Francia vivió este miércoles una de las jornadas de protesta más intensas de los últimos meses. Bajo el lema 'Bloqueemos todo', miles de personas salieron a las calles en rechazo a la crisis política y social que atraviesa el país, en medio del reciente nombramiento de Sébastien Lecornu como nuevo primer ministro, el tercero en menos de un año.Le puede interesar: Irán firma nuevo acuerdo con el órgano de cooperación nuclear de la ONUEl Ministerio del Interior confirmó casi 300 detenciones, de las cuales 170 ocurrieron en París y alrededores. Según el titular de la cartera, Bruno Retailleau, el dispositivo policial desplegado fue inédito: 80.000 agentes y gendarmes fueron enviados a todo el territorio para contener los disturbios. A las once de la mañana, la gendarmería contabilizaba unos 7.500 manifestantes en diferentes puntos de la capital.A mediodía se habían registrado más de 400 acciones en todo el país, la mayoría concentraciones, aunque también un centenar de actos de sabotaje y más de 100 incendios en la vía pública. En total, las autoridades estimaron en 29.000 los participantes hasta esa hora.París fue el epicentro del malestar. La estación del Norte, la de mayor tráfico en Europa, se convirtió en uno de los puntos más conflictivos, con cerca de un millar de personas intentando ingresar a la terminal. En la plaza de Châtelet, miles de manifestantes coreaban consignas contra el presidente Emmanuel Macron, responsabilizándolo de la crisis política y económica.Bomberos se desplazaron para apagar automóviles prendidos en llamas por algunos de los manifestantes : Crédito: AFPLas protestas no se limitaron a la capital. Ciudades como Marsella, Toulouse, Burdeos y Rennes también fueron escenario de movilizaciones; en esta última, incluso se reportaron vehículos incendiados. Además, el Ministerio de Educación informó de bloqueos en un centenar de institutos.El movimiento nació en julio como una convocatoria ciudadana contra los recortes presupuestarios impulsados por el entonces primer ministro François Bayrou, quien renunció el martes. Sin embargo, la jornada se mantuvo a pesar de su salida, sumando a sindicatos, partidos de izquierda, ecologistas y socialistas.Le puede interesar: Las tensiones entre Rusia y Polonia que alertarían incursión de la OTANEl Gobierno ha sido enfático en que habrá cero tolerancia con los alborotadores y acusa a la extrema izquierda de haber instrumentalizado la movilización. Las autoridades prevén que los momentos más críticos se produzcan en la tarde, con actos dispersos de difícil control.Una nueva jornada de protesta ha sido convocada para el 18 de septiembre, esta vez liderada por organizaciones sindicales, lo que anticipa que la tensión política en Francia se mantendrá en las próximas semanas.