumplimientos, se activarían mecanismos administrativos sancionatorios, que incluyen multas económicas significativas para la institución y para sus directivos, así como la posibilidad de una intervención administrativa, figura contemplada en la normativa vigente cuando se pone en riesgo la adecuada prestación del servicio o se incumplen obligaciones legales de manera reiterada.
Una eventual intervención permitiría al Gobierno asumir el control temporal del hospital, con el fin de corregir las fallas estructurales, reorganizar la administración y garantizar el respeto por los derechos laborales del personal.
Aunque el ministro aclaró que la intervención es una medida extrema, subrayó que no dudará en aplicarla si el HUS no demuestra avances concretos y verificables en los procesos de formalización.
El #MinSalud, @GA_Jaramillo, en compañía del ministro de trabajo, @AntonioSanguino, visitan el Hospital Universitario de Santander.
— MinSalud Colombia 🇨🇴 (@MinSaludCol) January 20, 2026
En su recorrido, escucharon las denuncias realizadas por el personal médico quienes manifiestan la falta de voluntad para comenzar los procesos de… pic.twitter.com/clAIzglVxI
Un mensaje al sistema de salud
Más allá del caso puntual del HUS, el pronunciamiento del ministro envía un mensaje directo a todo el sistema de salud público: el Gobierno está dispuesto a usar todas las herramientas legales para garantizar la formalización laboral y corregir prácticas que, durante años, han afectado a miles de trabajadores.
“La salud no se sostiene con contratos precarios. Se sostiene con dignidad laboral, responsabilidad institucional y cumplimiento de la ley”, concluyó el ministro.
El pulso entre el Gobierno y el Hospital Universitario de Santander marca así un nuevo capítulo en la implementación de la política de formalización laboral, con sanciones e intervención sobre la mesa si no se producen cambios de fondo.
La frase polémica
El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo ha sido objeto de polémica tras reaccionar con dureza al lamento y llanto del gerente del Hospital San Rafael de Itagüí, Luis Fernando Arroyave, por la falta de recursos para pagarle a los trabajadores y, en tono crítico, recordó que “los ricos también lloran”, al señalar que no es aceptable que una institución con respaldo público alegue pobreza mientras mantiene prácticas administrativas que afectan a su personal.
El jefe de la cartera insistió en que las dificultades financieras no pueden ser excusa para incumplir los derechos laborales y recalcó que la prioridad debe ser garantizar el pago oportuno y la dignidad de quienes sostienen el sistema de salud. Además aseguró que en ese centro asistencial se han encontrado irregularidades y nepotismo.
