El Tren de Aragua y sus tentáculos en América Latina
El Tren de Aragua pasó de operar en Venezuela a convertirse en una de las organizaciones criminales más investigadas de la región.

En los últimos años, el Tren de Aragua se ha convertido en una de las organizaciones criminales más mencionadas de América Latina. Lo que comenzó como una estructura delictiva surgida en una cárcel de Venezuela evolucionó hasta extender su influencia a varios países de la región, donde las autoridades la investigan por delitos como extorsión, trata de personas, tráfico de migrantes, narcotráfico y lavado de activos.
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Su crecimiento ha sido tan rápido que hoy es considerado por organismos de seguridad como una de las organizaciones criminales transnacionales más importantes de América Latina. Detrás de su expansión hay una historia que comienza en una cárcel y que, con el paso del tiempo, terminó cruzando fronteras.
¿Cómo se creó el Tren de Aragua?
La historia del Tren de Aragua se remonta a comienzos de la década de 2010 en el estado venezolano de Aragua. Diversas investigaciones señalan que la organización tomó forma dentro de la cárcel de Tocorón, un centro penitenciario que durante años estuvo bajo el control de estructuras criminales lideradas por los llamados 'pranes', nombre con el que se conoce a los jefes de las prisiones venezolanas.
El principal rostro de la organización fue Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido como 'Niño Guerrero', quien consolidó el poder del grupo desde el interior del penal. Bajo su liderazgo, el Tren de Aragua dejó de ser una banda local para convertirse en una red criminal con presencia en América Latina, con influencia en distintas regiones de Venezuela y, posteriormente, en otros países de la región.
La cárcel de Tocorón llegó a llamar la atención internacional por las condiciones bajo las que operaba la organización. Durante años se conocieron reportes sobre la existencia de espacios recreativos, comercios y otros servicios poco comunes dentro de una prisión. Aunque las autoridades venezolanas recuperaron el control del penal en 2023, las investigaciones indican que la estructura criminal ya había extendido sus operaciones más allá de sus muros.
¿Cómo logró expandirse por América Latina?
El crecimiento del Tren de Aragua coincidió con uno de los mayores movimientos migratorios de la historia reciente de América Latina. Millones de venezolanos abandonaron su país en busca de mejores oportunidades y, según investigadores especializados en crimen organizado, la banda aprovechó algunas de esas rutas migratorias para establecer células en otras naciones.
Con el paso de los años comenzaron a aparecer investigaciones y operativos relacionados con el grupo en países como Colombia, Perú, Chile, Ecuador y Brasil. Su modelo de operación se caracteriza por adaptarse a las dinámicas criminales de cada territorio. En algunos lugares ha sido vinculado con extorsiones, secuestros y crimen organizado; en otros, con trata de personas, explotación sexual, tráfico de migrantes, lavado de dinero y narcotráfico.
Esa capacidad de adaptación es precisamente una de las razones por las que las autoridades consideran al Tren de Aragua una amenaza para la seguridad regional. A diferencia de otras organizaciones que concentran sus actividades en un solo delito, esta red ha diversificado sus fuentes de ingresos y ha logrado mantener presencia en varios países al mismo tiempo.
