Inseguridad en Bogotá: cifras, percepción y debate por capturados que quedan en libertad
Casos recientes reavivan la discusión sobre si la ciudad enfrenta una crisis real o si es un problema de percepción. Expertos analizan.

La reciente desaparición de Diana Ospina durante varias horas encendió las alarmas en Bogotá y volvió a poner en el centro del debate la inseguridad en la ciudad. La mujer fue reportada como desaparecida luego de que el domingo en la madrugada abordara un taxi después de pasar una noche de fiesta en un bar de Chapinero. Según la información preliminar entregada por las autoridades, Diana habría sido víctima de un caso de paseo millonario que derivó en un presunto secuestro extorsivo, una modalidad delictiva que mezcla intimidación, retención forzada y exigencias económicas a familiares.
A pesar de que la mujer apareció sana y salva, el caso, que generó angustia entre sus allegados y una fuerte reacción en redes sociales, se suma a otros hechos recientes que han reavivado la discusión sobre la capacidad institucional para prevenir este tipo de delitos y proteger a las víctimas.
Hace apenas unos días, el miércoles 11 de febrero a las 3:45 p.m., el arrocero Gustavo Aponte y su escolta Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, fueron atacados a tiros por un sicario que los esperaba a la salida de un reconocido gimnasio ubicado en la calle 85 con carrera 7 en el norte de la ciudad. Ambos fueron trasladados a la Clínica El Country, pero allí murieron debido a la gravedad de las heridas.
Lea también: Identifican a las víctimas del sicariato ocurrido en la calle 85: un empresario y su escolta
Dos días antes, otro hecho aterrador de inseguridad a plena luz del día ocurrió en la localidad de Suba. En aquella ocasión, una mujer que acababa de retirar $ 3 millones de una entidad financiera, fue brutalmente atacada por dos sujetos que la golpearon, la arrastraron por el suelo y le propinaron un disparo con arma traumática. La víctima resultó gravemente herida.
Pero quizás el caso que más conmoción ha generado este año, fue el ocurrido con el profesor Neill Felipe Cubides Ariza, académico de la Universidad Externado de Colombia, cuya desaparición, ocurrida el 15 de enero terminó con el hallazgo de su cuerpo sin vida en una zona rural de Usme tras varios días de búsqueda. La familia y las autoridades investigan la posibilidad de que haya sido víctima de un 'paseo millonario’.
Lea también: Encuentran sin vida al profesor Neill Cubides de la U. Externado: ¿qué se sabe desde su desaparición en Bogotá?
Mientras avanzan las investigaciones para esclarecer todos estos hechos, la situación vuelve a plantear varias preguntas alrededor de la inseguridad en la capital: ¿está cambiando la forma en que opera el crimen en Bogotá? ¿Tiene el Distrito la capacidad de combatir la delincuencia? ¿Es un tema solo de percepción? ¿Tiene razón el alcalde Galán cuando llama la atención al Gobierno nacional? ¿Es necesaria una reforma judicial?
Las cifras contrastan
Para revisar la problemática con datos, la Alcaldía de Bogotá ha presentado cifras según las cuales la criminalidad ha disminuido. En un balance entregado el 14 de enero de este año, el alcalde Galán, junto a su secretario de Seguridad, César Restrepo, y el comandante de la Policía de Bogotá, brigadier general, Giovanni Cristancho Zambrano, reportaron que nueve de los 11 indicadores de seguridad en la capital cerraron a la baja en 2025.
“En Bogotá, en el 2025, hubo menos homicidios, menos hurtos a personas, menos hurtos de vehículos, menos hurtos de motocicletas, menos casos de extorsión, más incautaciones de droga, más incautaciones de armas y más capturas”, aseguró el mandatario.
Entre los delitos que registraron reducción durante 2025, en comparación con 2024 y 2023, según el Distrito están:
Hurto a personas con una disminución -5.7 %.
Extorsión -20.3 %.
Hurto de automotores -21.7 %.
Hurto a residencias -2.5 %.
Hurto de motocicletas -14.6 %.
Homicidios -3.4 %.
Delitos sexuales -8.3 %.
Hurto a establecimientos de comercio -30.3 %.
Hurto a entidades financieras -73. 3%.
Otro indicador favorable que el Distrito presentó recientemente está relacionado con la extorsión. Al respecto, la Policía Metropolitana de Bogotá y la Secretaría de Seguridad informaron que durante los últimos meses han capturado 28 delincuentes asociados a este delito (45 casos menos) lo que representa una disminución de 84 %.
No obstante, en diálogo con Minuto60.com, la concejal de la Unión Patriótica, Heidy Sánchez, explicó que la ciudad está lejos de cumplir la meta del Plan de Desarrollo de alcanzar ocho homicidios por cada 100.000 habitantes, pues actualmente la tasa se ubica en 14,7.
En materia de extorsión, la cabildante señaló que, aunque el Distrito habla de reducciones, las cifras muestran que en 2025 hubo 2.106 casos denunciados, cuando la línea base de 2023 era de 1.527 y en 2024 se había elevado a 2.641. La meta proyectada es bajar a 1.374 casos.
#Bogotá | En diálogo con Minuto60, la concejal Heidy Sánchez denuncia que las cifras de seguridad presentadas por la Alcaldía Mayor y la Secretaría de Seguridad no coinciden con las de la Encuesta de Percepción de la Cámara de Comercio de Bogotá.
— Minuto60 (@minuto60com) February 24, 2026
La cabildante advierte que las… pic.twitter.com/omFpu9cfg0
¿Es un tema de percepción?
Otro indicador que en teoría favorece a la Alcaldía de Bogotá es el relacionado con la forma en que los capitalinos perciben la seguridad en la ciudad. La más reciente Encuesta de Percepción y Victimización (EPV) 2025, elaborada por la Cámara de Comercio de Bogotá, y divulgada el pasado 17 de febrero, el porcentaje de personas que consideran que la inseguridad aumentó pasó de 69,4 % en 2024 a 66 % en 2025. Asimismo, la proporción de ciudadanos que fueron víctimas de al menos un delito registró una reducción de 15,3 % a 14,9 %.
Uno de los datos más relevantes está relacionado con la percepción en los barrios. El porcentaje de personas que consideran que su sector es seguro pasó del 31 % al 43 %, lo que representa un incremento en el número de ciudadanos que expresan sentirse tranquilos en su entorno.
Para Heidy Sánchez, la disminución de personas que dijeron ser víctimas de algún delito en Bogotá fue de apenas 0,4 puntos porcentuales en dos años. Además, advirtió que la percepción de inseguridad se mantiene alta, con un 63,2 %, lo que, a su juicio, demuestra que la ciudadanía no siente mejoras significativas en su entorno.
En ese sentido, el exsecretario de Seguridad de Bogotá, Hugo Acero, explicó en diálogo con Minuto60.com que la percepción de inseguridad en la ciudad muestra resultados contradictorios según la encuesta que se consulte.
Según el experto, mientras la medición de la Cámara de Comercio indica que la percepción de inseguridad bajó de 76 % en 2023 a 66 % en 2025 (una reducción de 10 puntos), la encuesta Bogotá Cómo Vamos refleja lo contrario ya que pasó de 52 % a 62 % en el mismo periodo, es decir, aumentó 10 puntos.
Para Acero, mejorar esa percepción no es una tarea exclusiva de la Policía o la Fiscalía. A su juicio, debe haber un trabajo articulado de distintas entidades del Distrito. “Es necesario que exista una sanción efectiva para quienes incumplen las normas, como parte de una estrategia integral que combine control, prevención y mejora del espacio público”, agregó.
#Bogotá | El ex secretario de Seguridad de la capital, Hugo Acero, explicó para Minuto60 que la percepción de inseguridad en la ciudad no debería medirse solo en encuestas y estudios, sino que existen otros factores que influyen para que las personas se sientan más inseguras.… pic.twitter.com/9rjsQ0mAtf
— Minuto60 (@minuto60com) February 24, 2026
Entre tanto, el experto en seguridad Andrés Nieto señaló que las encuestas no reflejan por completo la realidad de la inseguridad en Bogotá. “No se puede hablar solo de percepción cuando hay ciudadanos que han sido víctimas de hurto, lesiones o intentos de homicidio. El debate debe centrarse en cómo garantizar que las personas puedan vivir y caminar sin miedo”, dijo.
Nieto explicó que, aunque varias modalidades de hurto han disminuido, esa tendencia también se registró a nivel nacional y no es exclusiva de la capital. Además, alertó sobre el comportamiento del homicidio en 2025, especialmente el aumento del sicariato, que, según indicó, representa una alta proporción de las muertes violentas y evidencia disputas entre estructuras criminales.
“Más que hechos aislados, hoy operan bandas organizadas que usan ciberdelitos, montajes para desocupar viviendas y un acceso cada vez más fácil a armas”, alertó.
#Bogotá | El experto en seguridad Andrés Nieto explicó que actualmente en la capital del país operan bandas organizadas que usan ciberdelitos, montajes para desocupar viviendas. Además, el acceso a armas es cada vez más fácil.
— Minuto60 (@minuto60com) February 24, 2026
Agregó que la Alcaldía de Bogotá no puede quedarse… pic.twitter.com/VQjputEnPZ
Delincuentes libres y la propuesta del Distrito
Uno de los argumentos expuestos por la Administración Distrital para explicar las falencias en la lucha contra la inseguridad tiene que ver con las decisiones de los jueces como la tomada el pasado 3 de febrero con dos presuntos fleteros que fueron dejados en libertad, a pesar de que la Policía los había capturado en flagrancia. “Así es muy difícil”, dijo en su momento el alcalde Galán.
Al respecto, el secretario de Seguridad, César Restrepo, en diálogo con Minuto60, respaldó el anuncio del mandatario distrital en el sentido de presentar un proyecto de ley ante el próximo Congreso para que los delincuentes detenidos en flagrancia vayan a la cárcel.
“Las normas y las estructuras con las cuales estamos luchando contra el crimen son insuficientes, y la ciudadanía, el Congreso de la República, los gobiernos, la prensa, todos debemos unirnos para crear las herramientas con las cuales el crimen sea sometido y sienta que está en desventaja”, dijo.
Según el Distrito, durante 2025 fueron capturadas 1.690 personas por tráfico, porte o tenencia de armas de fuego en Bogotá: el 78 % en flagrancia y el 22 % por orden judicial. Sin embargo, solo 518 fueron enviadas a la cárcel y 17 recibieron detención domiciliaria.
La situación es aún más crítica en delitos como hurto, teniendo en cuenta que 5.025 delincuentes fueron capturados, pero 4.497 recuperaron la libertad, lo que equivale al 89 % de los casos.
La cifra que más preocupa es que 1.155 capturados quedaron en libertad por distintas razones, entre ellas la no imposición de medida de aseguramiento por parte del juez, penas mínimas inferiores a cuatro años, comparecencia al proceso, conciliaciones o vulneraciones de garantías procesales.
¿Es viable la propuesta del Distrito?
La iniciativa que busca impulsar la Alcaldía de Bogotá en el sentido de proponer un proyecto de ley para que los delincuentes capturados en flagrancia no queden libres, y las reiteradas críticas del alcalde Galán al sistema judicial han generado opiniones divididas entre juristas.
Para Francisco Bernate, abogado penalista, este tipo de eventos no son responsabilidad de la Policía ni de la Fiscalía. “Acá lo que vemos es que estamos enfrentando la delincuencia del siglo 21 con la misma infraestructura de 1991”, afirmó.
Para el jurista, el problema no se resuelve con un proyecto de ley, como lo propone el alcalde Galán, ni con una reforma judicial, sino con más presupuesto para brindar más tecnología y mejores herramientas al sistema. “La realidad es que hoy en día los fiscales y los jueces, a duras penas dan abasto con la cantidad de casos que atienden”, agregó.
#Bogotá | Francisco Bernate, abogado penalista, explica que la propuesta del alcalde Carlos Fernando Galán, en el sentido de presentar ante el Congreso de la República un proyecto para que delincuentes en flagrancia paguen cárcel directamente, no resuelve el problema de… pic.twitter.com/pgRcOgZCk7
— Minuto60 (@minuto60com) February 24, 2026
Por su parte, Marlon Fernando Díaz, abogado penalista, advirtió que la rama ejecutiva "no debería incidir" en decisiones judiciales, en referencia a las críticas del alcalde Carlos Fernando Galán. “En temas de capturas, o declaratoria de ilegalidad de una captura, las únicas personas que pueden intervenir son los jueces de control de garantías", aseguró.
Díaz explicó que los jueces toman sus decisiones de acuerdo con la forma en que la Fiscalía sustente las acusaciones y que si no encuentran mérito suficiente para dictar medida de aseguramiento, no tienen otra opción distinta a dejar en libertad al detenido, ya que en caso contrario estaría vulnerando otros derechos fundamentales.
Por su parte, el abogado penalista Marlon Fernando Díaz explica que la rama ejecutiva "no debería incidir" en decisiones judiciales, en referencia a las críticas del alcalde Carlos Fernando Galán por la cantidad de delincuentes que han quedado en libertad, a pesar de que muchos… pic.twitter.com/k0mLPqKqdK
— Minuto60 (@minuto60com) February 24, 2026
El debate continúa
Entre cifras que muestran reducciones, delitos que cambian de modalidad y una ciudadanía que sigue sintiéndose insegura, el debate sobre la seguridad en Bogotá está lejos de resolverse.
Mientras el Distrito defiende sus resultados y pide mayor contundencia judicial, expertos y abogados advierten que el problema no se limita a capturar y encarcelar, sino que requiere ajustes estructurales en la política criminal, coordinación institucional y recuperación del espacio público. Más allá de las estadísticas, el reto de la ciudad sigue siendo uno: devolverle a los ciudadanos la confianza para vivir y caminar sin miedo.