"La impresión que tengo es positiva": El balance del mandatario tras su histórico cara a cara con Donald Trump
Petro y Trump estrechan manos en Washington. Así fue la cumbre que buscó reconstruir la relación entre ambos países tras meses de tensiones.

Lo que ocurrió hoy en la Casa Blanca no era algo que se viera venir hace apenas semanas. Donald Trump y Gustavo Petro, dos presidentes con ideas muy opuestas, se reunieron cara a cara en Washington D. C. por primera vez desde que el republicano regresó al poder.
La relación entre Estados Unidos y Colombia llevaba meses en uno de sus puntos más bajos en décadas. Antes de esta cita, Trump había llegado a insultar públicamente a Petro, tildándolo de "hombre enfermo" y sugiriendo posibles acciones militares en la región. Colombia, por su parte, respondió con dureza: hubo acusaciones cruzadas y semanas de tensiones abiertas.
Sin embargo, tras una llamada telefónica en enero que suavizó el clima, Petro llegó este lunes a la capital estadounidense. Acompañado por su canciller y ministros, el mandatario colombiano entró al Ala Oeste con señales claras de que este viaje no es solo protocolario, sino una oportunidad para relanzar la relación bilateral.

Escrito de Donald Trump tras la reunión. Redes sociales
Las primeras señales tras el encuentro
El primer gran giro de la jornada ocurrió en las redes sociales. Al salir de la reunión, Gustavo Petro no publicó un comunicado acartonado, sino una imagen que vale más que mil discursos: una fotografía de ambos estrechándose la mano, acompañada de un mensaje manuscrito por el propio Trump. "Gustavo: Un gran honor. Amor a Colombia", decía el texto.
¿Cómo pasamos de la amenaza de una intervención militar a un "gran honor"? La respuesta parece estar en el pragmatismo. Trump necesita estabilidad en el principal productor de cocaína del mundo, y Petro, en la recta final de su gobierno, sabe que no puede dejar a Colombia aislada si quiere que su legado de Paz Total tenga futuro.
Durante las dos horas de charla, recorrieron los pasillos de la Casa Blanca. Petro mismo reflexionó en sus redes sobre ese caminar por la historia: "¿Qué sigue?", se preguntó, dejando en el aire la sensación de que se ha abierto una puerta diplomática que hasta ayer estaba sellada con candado.
#Mundo | Primera imagen pública de lo que será el gran salón de baile de la Casa Blanca. Donald Trump presumió de este proyecto, concebido como una representación del Edificio del Tesoro, justo al otro lado de la calle, y que reemplaza el ala este, "muy pequeña, en ruinas y… pic.twitter.com/88Wg6OYBkQ
— Minuto60 (@minuto60com) February 3, 2026
Drogas, Venezuela y la "dignidad" en la mesa
Aunque el tono fue amable, los temas sobre la mesa fueron de alto voltaje. Se sabe que el narcotráfico ocupó el lugar central. Trump llegó a la reunión con las cifras de cultivos bajo el brazo, mientras Petro defendió la transformación de los territorios como alternativa a la guerra fallida contra las drogas.
El segundo plato fuerte fue Venezuela. Tras la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026, el papel de Colombia como vecino es más crítico que nunca. Petro tuvo que maniobrar para reafirmar la soberanía nacional sin romper el nuevo puente de comunicación con Washington. Incluso hubo gestos de "buena voluntad" previos, como la extradición de alias 'Pipe Tuluá', la ofrenda de paz necesaria para que Petro aterrizara en la Casa Blanca sin hostilidad.
Con la positiva y constructiva reunion Petro/Trump, ha ganado toda colombia.
— Gustavo Bolívar (@GustavoBolivar) February 3, 2026
Pierden los que hicieron fila en Washington para enrarecer el ambiente con mentiras.
Trump ahora tiene una imagen de respeto hacia Petro y hacia Colombia.
RT Felicitaciones al presidente @petrogustavo,… pic.twitter.com/tvOpTwbtw7
Petro en la rueda de prensa sobre la reunión con Trump
“Me parece muy positivo que haya salido con un aire optimista”. Fue la primera frase del mandatario refiriéndose a Donald Trump.
“Siento confusión alrededor de la realidad que acontece”, señaló el presidente en relación con los desafíos actuales del narcotráfico y la transición energética.
“Podemos ser diferentes y lo que nos junta es la libertad”, afirmó para subrayar el punto de encuentro entre ambas administraciones.
“El papel de EE. UU. es levantar sanciones”. Petro insistió en que Washington debería permitir que la economía de Venezuela fluya, convirtiéndose en un actor clave para la estabilidad de ese país.
“Hay que hacer las Américas grandes”. Petro le dio un giro al famoso lema de Trump: aseguró que el verdadero camino es "hacer grandes a todas las Américas" y no solo a una, apostando por una unión continental sin exclusiones. “Eso no se puede hacer sino con el respeto entre dos. Es un paso pequeño, pero distensiona la posibilidad de una gran higuera en el corazón del mundo. Ahí la importancia de la reunión”, dijo.
“Es cuestión de días que podríamos ofrecer energía eléctrica a Venezuela”. Petro puso sobre la mesa una propuesta energética: Colombia está lista para suministrar electricidad al país vecino. Según el mandatario, el propio Trump admitió que las sanciones económicas actuales están asfixiando la economía venezolana, abriendo una rendija para la diplomacia energética.
“En EE. UU. hay una creencia de que los capos son los que andan de uniforme y fusil. La primera línea del narcotráfico vive en Dubái, Madrid, Miami”. Con esta contundente frase, el mandatario cuestionó la visión tradicional de la guerra contra las drogas y reveló que entregó a la Casa Blanca una lista de peces gordos que operan fuera de las fronteras colombianas. Ante este panorama, propuso a Trump un cambio de estrategia: usar la inteligencia transnacional para golpear los centros financieros del crimen. Como ejemplo, resaltó la reciente incautación de un submarino: “Hemos incautado 15 toneladas de cocaína sin muertos”. El presidente fue enfático en que el enfoque debe transformarse de raíz: "Hay dos maneras de entender la lucha contra el narcotráfico", sosteniendo que la verdadera batalla es contra los "capos de los capos".
“Mostré cómo los campesinos arrancan ellos mismos la hoja de coca”. El presidente aseguró que le mostró a Trump videos que evidencian la voluntad de las comunidades rurales por transitar hacia la legalidad.
President Trump on discussing counter-narcotic efforts with Colombian President Petro: “We’re working on that, we’re working on some other things, too, including sanctions. And we had a very good meeting.” pic.twitter.com/Jbl3K1Txgz
— Department of State (@StateDept) February 3, 2026
“Trump no cambió su manera de pensar en muchos temas. Yo tampoco”. Luego añadió que, pese a las diferencias ideológicas, lograron establecer un diálogo constructivo sobre temas comunes.
“No pregunté si me sacaría de la lista Clinton”. El presidente aseguró que no fue tema de conversación porque no le “preocupa la billetera”. “Uno no puede actuar por chantajes”, señaló, definiendo el ambiente como un encuentro entre iguales con poderes diferentes.
“No me habló de sus negocios, ni de los míos. Pero sí lo invité a Cartagena. Le dije que era un lugar muy chévere”, añadió sobre el tono personal de la charla.
"Hay que impedir que, en el afán político, se utilicen instrumentos que tienen un objetivo para resolver otros". Bajo esta premisa, afirmó: "El tema de las OFAC no nos interesa como familia".El mandatario volvió a poner bajo la lupa el método de medición de la UNODC, cuestionando la precisión con la que la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito contabiliza los cultivos erradicados en el país.
"Trump no cree en sanciones; en este caso particular, no las ve racionales. Y yo pienso que tiene razón, es un camino de libertad eso me enseñó Simón Bolívar", dijo. Afirmó que sobre la base de la libertad se construyen soluciones reales, lejos de las bombas y la sangre.
"Nace un camino, sin caer en vanidades; la soberbia es mal compañera". Petro destacó que se abre una ruta donde formas de pensar distintas pueden encontrarse sin necesidad de "boxear". "I like you, me dijo él", añadió, refiriéndose a la inesperada sintonía personal con Trump para resolver problemas mediante el diálogo.
Ante la pregunta de un periodista de la BBC sobre si pediría perdón por la toma del Palacio de Justicia por parte del M-19, el mandatario reveló una gestión diplomática clave: entregó una carta a Donald Trump solicitando formalmente la desclasificación de informes de inteligencia de EE. UU. sobre el 9 de abril de 1948 ("El Bogotazo") y La Toma del Palacio de Justicia. "En Colombia hubo un genocidio", sentenció, concluyendo que su labor actual, heredada de su camino con Carlos Pizarro, es frenar la violencia en cualquier parte del mundo.
"Nos llevamos muy bien": La confesión de Trump sobre Petro
El clima en Washington cambió después de la reunión. Donald Trump, fiel a su estilo, no se guardó nada y soltó una frase que pocos esperaban: "Nos llevamos muy bien". Tras meses de pullas y tensión entre Bogotá y la Casa Blanca, el republicano admitió que el primer cara a cara rompió el hielo.
"Él y yo no éramos exactamente los mejores amigos, pero no me sentí insultado porque nunca lo había conocido", confesó Trump. Según él, la clave fue conocerse en persona, algo que cambió totalmente su percepción sobre el mandatario colombiano.
Pero no todo fue charla amistosa; también hubo temas de peso. Trump confirmó que ya están "trabajando" juntos en la lucha contra el narcotráfico y, lo más importante, en la posibilidad de levantar las sanciones que él mismo había puesto sobre la mesa.
