¿La IA se está saliendo de control? Exempleado de OpenAI renunció por temor a sus avances
El hombre explicó los motivos de su decisión y explicando cómo, bajo su perspectiva, se puede salir de control en poco momento.

La inteligencia artificial ha sido uno de los avances tecnológicos más importantes de la última década y, desde su llegada, ha marcado un antes y un después no solo en la manera de aprender, sino también en la forma en que los seres humanos simplifican diferentes ambitos de su vida.
Sin embargo, a medida que su crecimiento se ha vuelto exponencial, también ha comenzado a plantearse un escenario en el que las máquinas y la inteligencia creada por el ser humano se convierten en un arma de doble filo. Aunque sabemos que están presentes y que, en cierta medida, permanecen bajo control, su rápido desarrollo también ha generado cuestionamientos sobre hasta dónde podría llegar su evolución.
Jacob Coxon y los avances y de IA
El pasado 8 de septiembre, un empleado de OpenAI y Anthropic generó preocupación entre los usuarios en redes sociales al explicar las razones que lo llevaron a tomar la decisión de renunciar luego de desempeñarse como investigador de preentrenamiento de IA en ambas compañías.
Ninguna de las dos empresas actúa con responsabilidad. Están avanzando a toda velocidad hacia la superinteligencia auto-mejorada y jugando con nuestras vidas.
Exempleado de OpenAI y Anthropic
Además de alegar que las personas no se toman en serio el poder que las compañías le han dado a la tecnología y que pronto se convertirán en una fuerza "superior" a los humanos, capaces de hackear cualquier sistema.
Pronto se convertirá en sistemas sobrehumanos capaces de hackear cualquier cosa, revolucionar cualquier campo de la noche a la mañana y adquirir poder y recursos reales. Todos hemos sido testigos del progreso en cada uno de estos ámbitos, y este progreso no se detiene.
¿Podrían acabar con los humanos?
Incluso, Coxon dijo que quienes trabajan con inteligencia artificial son conscientes de los rápidos avances y que incluso han llegado a estimar que podrían acabar con la humanidad para finales de la década.
No se trata de una estrategia de marketing. De hecho, muchos ejecutivos e investigadores sénior intentan sonar sensatos en público, pero en privado oigo a esas mismas personas expresar su temor. Ninguna otra actividad humana representa este nivel de peligro", advirtió.
Ante los posibles cuestionamientos de los usuarios, el hombre se anticipo a aclarar por qué desde las compañias no se detienen sabiendo los alcances de la misma.
En OpenAI, muchos no han asimilado profundamente las implicaciones para la civilización. En Anthropic, las implicaciones son claras, pero están inmersos en una carrera por ser los primeros: creen que nadie más actuará con responsabilidad, así que deben hacerlo ellos mismos, a pesar del riesgo.
Sin embargo, en su pronunciamiento dijo mostrarse optimista, no solo frente a las grandes compañías, sino frente a esos investigadores que están a tiempo de hacerse la pregunta que, aunque parece sacada del cine, hoy cobra más relevancia que nunca. ¿Quieres iniciar un proyecto de aprendizaje por refuerzo superinteligente sin comprender a fondo su funcionamiento? (...) Deberías resignarte a que "va a suceder de todos modos", finalizó.
I resigned from Anthropic today. I spent the last three years doing pretraining research at both OpenAI and Anthropic. Neither company is acting responsibly. They are racing straight to self-improving superintelligence and gambling with our lives. More thoughts below.
— Jacob Coxon (@hilbertspaess) September 9, 2026
