Colombia en alerta por fenómeno de El Niño: riesgo de sequías, incendios y presión sobre embalses
Autoridades advierten un posible evento más intenso que el de 2024 y llaman a prepararse ante riesgos en agua, clima y economía.

Hace apenas dos años, Colombia vivió uno de los episodios más críticos asociados al fenómeno de El Niño. En ese periodo, el país enfrentó una combinación de incendios forestales, reducción significativa en los niveles de los embalses y racionamientos de agua en varias ciudades, entre ellas Bogotá.
Las imágenes de montañas afectadas por el fuego, la preocupación por el abastecimiento hídrico y las restricciones en el consumo marcaron la memoria reciente del país. Hoy, ese recuerdo vuelve a cobrar relevancia ante nuevos pronósticos que advierten sobre un evento incluso más intenso.
Las autoridades ambientales y climáticas coinciden en que el país podría enfrentar nuevamente un escenario complejo si no se adoptan medidas preventivas desde ahora. Por eso, el llamado actual no se limita a la alerta, sino a la preparación anticipada.
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Fenómeno de El Niño genera alertas por sequías, incendios y reducción de lluvias en Colombia. Redes sociales
Alertas desde la comunidad científica internacional
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos emitió un nuevo informe en el que advierte que existe una probabilidad superior al 60 % de que el fenómeno de El Niño se desarrolle en los próximos meses.
Según la entidad, este evento climático podría formarse entre mayo y julio y extenderse hasta finales de 2026, con una probabilidad estimada del 61 %. Este tipo de fenómeno suele estar asociado a cambios significativos en el clima global, especialmente en la distribución de las lluvias.
La NOAA explicó que este escenario estaría relacionado con el aumento de la temperatura bajo la superficie del océano y con variaciones en los vientos del oeste en el Pacífico occidental. Estas condiciones son determinantes en la evolución del fenómeno.
El organismo también advirtió que no se descarta la posibilidad de un evento de gran intensidad, aunque aclaró que esto dependerá de la persistencia de los patrones atmosféricos en el Pacífico ecuatorial, una condición que aún no está completamente definida.
¿Qué es el fenómeno de El Niño?
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) define El Niño como un fenómeno climático asociado al calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico Tropical.
Este calentamiento ocurre principalmente frente a las costas del norte de Perú, Ecuador y el sur de Colombia, y puede extenderse a grandes zonas del océano. Sus efectos no se limitan al mar, sino que influyen directamente en las condiciones climáticas del norte de Suramérica.
En Colombia, este fenómeno se traduce principalmente en una reducción de las lluvias. Esto genera periodos prolongados de sequía en diferentes regiones del país, afectando la disponibilidad de agua para consumo humano, la agricultura y la generación de energía.
Además, incrementa el riesgo de incendios forestales, especialmente en zonas de alta temperatura y baja humedad, lo que agrava la presión sobre los ecosistemas.
Impactos recientes en Colombia
El último evento de El Niño dejó huellas significativas en el país. De acuerdo con la exviceministra de Ambiente Sandra Vilardy, durante ese periodo se registraron incendios forestales en más de 800 municipios, lo que provocó pérdida de biodiversidad, deterioro de la calidad del aire y aumento de emisiones contaminantes.
También se presentaron impactos en la producción agropecuaria, con afectaciones directas en la seguridad alimentaria de varias regiones. La reducción de lluvias afectó cultivos y encareció algunos productos básicos.
En el sector energético, la dependencia de los embalses para la generación hidroeléctrica generó riesgos en el suministro. La disminución de los niveles de agua obligó a activar medidas de monitoreo permanente.
Uno de los efectos más visibles fue el racionamiento de agua en Bogotá, asociado a la reducción de caudales y al descenso de los niveles de los embalses que abastecen a la capital.
En el ámbito económico, el Banco de la República ha señalado que los fenómenos de El Niño suelen tener impacto directo en la inflación. En promedio, el índice general aumenta alrededor de 1,6 puntos porcentuales, mientras que los alimentos y la energía registran incrementos adicionales.
Bogotá y la cuenca del río más presionada
Frente a este panorama, Minuto60 consultó a la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), que lanzó un llamado urgente a la preparación.
El director de la entidad, Alfred Ignacio Ballesteros, advirtió que la cuenca del río Bogotá sería una de las más vulnerables del país, debido a que abastece a cerca de 12 millones de personas.
Esta alta densidad poblacional convierte a la región en una de las más exigidas en términos de demanda de agua, lo que aumenta su exposición ante escenarios de sequía prolongada.
Según explicó el funcionario, ya comienzan a evidenciarse señales de presión sobre el recurso hídrico y sobre los ecosistemas, lo que podría agravarse si se consolidan las condiciones del fenómeno de El Niño.

La cuenca del río Bogotá es una de las más presionadas del país por ser la de mayor ocupación poblacional. Cortesía CAR
Llamado a la acción anticipada
Ante este escenario, la CAR pidió a autoridades territoriales, empresas de servicios públicos, sectores productivos y ciudadanía activar medidas de contingencia desde ahora.
Con dos meses de anticipación invitamos a implementar los Planes de Uso Eficiente y Ahorro de Agua (PUEAA) y a poner en marcha planes alternos de abastecimiento de agua potable para evitar una situación como la vivida en 2024.
Director de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros
El director fue enfático en que la gestión reactiva ya no es una opción viable. “No podemos seguir actuando cuando la crisis ya está encima. Eso es gestión reactiva y eso ya fracasó. Es momento de organizarse, articularse y prepararse”, señaló.
Embalses y vigilancia permanente
Aunque actualmente los embalses presentan niveles normales, la CAR insiste en que no se deben ignorar los pronósticos internacionales ni las alertas científicas.
“Sería irresponsable decir que estamos ante un inminente racionamiento, pero también sería irresponsable ignorar lo que se viene”, advirtió el director.
La entidad explicó que mantiene seguimiento constante a las condiciones del sistema hídrico y trabaja en proyectos para fortalecer la seguridad del agua en la región.
Proyectos y preparación estructural
Entre las acciones en curso se encuentran la exploración de pozos profundos, la ampliación de la capacidad del embalse del Neusa y la recuperación de microcuencas abastecedoras en la región.
Estas estrategias buscan reducir la vulnerabilidad del sistema hídrico ante escenarios de sequía prolongada y garantizar la continuidad del abastecimiento en el mediano plazo.
La CAR también trabaja en articulación con entidades internacionales para fortalecer programas de conservación y protección de fuentes hídricas. Finalmente, el director de la CAR reiteró que este escenario debe asumirse como una oportunidad para actuar con anticipación.
Esta no es una alerta más, es una oportunidad para hacer las cosas bien: monitorear nuestras fuentes hídricas, proteger las coberturas vegetales, activar planes de contingencia y coordinar decisiones.
Director de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros
El posible fenómeno de El Niño vuelve a poner sobre la mesa la fragilidad del sistema hídrico en Colombia. La diferencia entre una crisis y una gestión eficiente dependerá de la capacidad de anticipación de las autoridades y de la respuesta de la ciudadanía.
Si el país actúa a tiempo, los impactos podrían mitigarse. De lo contrario, los efectos podrían sentirse nuevamente en el acceso al agua, la economía, la energía y la calidad de vida de millones de personas.
#Colombia | Minuto60 consultó a Alfred Ignacio Ballesteros, director de la CAR Cundinamarca, sobre el posible fenómeno de El Niño y su impacto en la región, especialmente en el estado de los embalses y el abastecimiento de agua. El funcionario advirtió que hay un 62 % de… pic.twitter.com/PXlzLjBvBV
— Minuto60 (@minuto60com) April 10, 2026
