Domingo de Ramos 2026: así celebran los católicos la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén
Miles de fieles con ramas de palma y olivo participarán en procesiones que recuerdan la entrada de Jesús a Jerusalén y su camino hacia la Pasión.

Este domingo 29 de marzo, los católicos de todo el mundo celebran el Domingo de Ramos, el inicio de la Semana Santa. La fecha recuerda la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, antes de su pasión, muerte y resurrección.
Montado sobre un burro, el Señor fue recibido por multitudes que lo aclamaban con ramos de palma y olivo, mientras se despojaban de sus mantos para colocarlos a sus pies (Lc 19.28-44). Hoy, los fieles replican ese gesto en procesiones que combinan fe, tradición y recogimiento.
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La devoción y tradición se viven en cada rincón del país. Redes sociales
¿Qué significa el Domingo de Ramos?
También conocido como “Domingo de Pasión”, este día conecta el triunfo de Jesús con el anuncio de su Pasión. La Carta de fiestas pascuales del Vaticano (1998) y la obra del Papa Benedicto XVI, Jesús de Nazaret: Desde la entrada en Jerusalén a la Resurrección, explican que la celebración combina júbilo y preparación espiritual para la Semana Santa.
El gesto de aclamación con ramas simboliza reconocimiento y esperanza. Los creyentes entonan el “¡Hosanna!”, alabanza que refleja tanto jubilo como súplica por la llegada del reino prometido.
Procesiones y ramos bendecidos
Antes de la misa principal, los fieles participan en procesiones. Aunque la tradición utiliza ramas de palma, también se aceptan olivo, abeto o sauce, según la región.
Estas ramas se llevan a los hogares y a veces al trabajo, como símbolo de fe y protección, pero la Iglesia recuerda que su propósito principal es participar en la celebración, no usarlas como amuletos.
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La entrada de Jesús a Jerusalén: un acto de realeza
El burro en el que Jesús montó no era cualquier animal. Según Benedicto XVI, su uso simboliza un derecho de realeza y cumple las promesas del Antiguo Testamento.
Los fieles que lo recibieron no eran solo los habitantes de Jerusalén. Multitudes venidas de otras regiones lo proclamaron rey mesiánico, colocando mantos en el suelo y entonando versos del Salmo 118, reconociendo así su papel en la historia sagrada.

El Domingo de Ramos se procesiona el paso de la “Entrada de Jesús en Jerusalén”. Tradicionalmente es conocido como La Borriquilla. AFP
¿Por qué se entona “Hosanna”?
La palabra “Hosanna” tiene un significado doble: celebración y súplica. Los antiguos israelitas la usaban para alabar y pedir la restauración del reino davídico. Hoy, en las procesiones, representa fe, esperanza y reconocimiento del mesías.
Este canto resuena en todas las parroquias y comunidades que participan del rito, creando un momento de unión espiritual y de reflexión sobre el camino hacia la Pasión de Cristo.
La proclamación de la Pasión en la liturgia
Durante la misa del Domingo de Ramos, se lee íntegramente el relato de la Pasión de Jesús. Según la Carta de fiestas pascuales, este acto debe realizarse de manera clara y solemne, a menudo con tres lectores: Cristo, el narrador y el pueblo.
No se usan luces ni incienso adicionales, ni el saludo inicial del Evangelio. Todo el énfasis está en escuchar y comprender el significado profundo del relato.
Domingo de Ramos en Colombia
En ciudades como Bogotá, Medellín, Cali y Popayán, miles de católicos participan en procesiones con ramos bendecidos, llevando a la práctica el gesto que realizó Jesús hace más de dos mil años.
La tradición combina la fe con la experiencia comunitaria, donde cada rama y cada paso en procesión refuerzan la esperanza, la memoria y la preparación para los días de Semana Santa.
Recordar para vivir la Semana Santa
Más allá de los gestos externos, el Domingo de Ramos invita a los fieles a reflexionar sobre la vida y el sacrificio de Jesús. Las procesiones, los cantos y las ramas bendecidas son un puente entre la historia sagrada y la práctica contemporánea de la fe.
Participar de esta jornada es un recordatorio de que la Semana Santa no solo se vive con ceremonias, sino con la comprensión de su significado espiritual, uniendo a comunidades y familias en un acto de devoción y esperanza.

