“Nos encerró en el local”: nuevas denuncias contra la dueña de una pastelería en Usaquén
En entrevista con Minuto60, una exempleada de la pastelería Rü Pâtisserie contó cómo es el ambiente en dicho lugar y cómo se maneja laboralmente.

El caso de violencia ocurrido el pasado fin de semana en la pastelería Rü Pâtisserie, ubicada en la localidad de Usaquén, en el norte de Bogotá, continúa generando controversia mientras avanzan las investigaciones.
Mientras el presunto agresor sostiene que perdió el control tras semanas de estrés, hambre, enfermedad y presuntas humillaciones laborales, la comerciante afirma que la agresión fue el desenlace de un comportamiento de acoso que venía denunciando desde días atrás y que incluso estuvo acompañada de amenazas de muerte.
A las versiones opuestas de los involucrados se suma ahora el testimonio de una exempleada del comercio, quien en diálogo con Minuto60 contó su historia.
Por razones de seguridad, la mujer pidió reservar su identidad.
Sus meses en la pastelería
¿Cómo llegaste a trabajar a la pastelería?
“La verdad, mi caso ya es bastante antiguo. Yo trabajé en esa pastelería aproximadamente los meses de agosto y septiembre de 2023; llegué por recomendación de una persona que ya trabajaba con la señora María. En ese momento necesitaba trabajo y, pues, me dijeron que iba a hacer oficios varios. Yo necesitaba el trabajo, entonces no le vi ningún problema y así fue como llegué a esa pastelería”, dijo la exempleada.
¿Cómo fueron esos meses para ti?
“Mientras yo trabajaba allá, las personas se iban yendo; en ese momento no sabía por qué, pero después de que yo me fui, me enteré de muchos casos de abusos. En mi caso, me cansé; era un trabajo superpesado y, como las demás personas se estaban yendo, terminé yo sola haciendo todo. Yo era mesera, hacía hasta el café, aunque no sabía ni manejar máquinas; yo daba degustaciones. Bueno, tenía, la verdad, casi todos los puestos; cuando me fui, yo le dije a ella que me había cansado, que la verdad me tenía que retirar, pero ahí llegó el verdadero problema”.
¿Qué pasó?
“Yo tenía los uniformes, básicamente ahí inició el problema que yo tuve personal con ella. Ella me escribió una mañana, me dijo como, "Bueno, si te vas a ir, porfa, tráeme los uniformes y aquí, pues, organizamos y hacemos el paz y salvo de lo que te debo." (…) Pero cuando llegué, ella nos encerró en el local y nos dijo que le diéramos los uniformes y que ella miraba el día que nos pagara. Yo le dije que no le iba a dar los uniformes hasta que no tuviéramos la plata. Entonces ella nos encerró en el local y llamó a los policías del cuadrante del barrio. En eso llegaron dos policías. Ella les dijo que nosotros la habíamos amenazado, que nosotros la queríamos robar; a la policía le pareció muy fácil: fue llenar dos acuerdos escritos a puño y letra donde decía que nosotros no podíamos acercarnos de nuevo al local. Me fui con una mano atrás y una mano adelante porque me fui sin liquidación y con dos comparendos”, denunció.
¿Existía algún tipo de contrato laboral? ¿Cómo eran los horarios?
“No, nunca hubo ningún tipo de contrato con nadie. Las personas que trabajan con ella no duran más de dos semanas, entonces es algo de palabra, algo más verbal (…) Era generalmente de 9 de la mañana hasta casi 9:30 de la noche”.
¿Comerciantes del sector lo saben?
“Muchos de los muchachos que trabajaban conmigo se fueron, se retiraron porque los mismos vecinos del sector les hablaban de la manera en que ella trataba a la gente. Después de que me retiré, me enteré de que los mismos locales alrededor les avisaban a los empleados como: "Oye, mira, tú estás trabajando con esta muchacha, ella ya ha tenido problemas antes." Ella ya había tenido problemas; le rompían los vidrios, le rompían los avisos. Es más, tuvo un intento de robo mientras yo estaba ahí trabajando”, dijo.
La extrabajadora asegura que bajo su experiencia como trabajadora, este "no es un hecho aislado"
"Siento que ella en parte tiene mucha responsabilidad por la manera en que trata y la imagen que tiene con los empleados, pero, pues, lo que yo menciono, igual no justifico para nada la agresión (…) las personas pueden revisar los comentarios en redes sociales y se dan cuenta de que no he sido la única persona que ha denunciado cómo ella es con las personas desde su posición como dueña y como empleadora", finalizó.
