Sign4All, la idea que nació en una universidad colombiana y terminó rumbo a Silicon Valley
Tres estudiantes colombianos viajarán a Silicon Valley con un emprendimiento que busca traducir lengua de señas colombiana.

Mientras miles de jóvenes universitarios colombianos intentan abrirse camino entre parciales, trabajos académicos y la incertidumbre laboral, tres estudiantes de séptimo semestre de Ingeniería de Sistemas están a punto de viajar al lugar donde nacieron algunas de las empresas tecnológicas más influyentes del planeta.
Julián Ramos, Sergio Ortiz y Samuel Osorio, estudiantes de la Pontificia Universidad Javeriana, se preparan para representar al país en Red Bull Basement, luego de haber sido los ganadores nacionales con un proyecto que busca derribar una de las barreras de comunicación más invisibles en Colombia: la de las personas con discapacidad auditiva.
Su destino será Silicon Valley, considerado el epicentro mundial de la innovación tecnológica, y allí no solo tendrán la oportunidad de presentar su iniciativa frente a expertos internacionales, inversionistas y emprendedores de distintos países, sino también competir por un premio de USD 100 mil que podría convertir una idea universitaria en una herramienta real para miles de personas.
La propuesta con la que conquistaron al jurado se llama Sign4All y se trata de una plataforma basada en inteligencia artificial que pretende traducir el español a lengua de señas colombiana y viceversa mediante avatares digitales capaces de interpretar movimientos, expresiones faciales y gestos corporales.
Pero detrás del reconocimiento, del viaje y de la competencia internacional, hay una historia que comenzó como empiezan muchas cosas en la universidad: con un trabajo en grupo.
(Vea también: La insólita historia del pueblo chocoano donde nació Luis Gilberto Murillo, entre minería y racismo)
De un trabajo universitario a una convocatoria internacional
Los tres jóvenes se conocieron estudiando Ingeniería de Sistemas en la Javeriana. Coincidieron en un semestre trabajando juntos y descubrieron rápidamente que tenían una dinámica distinta. Más allá de cumplir con las entregas, compartían una inquietud común: crear proyectos con impacto social.
“Nos gustó trabajar juntos. Entonces continuamos con esta misma dinámica”, contó Julián Ramos durante una entrevista exclusiva con Minuto60.
La idea de Sign4All nació precisamente en uno de esos trabajos académicos en los que debían enfocarse en una problemática social. Mientras investigaban distintas causas, se encontraron con una cifra que terminó cambiando por completo el rumbo de su proyecto: en Colombia hay más de 550 mil personas con limitación auditiva.
A medida que profundizaban en el tema, descubrieron otra realidad aún más preocupante. Según explicaron durante la entrevista, en el país apenas existen cerca de 160 intérpretes de lengua de señas, una cifra insuficiente para atender las necesidades de comunicación de cientos de miles de personas.
Nos impactó mucho porque es algo que uno normalmente no tiene muy presente. Entonces dijimos: esto está muy grave y nosotros, que estudiamos Ingeniería de Sistemas, sería muy chévere poder hacer algo para ayudar.
Julián Ramos para Minuto60
Aunque la idea comenzó a tomar forma en el salón de clases, el salto hacia una competencia internacional llegó meses después gracias a Samuel Osorio. Fue él quien encontró la convocatoria de Red Bull Basement y decidió inscribir el proyecto sin siquiera contarles inicialmente a sus compañeros.
“Yo he inscrito muchas cosas y hay cosas que salen y hay cosas que no”, recordó entre risas. “Vi que era una convocatoria para ideas innovadoras con impacto social significativo y dije: ¿por qué no?”.
Durante varios días avanzó solo en el proceso de inscripción. Sin embargo, todo cambió cuando recibió un mensaje confirmando que, entre cerca de mil propuestas, Sign4All había sido seleccionada dentro de las 25 semifinalistas del país.
“Ahí dije: esto ya es en serio”, relató Samuel, y fue entonces cuando llamó a Julián y Sergio para preparar la presentación definitiva.
La competencia terminó convirtiéndose en una experiencia que, según cuentan, les permitió dimensionar el nivel de innovación que existe en Colombia. Los tres coinciden en que uno de los momentos más impactantes fue ver la calidad de las otras propuestas participantes.
Realmente Colombia tiene muchísimo talento. A medida que íbamos viendo pasar a los otros equipos era como: todos son muy buenos.
Julian Ramos para Minuto60
(Le puede interesar: Brasil ya no solo vende: así le compite el Brasileirão a las ligas europeas por estrellas)
Sign4All: inteligencia artificial para romper barreras
Aunque el reconocimiento internacional llegó recientemente, detrás de Sign4All hay meses de investigación y aprendizaje. Los estudiantes descubrieron rápidamente que desarrollar una herramienta de traducción para lengua de señas no consiste únicamente en convertir palabras habladas en movimientos de manos. El reto, explican, es mucho más complejo.
Las cejas, la mirada, la inclinación del cuerpo… todo cambia el significado. No solamente son las manos.
Sergio Ortiz para Minuto60
Ese descubrimiento fue uno de los aspectos que más sorprendió al equipo durante el desarrollo de la idea. Incluso, según cuentan, aprendieron que la lengua de señas no es universal. Aunque dos países compartan el español, las señas utilizadas en Colombia son diferentes a las de Argentina, Chile o México.
La idea es que la plataforma funcione como una especie de traductor inteligente. A través de inteligencia artificial y avatares digitales, el sistema buscaría interpretar frases habladas y convertirlas en señas comprensibles para personas con discapacidad auditiva. A futuro, también esperan desarrollar la traducción inversa: de lengua de señas a texto o voz.
Sin embargo, construir esa tecnología implica enormes desafíos técnicos. “Lo más difícil sería utilizar la inteligencia artificial para realizar la conversión del español a la lengua de señas colombiana”, explicó Sergio. “Tiene una estructura diferente y además requiere entrenamientos específicos”.
Los jóvenes también reconocen que apenas están entrando en un mundo que desconocían casi por completo. De hecho, aprender lengua de señas se convirtió en parte del proceso humano detrás del proyecto.
“Uno cree que solamente son movimientos de manos, pero no es tan así. La forma en que mueves las cejas o inclinas tu tronco puede cambiar totalmente el significado de una frase”, afirmó Julián.
Más allá de la innovación tecnológica, los tres insisten en que el objetivo principal de Sign4All es social. Sueñan con que, en el futuro, las personas con discapacidad auditiva puedan acceder más fácilmente a clases, servicios y espacios de comunicación cotidiana sin depender permanentemente de un intérprete.
Esta fue nuestra inspiración. Romper esas barreras de comunicación.
Samuel Osorio para Minuto60
(Le puede interesar: ¿Puede James recuperar su forma antes del Mundial? La carrera contrarreloj del capitán)
El sueño de conquistar Silicon Valley
Ahora, con el título nacional de Red Bull Basement ya asegurado, los estudiantes se preparan para el desafío más grande hasta el momento: viajar a Silicon Valley y presentar Sign4All frente a expertos internacionales.
Aunque el entusiasmo es evidente, los tres reconocen que todavía les cuesta asimilar lo que está ocurriendo. “Realmente no pensábamos que íbamos a ganar”, confesó Samuel. “Había ideas avaladas por doctorados y maestrías. Eran propuestas muy fuertes”.
El triunfo, aseguran, llegó acompañado de mentorías, capacitaciones y acompañamiento empresarial para fortalecer el proyecto. Incluso, uno de los jurados se ofreció a asesorarlos en temas relacionados con la comercialización y sostenibilidad de la plataforma.
Si logran quedarse con el premio internacional de USD 100 mil, tienen claro cuál sería el siguiente paso: construir completamente Sign4All y comenzar a implementarlo inicialmente en Colombia.
Queremos desplegarlo y empezar a utilizarlo aquí. Y poco a poco ir escalándolo a otros países y otros lenguajes.
Sergio Ortiz para Minuto60
Pero más allá del dinero o del reconocimiento, los tres jóvenes parecen tener claro qué es lo verdaderamente importante de esta experiencia: demostrar que desde un salón universitario colombiano también pueden surgir ideas capaces de competir en escenarios globales.
Por eso, al final de la entrevista con Minuto60, dejaron un mensaje dirigido a otros estudiantes y jóvenes emprendedores que hoy tienen ideas, pero todavía dudan de ellas. “No dejar de soñar”, resumió Samuel.
Julián complementó la idea con otra reflexión: “Muchas veces la gente intenta cortar esas alas, decirle a uno que sueña demasiado. Pero siempre hay que dar un pasito más”.
En pocos días, esos pasos los llevarán hasta Silicon Valley y allí, en la llamada meca tecnológica del mundo, estos tres universitarios colombianos intentarán demostrar que la innovación también puede hablar en lengua de señas.
