NASA confirma que astronautas trabajarán y vivirán en la Luna: detalles del ambicioso plan
La NASA activó su estrategia para establecer una presencia permanente en la Luna hacia 2032 y una inversión estimada en más de US$20.000 millones.

La Luna dejó de ser un destino simbólico para convertirse nuevamente en un objetivo de ocupación, tal como la NASA confirmó esta semana con el avance del programa Artemis con una meta concreta basada en establecer una presencia humana sostenida en el polo sur lunar hacia 2032.
El interés está centrado en una región estratégica por la presencia de hielo en cráteres en sombra permanente, un recurso clave para generar agua, oxígeno y combustible. Este factor convierte la zona en el principal punto de interés para la instalación de infraestructura futura.
El proyecto es distinto frente a las misiones del siglo XX y esta vez no se trata de exploraciones puntuales, sino de construir un sistema operativo fuera de la Tierra.
¿Qué plan tiene la NASA con la Luna?
De acuerdo con las estimaciones más recientes del programa, la arquitectura completa de la base lunar tendría un costo cercano a los $ 20.000 millones de dólares en su fase inicial, con posibilidad de escalar hasta cerca de 30.000 millones en su despliegue total hacia la próxima década.
El modelo financiero se apoya en contratos progresivos con empresas privadas, que ya están recibiendo financiación directa para misiones específicas. Solo en la fase inicial, los contratos superan los $ 600 millones de dólares distribuidos entre compañías como Blue Origin, Astrolab, Lunar Outpost y Firefly Aerospace.
Blue Origin recibió un contrato de aproximadamente $ 188 millones de dólares con opción de ampliación, Astrolab cerca de $ 219 millones, Lunar Outpost alrededor de $ 220 millones y Firefly Aerospace unos $ 75 millones para sistemas de drones de exploración.
Le puede interesar: Entre la epidemia de ébola y el conflicto: República del Congo en “catastrófico” momento
La NASA estructuró el programa en tres etapas donde la primera, entre 2026 y 2028, estará centrada en exploración robótica y pruebas tecnológicas. La segunda, entre 2029 y 2031, se enfocará en la instalación de infraestructura básica como redes de energía solar, sistemas de comunicación y logística de soporte.

Foto: NASA
La tercera fase, prevista hacia 2032, contempla el inicio de una presencia humana semipermanente en la superficie lunar, con estadías prolongadas y rotación de astronautas.
LIVE: We're sharing the latest updates on @NASAMoonBase, our lunar habitat where astronauts will work and live. https://t.co/7oWZYx0GYx
— NASA (@NASA) May 26, 2026
El concepto de base lunar no corresponde a una única instalación fija, pues la NASA proyecta un sistema distribuido alrededor del polo sur lunar, compuesto por módulos habitables, redes energéticas, vehículos autónomos y sistemas de comunicación interconectados.
Este modelo busca operar como un ecosistema funcional en un entorno extremo, donde cada elemento cumple una función dentro de una red más amplia de soporte y exploración.
El proyecto tiene una dimensión geopolítica muy marcada porque Estados Unidos busca consolidar su liderazgo en el espacio frente a China, que también proyecta capacidades para establecer presencia lunar en la próxima década. Cabe señalar que el programa Artemis no se limita a la Luna y su objetivo estratégico es convertir el satélite en una plataforma de aprendizaje y operación para misiones más profundas en el sistema solar, especialmente hacia Marte.
.webp&w=256&q=75)