Actualizado 28 de agosto de 2025 - 6:01 p. m.
Las razones por las que el acero colombiano se considera en crisis
Igual que en toda Latinoamérica, los productores de acero en Colombia se quejan, entre otras cosas, de competencia desleal.
Periodista Digital
El acero de la China inunda a LatinoaméricaCrédito: Pexels
Cuando Estados Unidos y la Unión Europea anunciaron su nuevo acuerdo comercial, uno de los puntos principales fue el comercio de acero. El país norteamericano y el grupo de países en el viejo continente se comprometieron a luchar en conjunto contra el acero barato que vende China.
En Latinoamérica también llega ese acero pero, con un menor poder de mercado, cada país hace lo que puede para defender a su industria local, que se queja de estar perdiendo la batalla. La medida principal, hasta el momento, ha sido la imposición de aranceles como medida de protección ante una competencia desleal.
Y si en la región llueve, en Colombia no escampa. Daniel Rey, director de la Cámara del Acero de la Asociación Nacional de Industriales (ANDI), explicó a Minuto60 que la industria local tiene la capacidad de responder a toda la demanda del país, pero se enfrenta a tres problemas: el sector construcción es su principal cliente y en este momento está en fase decreciente, las importaciones y contrabando de China, Rusia e incluso Turquía ofrecen un producto de menor precio, y la transición energética es un reto para un producto que se hace con carbón.
Un problema regional
Ezequiel Tavernelli, presidente de la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero) explica que China puede hacer, en apenas 20 días, todo el acero que producen los países latinoamericanos en un año.
El representante del gremio latinoamericano explica que el exceso de producción del acero es de 600 millones de toneladas cada año y, de hecho, se espera que para 2027 ese exceso suba a los 720 millones de toneladas. Mientras tanto, Latinoamérica produce apenas 56 millones de toneladas en un año.
Los bajos precios a los que pueden producir las empresas chinas por los subsidios que reciben del Estado han llevado a que sus exportaciones se multiplicaran por más de dos veces en 15 años: de 4 millones de toneladas en 2010 a 14 millones de toneladas en 2025.
Tavernelli destaca que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) tiene un estudio reciente que muestra que “China tiene un subsidio al acero 10 veces más grande que cualquier país de la OCDE”, que va desde ayuda en el acceso a materia prima y energía hasta financiación cuando la empresa tiene dificultades económicas.
¿Qué pasa en Colombia?
El país ha impuesto varias medidas comerciales para reducir las importaciones de acero chino y ruso. Los aranceles conocidos como medidas antidumping. Sin embargo, como explica Tavernelli, en países con un poder de mercado relativamente pequeño, estas medidas no son completamente efectivas.
A ello se suma el ciclo económico que atraviesa el país. Daniel Rey, director de la Cámara del Acero de la Asociación Nacional de Industriales (ANDI) explica que el sector constructor, que es el principal demandante de acero, ha disminuido notablemente sus comprar en los últimos dos años por cuenta de su fase decreciente.
Y es que, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en el primer trimestre de este año el sector de la construcción cayó 3,1 % y en el segundo trimestre lo hizo en 3,5 %, arrastrado por el retroceso de 9,7 % del segmento de edificación residencial y no residencial.
Rey agrega que otro reto de la industria en el país es la transición energética, ya que uno de los elementos principales para la producción de acero es el carbón, lo que ubica a la industria entre los últimos en la fila de la transición, pero ha aumentado los costos de producción y por lo tanto los de venta del producto nacional.
La razón es que, anticipando el proceso de transición energética, las empresas del sector ya están haciendo inversiones y cambios en sus procesos de producción, pero esto aumenta los costos en un momento en el que al mercado llega acero de otros países que es más económico.
El presidente de Alacero lo resume en una frase: “las empresas no están compitiendo con otras empresas, sino con un país”.