TransMilenio y Alcaldía de Bogotá promueven campaña para impedir que los buses se usen como mudanzas
Usuarios llevan colchones, muebles y hasta animales a TransMilenio, afectando la movilidad, la convivencia y generando caos en los buses.

En Bogotá, la administración distrital intensifica su campaña de cultura ciudadana para recordar que TransMilenio no es un espacio para transportar objetos voluminosos ni permitir comportamientos que dificulten la operación diaria del sistema. La medida busca enfrentar prácticas como los “trasteos” dentro de los buses articulados y estaciones, una situación que afecta tanto la convivencia como la eficiencia del transporte público.
“Lo más loco que vi fue un trasteo completo”
A través de videos publicados en las redes sociales de la Alcaldía, ciudadanos compartieron sus experiencias con objetos inusuales dentro de TransMilenio. Uno de ellos contó:
“Una nevera. Una vez vi que alguien se llevó una nevera”; “una silla ergonómica, como si fueran para un trasteo”; “y por la Caracas, por la zona de Chapinero, se montó un señor con dos ratas”.
Estas situaciones evidencian la necesidad de reforzar las normas y garantizar viajes seguros y cómodos para los millones de pasajeros que utilizan el sistema a diario.

Hombre intentó subir con una carretilla a TransMilenio. Redes sociales
Normas claras y sanciones económicas
Según la Alcaldía de Bogotá, cualquier objeto que supere 60 centímetros en alguno de sus lados está prohibido dentro del sistema. Quien incumpla esta norma puede enfrentarse a sanciones económicas cercanas a $618.666. Estas medidas no solo buscan disuadir, sino garantizar que el espacio sea utilizado para el transporte de personas y no de cargas como colchones, electrodomésticos o muebles.
La campaña “TransMilenio no es un vehículo para hacer trasteos” recuerda que la convivencia y el respeto por los demás usuarios es clave. “Aquí viajamos millones de personas todos los días y merecemos respeto y consideración”, enfatizó la funcionaria de la Alcaldía en su video.
Impacto de los comportamientos inadecuados
Los registros oficiales muestran que estas situaciones son recurrentes. Usuarios han ingresado armarios, camas e incluso animales como ratas dentro de los buses articulados. Estos hechos provocan reacciones virales en redes sociales y generan llamados de atención por parte de la administración distrital.
El Código Nacional de Policía y Convivencia, en su artículo 146, establece que ingresar objetos que superen el tamaño permitido no solo genera incomodidad para otros pasajeros, sino que infringe la ley, exponiendo al infractor a multas considerables.
Respeto y cultura ciudadana, la clave
Más allá de los objetos voluminosos, la Alcaldía también recuerda que colarse en el sistema sin pagar daña directamente las finanzas de TransMilenio, reduciendo la capacidad de inversión y deteriorando la calidad del servicio para todos.
La instrucción de las autoridades es clara: el cumplimiento de las normas garantiza la viabilidad del sistema. Pagar el pasaje es “sinónimo de cultura ciudadana, respeto y honestidad”, según la campaña institucional. Además, se promueve mantener una actitud cívica, no ingresar por lugares prohibidos y respetar a los demás usuarios.
La llegada del Metro de Bogotá, prevista en los próximos años, hará más relevante el seguimiento de estos lineamientos de convivencia, integrándose al sistema de movilidad capitalino.
Movilidad eficiente y segura depende de todos
El éxito de TransMilenio depende tanto de la infraestructura como de la cooperación activa de sus millones de usuarios. Solo con el cumplimiento colectivo de la normativa vigente se logrará una movilidad más eficiente, segura y humana para Bogotá. La campaña recuerda que los buses no son mudanzas móviles, sino espacios compartidos donde la cultura ciudadana y el respeto son la prioridad.
