Así será la supercomputadora más potente de América Latina, ¿qué país la construirá?
Con 314 petaFLOPS, Coatlicue se perfila como la mayor supercomputadora regional, un proyecto que busca apoyar clima, investigación y más.

En un momento en el que la competencia global por la capacidad de procesamiento se acelera, México decidió dar un salto ambicioso. El gobierno federal anunció la construcción de una supercomputadora pública que, de concretarse, redefinirá la infraestructura científica y tecnológica del país. Claudia Sheinbaum presentó el proyecto que permitirá al país alcanzar una capacidad de cómputo sin precedentes.
La decisión llega en un contexto en el que las grandes potencias han convertido el cómputo de alto rendimiento en una herramienta estratégica para investigación, seguridad, clima, industria y desarrollo económico. América Latina, históricamente atrasada en este campo, busca nuevas maneras de ponerse al día.
Como parte del Plan México, presentamos Coatlicue, el desarrollo de la supercomputadora pública mexicana. https://t.co/MODTyzeYzl
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) November 26, 2025
Hasta ahora, Brasil y Argentina han dominado la región con sus sistemas de entre 12 y 42 petaFLOPS. Sin embargo, la nueva propuesta mexicana promete superar ampliamente esas cifras y reconfigurar el mapa latinoamericano del procesamiento masivo de datos.
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Una máquina diseñada para multiplicar la capacidad de cómputo nacional
La supercomputadora llevará el nombre de Coatlicue, en referencia a la diosa mexica asociada con la vida, la fertilidad y la fuerza creadora. Bajo esa metáfora, el gobierno plantea que la máquina se convierta en una herramienta para impulsar ciencia, innovación y soluciones a problemas públicos complejos.
Queremos que sea una supercomputadora pública, es una supercomputadora del pueblo.
Claudia Sheinbaum, presidenta de México
Coatlicue será construida con una capacidad anunciada de 314 petaFLOPS, es decir, más de siete veces la del mayor sistema disponible actualmente en América Latina. Para dimensionar esa cifra, un petaFLOPS equivale a mil billones de operaciones por segundo, por lo que la magnitud coloca al proyecto en una escala inédita para el país.
En la presentación participaron responsables de la Agencia de Transformación Digital de México, encabezada por José Merino, quien explicó que la construcción iniciará en enero y avanzará en siete etapas durante 24 meses. La inversión pública será de 6.000 millones de pesos, equivalentes a 326,6 millones de dólares.

Anuncio de Coatlicue, supercomputadora de México. Crédito: Presidencia de México
Aunque Coatlicue no compite con los gigantes globales, pues el récord mundial lo posee la supercomputadora estadounidense El Capitán, con 1.809 exaFLOPS, sí representa un salto histórico para el ecosistema computacional mexicano.
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Aplicaciones estratégicas y alcance científico
Según Merino, el sistema se utilizará para resolver necesidades nacionales que requieren cálculos masivos, como predicción climática, planeación agrícola, proyectos de agua y energía, así como análisis relacionados con petróleo. La máquina también estará disponible para investigación académica y para apoyar iniciativas emprendedoras que requieran simulaciones o modelados avanzados.
Además de su uso público, el gobierno prevé ofrecer parte de su capacidad al sector privado, lo que podría detonar nuevos servicios tecnológicos dentro del país. La administración de Sheinbaum insiste en que Coatlicue será una infraestructura abierta, destinada a democratizar el acceso al cómputo de alto rendimiento.
México, que durante décadas dependió de capacidades externas para tareas científicas de gran escala, busca ahora posicionarse como un hub regional. El desafío será no solo construir la supercomputadora, sino garantizar su operación continua, su actualización y, sobre todo, que se convierta en un motor real para investigación, innovación y toma de decisiones basadas en datos.
*Con información de AFP.
