Kevin González murió horas después de abrazar a sus padres deportados
Kevin González logró reencontrarse con sus padres deportados horas antes de morir por cáncer terminal en México.

Kevin González solo tenía un último deseo antes de morir: volver a abrazar a sus padres deportados. Horas después de lograrlo en Durango, México, el joven de 18 años falleció a causa de un cáncer terminal, en una historia que ha conmovido a miles de personas dentro y fuera de Estados Unidos.
El joven estadounidense padecía cáncer de colon metastásico en estadio 4 y, según sus familiares, llevaba semanas esperando reencontrarse con sus padres, quienes habían sido deportados años atrás y permanecían detenidos en Arizona tras intentar regresar a territorio estadounidense para acompañarlo en sus últimos días de vida.
Kevin había viajado desde Chicago hasta la casa de su abuela materna en Durango, donde aguardaba la llegada de sus padres pese al deterioro de su estado de salud. Para entonces, la enfermedad ya se había extendido al estómago y los pulmones, mientras los tratamientos médicos habían dejado de funcionar.
Sus padres, Isidoro González Avilés y Norma Anabel Ramírez Amaya, finalmente lograron llegar a México luego de una orden judicial que permitió su deportación acelerada desde Estados Unidos para concretar el esperado reencuentro.

Kevin González y el último abrazo con sus padres deportados. Captura de pantalla
El cáncer que deterioró su salud
Kevin fue diagnosticado con cáncer en enero y desde entonces permanecía bajo el cuidado de su hermano, Jovany Ramírez, en Estados Unidos. Con el paso de las semanas, la enfermedad avanzó rápidamente y su condición médica empeoró de forma crítica.
Según relató la familia, los médicos informaron que Kevin había dejado de responder a los tratamientos y que únicamente podía recibir cuidados paliativos. Ante esa situación, sus padres solicitaron permisos humanitarios para ingresar a Estados Unidos y permanecer junto a él.
Sin embargo, de acuerdo con Virginia Amaya, abuela materna del joven, las solicitudes migratorias fueron rechazadas.
Mientras tanto, Kevin decidió trasladarse a México para esperar el reencuentro familiar. Su familia aseguró que en los últimos días tenía dificultades para comer, beber agua e incluso hablar debido al avance del cáncer.
“Los días de mi hermano están contados. Por eso, lo que él quería era que mis padres estuvieran allí”, declaró Jovany Ramírez a Telemundo Chicago.
La detención de sus padres en Arizona
Tras la negativa migratoria, los padres de Kevin intentaron cruzar la frontera de manera irregular y fueron detenidos el 14 de abril cerca de Douglas, Arizona. Posteriormente, quedaron bajo custodia en un centro de detención migratoria mientras avanzaba el proceso.
'NBC Chicago' reportó que un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional aseguró que la pareja no solicitó libertad condicional por razones humanitarias, sino visas de visitante B1/B2, las cuales fueron rechazadas debido a antecedentes de permanencia irregular e ingresos ilegales previos a Estados Unidos.
Durante esos días, los médicos de Kevin redactaron cartas dirigidas a las autoridades migratorias para pedir la liberación humanitaria de sus padres y permitirles acompañarlo durante la etapa final de la enfermedad.
“Lamentablemente, no se espera que Kevin sobreviva mucho tiempo”, señalaba una de las cartas médicas citadas por 'Telemundo Chicago'.

Kevin González falleció tras reunirse con sus padres. Redes sociales
La decisión que permitió el reencuentro
El caso llegó ante un juez federal en Tucson, Arizona. Según NBC News, Isidoro González Avilés compareció ante la corte, donde se evaluaba si enfrentaría cargos penales por reingreso ilegal o si sería deportado de forma inmediata.
Fernando Sánchez, cónsul de México en Tucson, declaró a Telemundo Chicago que durante la audiencia el padre pidió entre lágrimas ser enviado a México para despedirse de su hijo.
Finalmente, el juez autorizó la deportación acelerada de ambos padres. Posteriormente, autoridades mexicanas y funcionarios migratorios coordinaron el traslado hasta Nogales y luego a Durango para concretar el encuentro familiar.
El esperado reencuentro ocurrió el sábado hacia las 3:30 de la tarde en la vivienda de la abuela materna de Kevin.
El último abrazo antes de morir
Horas después de abrazar nuevamente a sus padres, Kevin González falleció en Durango, cerrando una historia marcada por la enfermedad, las barreras migratorias y el deseo de reunirse con su familia antes de morir.
La decisión judicial que permitió la deportación urgente de sus padres estuvo basada en que mantenerlos detenidos no representaba un interés de seguridad pública y sí afectaba el derecho del joven a despedirse de ellos.
El caso ha generado impacto internacional y abrió nuevamente el debate sobre la dimensión humana detrás de las políticas migratorias en Estados Unidos, especialmente en situaciones relacionadas con enfermedades terminales y reunificación familiar.
La historia de Kevin González se convirtió en símbolo del drama que enfrentan muchas familias separadas por procesos migratorios y de cómo, incluso en medio de restricciones legales y judiciales, un último abrazo terminó siendo posible antes de la despedida final.
