"No quedará nada", la advertencia de Trump a Irán si no acepta un acuerdo
El presidente estadounidense subió el tono a través de su red social Truth Social, en un momento en el que las conversaciones se sienten frágiles.

Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra que sacude Oriente Medio desde el pasado 28 de febrero llevan semanas en un punto muerto. Lo que comenzó como un intercambio diplomático con cierto optimismo se ha convertido en un forcejeo público de propuestas rechazadas, amenazas cruzadas y un alto el fuego que se sostiene apenas con vida.
El conflicto, que estalló cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques sorpresivos contra Irán mientras se desarrollaban negociaciones nucleares, ha tenido consecuencias globales de primer orden. Irán cerró el estrecho de Ormuz, disparó misiles contra bases militares estadounidenses en la región y arrastró a Israel y el Líbano a una escalada paralela.
Así, las conversaciones entre ambos países se convierten en la manera más pacífica de terminar con el conflicto. Sin embargo, para Donald Trump se convierte en la única forma pacífica, pues en las ultimas horas volvió a advertir a Irán sobre su destino si no logran llegar a un acuerdo.
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"No quedará nada de ellos"
En ese contexto, el presidente Donald Trump subió el tono este 17 de mayo de manera contundente. A través de su plataforma Truth Social, lanzó una advertencia directa a Teherán: "Para Irán, el tiempo apremia, y más les vale moverse, RÁPIDO, o no quedará nada de ellos. ¡EL TIEMPO ES ESENCIAL!".
El mensaje, escrito en mayúsculas en varios de sus pasajes, representa la amenaza más dura que Washington ha formulado públicamente desde el inicio de las conversaciones de paz y llega justo cuando las negociaciones parecían estar en su momento más frágil.
La declaración contrasta con el tono que había predominado días antes en el lado estadounidense. El vicepresidente J. D. Vance había asegurado que los negociadores seguían "logrando avances", aunque reconoció que la pregunta central era si esos avances eran suficientes para satisfacer "la línea roja del presidente": la garantía de que Irán nunca podrá obtener un arma nuclear.
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Propuestas rechazadas y mediadores en campo
Del lado iraní, el canciller Abbas Araqchi confirmó desde Nueva Delhi que el intercambio de mensajes continúa, aunque "lentamente". Tras el rechazo de Washington a la última propuesta de Teherán, Estados Unidos retomó el contacto y expresó su disposición a seguir dialogando.
Volvimos a recibir mensajes de los estadounidenses en los que decían que estaban dispuestos a continuar las conversaciones.
Abbas Araqchi
Las posiciones de fondo, sin embargo, siguen siendo difíciles de conciliar, ya que Irán plantea un proceso por fases: primero, declarar el fin de las hostilidades en todos los frentes, levantar las sanciones y poner fin al bloqueo naval estadounidense; y dejar para una etapa posterior las discusiones sobre su programa nuclear.
Washington, en cambio, exige que Irán detenga formalmente ese programa durante al menos diez años y entregue sus reservas actuales de uranio altamente enriquecido, estimadas en 440 kilogramos. Sanam Vakil, directora del Programa de Medio Oriente del grupo de análisis Chatham House, define la situación con precisión: "Hay un choque de percepciones".
Por ahora, la segunda ronda de conversaciones presenciales en Islamabad permanece sin fecha. Y mientras Trump endurece el lenguaje, Araqchi advierte que Teherán "está preparado para ambos escenarios": retomar el combate o sentarse de nuevo a negociar. "Es la otra parte la que debe elegir", dijo el canciller iraní.
Con información de AFP*
