Se fue de vacaciones y terminó en cuarentena: el dramático relato de un argentino por hantavirus
Carlos Ferello quedó aislado en Ámsterdam tras brote de hantavirus en crucero que dejó nueve contagios y tres muertos.

Lo que comenzó como una expedición de aventura por el océano terminó convirtiéndose en una experiencia marcada por el aislamiento, la incertidumbre y la vigilancia sanitaria. Carlos Ferello, un jubilado argentino amante del mar y las travesías, es el único ciudadano de su país que viajaba a bordo del MV Hondius, el crucero afectado por un brote de hantavirus que dejó varios contagios confirmados y al menos tres muertes.
Tras la llegada del barco a las islas Canarias, Ferello fue evacuado junto a otros pasajeros y trasladado a Ámsterdam, donde deberá permanecer en cuarentena mientras las autoridades sanitarias monitorean posibles contagios relacionados con la variante andina del virus detectada en el crucero.
En entrevista con CNN, el argentino relató cómo una aventura de 30 días terminó transformándose en una situación de emergencia sanitaria internacional.
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Así transcurrió la evacuación de los pasajeros del crucero internacional afectado por hantavirus. AFP
El viaje que cambió todo
Ferello ya conocía a la empresa Oceanwide Expeditions, encargada de operar el MV Hondius. Dos años antes había viajado con ellos a la Antártida y la experiencia lo motivó a repetir la aventura. “Me gusta mucho navegar y el mar”, comentó al recordar por qué decidió embarcarse nuevamente".
El viaje partió el 1 de abril desde Ushuaia, en Argentina, con destino final a Cabo Verde. No era un crucero turístico tradicional ni contaba con lujos como piscinas o espectáculos. Se trataba de una expedición marítima con cerca de 150 personas entre pasajeros y tripulación.
Durante los primeros días, el ambiente era tranquilo y la travesía avanzaba con normalidad. Sin embargo, la situación cambió drásticamente cuando uno de los pasajeros comenzó a presentar síntomas.
¿Cómo descubrieron el brote?
Según relató Ferello, uno de los pasajeros neerlandeses empezó a sentirse mal pocos días después de iniciado el recorrido. En un principio, nadie sospechó que se trataba de hantavirus.
Ninguno sospechaba ni había los medios necesarios para hacerle un estudio clínico y determinar si era hantavirus o no.
Carlos Ferello, argentino en crucero afectado por hantavirus
El hombre presentó síntomas similares a una gripe fuerte, acompañados posteriormente por complicaciones gastrointestinales. Días después falleció a bordo del barco.
Pese al impacto de la muerte, los pasajeros continuaron con las actividades normales debido a que todavía no existía certeza sobre la enfermedad.
Ferello describió ese momento como “un poco traumático”, aunque aseguró que el verdadero cambio ocurrió cuando se confirmó que el virus involucrado era hantavirus.
La esposa del pasajero fallecido también comenzó a presentar síntomas tras desembarcar en Santa Elena. Su estado empeoró rápidamente y murió en un hospital de Johannesburgo mientras intentaba regresar a Países Bajos. “Ahí fue cuando realmente salió a la luz que era el hantavirus”, recordó el argentino.
Hasta ahora, las autoridades sanitarias han confirmado nueve casos relacionados con el crucero y dos adicionales considerados probables. Entre ellos se reportaron tres fallecimientos.

La OMS confirmó ocho casos de hantavirus asociados a la cepa de los Andes. Montaje de Minuto60
Vida en cuarentena flotante
Una vez se confirmó el brote, las medidas sanitarias a bordo cambiaron radicalmente. Los pasajeros debieron utilizar mascarillas en espacios cerrados, evitar reuniones y reducir al máximo el contacto físico.
“Lo mejor posible era estar solos”, comentó Ferello al comparar las restricciones con algunas de las medidas implementadas durante la pandemia de covid-19.
El hantavirus es una enfermedad transmitida principalmente por contacto con orina o excrementos de roedores infectados. La variante andina, detectada en el crucero, tiene la particularidad de que puede transmitirse entre personas en casos excepcionales de contacto estrecho y prolongado.
La Organización Mundial de la Salud explicó que este tipo de contagio no es frecuente, aunque puede ocurrir en contextos cerrados como parejas o personas que comparten espacios reducidos.
El doctor Brian Christine, subsecretario de salud del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, señaló que “la variante andina de este virus no se propaga fácilmente y requiere un contacto prolongado y cercano con alguien que ya presenta síntomas”.
A pesar de las restricciones, Ferello aseguró que la situación a bordo no llegó al pánico. “Vida normal, no había miedo. Cada uno intentaba cuidarse y protegerse”, relató.
La empresa Oceanwide Expeditions también destacó que la mayoría de los pasajeros mantuvo la calma mientras se aplicaban las medidas de aislamiento y prevención.
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¿Qué pasó tras llegar a Europa?
El pasado 10 de mayo, el MV Hondius arribó a Tenerife, en las islas Canarias. Allí comenzó un amplio operativo internacional para evacuar a los pasajeros hacia sus respectivos países.
Diversas naciones, entre ellas Estados Unidos, Alemania, Francia y Países Bajos, enviaron aeronaves para trasladar a sus ciudadanos.
En el caso de Ferello, el gobierno neerlandés organizó un vuelo militar que lo llevó junto a miembros de la tripulación hasta Ámsterdam, donde actualmente permanece aislado en un hotel.
Aunque inicialmente se mostró molesto por no poder continuar su viaje ni regresar inmediatamente a Buenos Aires, el argentino reconoció que con el paso de los días comprendió la magnitud de la situación. “Entendí la seriedad y complejidad de ese tipo de evacuación”, explicó.
El argentino ya se sometió a un primer análisis de sangre, cuyo resultado fue negativo para hantavirus. Sin embargo, deberá repetir la prueba días después para descartar completamente cualquier contagio.
Mientras tanto, continúa en cuarentena dentro de una habitación de hotel de aproximadamente 30 metros cuadrados, donde pasa los días aislado y recibiendo alimentos que le dejan afuera de la puerta.
“Acá no se puede hacer nada, salvo esperar”, comentó con tranquilidad. Aunque la experiencia transformó completamente el viaje que soñó durante meses, Ferello mantiene la calma mientras espera el final de una cuarentena que jamás imaginó vivir en medio de una expedición marítima.
