Fin a varios ministerios, paz total y otros giros radicales con Abelardo De la Espriella
El gobierno de Abelardo De la Espriella arrancaría con profundas reformas al Estado, la seguridad y la política exterior.

La llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia de la República marcará un giro radical en el rumbo del país. Su postura, completamente distinta a la de su predecesor, Gustavo Petro, anticipa un manejo diferente de la Casa de Nariño, caracterizado por decisiones de alto impacto y controversia.
Bajo el liderazgo de "El Tigre", se prevén medidas como la eliminación de varios ministerios, el fin de la política de Paz Total, el fortalecimiento de las operaciones militares, un cambio en la política exterior e incluso la posibilidad de que Colombia abandone organismos internacionales como la OEA y la ONU.
Eliminación de ministerios
Abelardo de la Espriella asumirá la Presidencia en medio de un panorama marcado por el déficit fiscal y la necesidad de adoptar medidas para recuperar el equilibrio económico. Entre sus principales propuestas está la reducción del tamaño del Estado y de la burocracia.
El mandatario electo ha sostenido que actualmente existen "más de 700.000 cargos y contratistas que sobran" y ha planteado reducir el número de ministerios de los 19 actuales a entre nueve y diez.
Dentro de las alternativas que se estudian figura la posible fusión de los ministerios de Justicia e Interior, una fórmula que ya fue implementada durante el gobierno de Álvaro Uribe, pero que posteriormente fue revertida por la administración de Juan Manuel Santos.
También se contempla la eliminación del Ministerio de la Igualdad y la eventual unificación de las carteras de Ciencia y Deporte, con el propósito de concentrar en una sola entidad las industrias creativas.
Para Jorge Yarce, analista político y coordinador del Observatorio de Política y Conflicto de la Universidad Central, la experiencia de fusionar ministerios durante el gobierno Uribe permitió reorganizar el gasto público y destinar mayores recursos a la inversión.

Abelardo De la Espriella y José Manuel Restrepo liderarán el Gobierno para el periodo 2026-2030. Colprensa
Fin a negociaciones de paz
Uno de los cambios más relevantes será el fin de la política de Paz Total, impulsada por el gobierno de Gustavo Petro. El nuevo presidente ha anunciado que dará un plazo de un mes a los grupos armados para que se sometan a la justicia. De lo contrario, advirtió que "recibirán el poder del Estado y de las fuerzas militares".
Su estrategia de seguridad estará enfocada en recuperar el control territorial, combatir el narcotráfico, fortalecer las capacidades militares y policiales y avanzar en la erradicación de cultivos ilícitos.
Sin embargo, la Fundación Ideas para la Paz considera que existen dudas sobre la viabilidad de algunas metas planteadas, especialmente en lo relacionado con la erradicación masiva de cultivos ilícitos y el fortalecimiento del desarrollo territorial.
Por su parte, Jorge Yarce señaló que una confrontación inmediata enfrenta limitaciones operativas debido a la pérdida de personal con experiencia durante administraciones anteriores.
Recuperar el control territorial de la Cuenca del Pacífico, del Catatumbo, de la frontera sur de Venezuela y en el sur con Ecuador no es una situación que se pueda resolver en los primeros cien días. Tampoco la tiene tan fácil esa promesa de la pacificación.
Jorge Yarce, analista político

El CNE entregó las credenciales a Abelardo De la Espriella y José Manuel Restrepo como presidente y vicepresidente electos. Colprensa
Relaciones internacionales
La política exterior también experimentará un cambio profundo.
El analista internacional y profesor de la Universidad Javeriana, Manuel Camilo González, sostiene que el nuevo Gobierno buscará un mayor acercamiento con Estados Unidos, restablecerá las relaciones con Israel y modificará la estrategia diplomática implementada durante la administración Petro.
Según González, este nuevo escenario estará influenciado por lo que calificó como el "toque Trump", una mayor alineación con la política exterior estadounidense y con iniciativas como el denominado Escudo de las Américas.
El experto advirtió, no obstante, que la relación con Washington deberá manejarse con cautela para preservar la soberanía nacional, especialmente frente a eventuales solicitudes relacionadas con el ingreso de tropas extranjeras al país.
En cuanto al restablecimiento de relaciones con Israel, explicó que la decisión respondería principalmente a intereses comerciales y tecnológicos que podrían fortalecer la cooperación bilateral y abrir nuevas oportunidades hacia mercados asiáticos.
¿Salida de la OEA y la ONU?
Durante la campaña presidencial, Abelardo de la Espriella también planteó la posibilidad de retirar a Colombia de organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA) y las Naciones Unidas (ONU), al considerar que ofrecen beneficios limitados frente a los costos que representan para el país.
Manuel Camilo González explicó que ambas situaciones tienen implicaciones jurídicas diferentes.
En el caso de la ONU, recordó que la organización no contempla una cláusula específica de retiro, por lo que Colombia seguiría siendo miembro pese a una eventual decisión política de apartarse de sus actividades.
En contraste, la OEA sí establece un procedimiento formal de salida, similar al que aplicó Venezuela tras denunciar el Pacto de Bogotá, aunque ese proceso tardaría aproximadamente dos años en hacerse efectivo.
El analista también señaló que abandonar estos organismos requeriría el aval del Congreso de la República y estaría sujeto a revisión del Consejo de Estado, que podría establecer límites sobre los compromisos internacionales que Colombia debería seguir respetando, entre ellos las decisiones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
A juicio de González, permanecer en estos espacios multilaterales sigue siendo más beneficioso que abandonarlos, pues permiten ampliar la cooperación internacional, distribuir riesgos y fortalecer la presencia diplomática del país.
*Con información de Colprensa.
