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Las millonarias adiciones del Estadio Metropolitano de Barranquilla por obras no planificadas

Minuto60 recopiló la información contractual que revela que las obras pasaron de $172.969 millones a $279.346 millones.

Obras de remodelación del Estadio Metropolitano de Barranquilla. - Crédito: Foto: Suministrada.
Andrea Maestre
Andrea MaestrePeriodista
06 OCT 2026 - 10:57Actualizado: 06 OCT 2026 - 10:58

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Millonarias adiciones se han realizado en medio de las publicitadas obras de modernización y ampliación del Estadio Metropolitano de Barranquilla, un megaproyecto abanderado por la Alcaldía Distrital.

Aunque las labores en la infraestructura deportiva se firmaron bajo un contrato por $ 172.969.667.789 y un plazo de 18 meses para ejecutar las obras, solo ocho meses después del inicio de los trabajos, el valor contractual aumentó en más de $ 106.000 millones.

El incremento llevó el contrato a $ 279.346.013.479 por obras no previstas, es decir, un 61,5 % más del valor inicial del contrato, según la información recopilada por Minuto60.

¿Por qué el Metropolitano necesitó más plata?

La modificación contractual incorpora dos conceptos diferentes: mayores cantidades de obra de actividades que ya estaban contempladas en el contrato y nuevos ítems o actividades que no habían sido previstos inicialmente.

De acuerdo con los documentos oficiales obtenidos por este medio, en el mes de agosto, los supervisores del contrato revelaron que la ejecución financiera del proyecto ya se encontraba en 95,25 %, pese a que faltaban 10 meses de trabajo.

En ese sentido, según los informes del proyecto entregados a la Alcaldía Distrital, el contratista solo contaba con $ 1.326.765.160,70 para continuar con el desarrollo de las obras, por lo que requirió una adición presupuestal.

Un contrato que comenzó en $ 172.969 millones

El proceso de licitación pública LP-017-2025 fue convocado por el Distrito de Barranquilla para ejecutar las obras de remodelación y ampliación del Estadio Metropolitano Roberto Meléndez.

La convocatoria estableció un valor de referencia de $ 180.000 millones, siendo adjudicado al Consorcio Metro Estadio por $ 172.969.667.789.

El objeto contractual corresponde a las obras para la remodelación y ampliación del escenario deportivo, ubicado en el sector de Ciudadela 20 de Julio.

De acuerdo con la información oficial, el acta de inicio fue suscrita el 19 de enero de 2026 y el plazo establecido fue de 18 meses, con fecha de terminación prevista inicialmente para el 19 de julio de 2027.

Sin embargo, el contrato fue estructurado bajo el esquema de precios unitarios, un tipo de modalidad que permite una variación en el valor final de una obra cuando las cantidades ejecutadas son diferentes a las inicialmente estimadas.

Precisamente, fue ese esquema el que, en el mes de agosto, permitió una modificación del valor total de las mejoras del estadio.

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Según el último informe mensual de supervisión disponible antes de la adición, que corresponde al periodo comprendido entre el 1 y el 31 de agosto de 2026, el proyecto tenía un avance físico ejecutado acumulado del 96,62 %, frente a un 77 % programado.

Es decir, la obra estaba 19,62 puntos porcentuales por encima de la programación.

En materia financiera, la ejecución acumulada llegaba al 95,25 %, frente a un 74 % programado.

El Distrito había reconocido cuatro actas parciales de obra por un total de $ 171.642.902.628,30, dejando un saldo contractual por ejecutar de $ 1.326.765.160,70.

Aunque al cierre de agosto el contrato reportaba una ejecución cercana al 97 % y no registraba para ese periodo actividades no previstas, posteriormente surgieron las adiciones.

Es así como, pocas semanas después, el contrato recibió una modificación por $ 106.376 millones.

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Ejecución de obras en el Metropolitano de Barranquilla. Foto: Suministrada.

¿De dónde salen los $ 106.376 millones?

La modificación contractual divide los nuevos recursos en dos grandes grupos, siendo el primero el de mayores cantidades de obra, es decir, actividades que ya estaban contempladas en el contrato, pero cuya cantidad requerida durante la ejecución resultó superior a la estimada inicialmente.

El segundo corresponde a actividades o ítems no previstos inicialmente, para los que se incorporaron $ 77.777.266.339.

En el caso de las mayores cantidades, el valor consignado fue de $ 29.021.251.449.

Es así como, en los documentos contractuales, la modificación identifica que parte del aumento corresponde a ejecutar más de lo que ya estaba contratado y que otra parte corresponde a trabajos que no estaban incluidos en el presupuesto inicial.

En lo que tiene que ver con los $ 77.777 millones de actividades no previstas, se encuentra, entre otros, una fachada que concentra más de $ 15.000 millones.

Dentro del listado de nuevos ítems incorporados mediante el Acta Modificativa de Obra No. 05 aparecen trabajos relacionados con dicho componente, siendo el de mayor valor.

La fachada volumétrica con paneles de aluminio representa cerca de una quinta parte del valor de las actividades no previstas, seguida de otros elementos como la estructura de aluminio para soporte de pantallas LED, por $ 6.478.069.988, y $ 4.771.781.308,80 para graderías fundidas en concreto.

No todo el aumento corresponde a obras nuevas

Cabe mencionar que no todos los recursos se destinan a obras nuevas, debido a que más de $ 29.021 millones corresponden a mayores cantidades.

Es decir, actividades que ya tenían precio y estaban contempladas, pero que, de acuerdo con la modificación, requieren cantidades adicionales.

Entre los frentes asociados a estas mayores cantidades están la cancha, las graderías, los túneles de acceso y diferentes espacios interiores.

La documentación de agosto de 2026 mostraba un contrato que ya había ejecutado $ 171.642 millones de los $172.969 millones originales.

El informe de supervisión de ese momento permite establecer cuáles eran los frentes que estaban siendo intervenidos antes de la modificación.

Durante agosto se reportaron trabajos en graderías, cancha, fachadas, edificio VIP, museos, Plaza Sur, túneles e interiorismo.

En la cancha se ejecutaban micronivelaciones; en las graderías se instalaban tornillería, silletería y soportes; mientras que en las fachadas se adelantaban trabajos de perfiles, vigas, paneles, anclajes y tornillería.

En el edificio VIP se ejecutaban vidrios, muros, pañetes y estructuras metálicas. Mientras tanto, en los museos se trabajaba en ventanería, pañetes y barandas, y en la Plaza Sur y Tapa Canal se adelantaban cortes de placa, encofrados y malla electrosoldada.

También se intervenían túneles y diferentes niveles interiores del escenario.

Esto, permitiendo ubicar los nuevos recursos dentro de una obra que ya estaba en ejecución y que había alcanzado un avance físico de 96,62 % al cierre de agosto.

Pero el propio informe también señala que el cronograma contractual podía actualizarse conforme avanzaran las actividades.

La última programación reportada contemplaba ejecución hasta el 19 de julio de 2027, por lo que la aparición de nuevos ítems no puede explicarse simplemente por un retraso de la obra: al menos hasta agosto, el proyecto iba por encima de la programación.

La cuenta adicional aparece cuando el contrato original estaba prácticamente agotado

Al cierre de agosto, de acuerdo con el informe de supervisión, el contrato original tenía un saldo de menos del 1 % del valor inicial.

El contrato, además, ya había recibido cuatro actas parciales, y el último pago correspondió al periodo reportado en el informe de agosto.

Es decir, la modificación de septiembre no llegó cuando apenas comenzaba la obra ni cuando el contrato original tenía una amplia disponibilidad de recursos.

Esta se generó después de que la ejecución contractual había consumido prácticamente la totalidad del valor inicialmente pactado.

Es así como los nuevos recursos no son marginales frente a ese contrato, teniendo en cuenta que la adición por $ 106.376 millones representa más de tres quintas partes de los $ 172.969 millones con los que se adjudicó inicialmente la remodelación.

La interventoría y la supervisión

El contrato de obra cuenta con vigilancia mediante una interventoría técnica, ambiental y jurídica a cargo de Puerta de Oro Empresa de Desarrollo del Caribe S.A.S., una empresa mixta, perteneciente en su mayoría a la propia Alcaldía de Barranquilla, mientras que la supervisión corresponde a la Secretaría Distrital de Obras Públicas.

En el informe de agosto, el supervisor Armando Javier Movilla Navarro dejó constancia de que se realizaron visitas al sitio de las obras y que se verificaron, entre otros aspectos, planos, cantidades de obra, presupuesto y programación.

El mismo documento señala que los análisis de precios unitarios contractuales habían sido aprobados por la supervisión.

En la modificación posterior, por las actividades no previstas, se requiere precisamente la incorporación de nuevos ítems y sus correspondientes valores.

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¿Es legal una adición del 50 % del presupuesto inicial para el Metropolitano?

En Colombia existe un límite para las adiciones de los contratos estatales, de acuerdo con la Ley 80 de 1993, donde se establece que los contratos no pueden adicionarse en más del 50 % de su valor inicial, expresado en salarios mínimos legales mensuales vigentes.

Según información de la Agencia Nacional de Contratación Pública, Colombia Compra Eficiente, el cálculo debe hacerse en salarios mínimos, y se toma el valor inicial del contrato y se convierte a los salarios mínimos vigentes al momento de su celebración, siendo sobre ese resultado que se determina el 50 % que puede adicionarse.

Sin embargo, para el caso del Estadio Metropolitano, el contrato está pactado bajo la modalidad de precios unitarios.

En ese sentido, la propia Agencia ha señalado que las mayores cantidades de ítems ya pactados en contratos bajo esa modalidad no constituyen técnicamente una adición en el mismo sentido que la incorporación de nuevas prestaciones.

En ese esquema de contratación, el valor inicial es estimativo y se determina a partir de las cantidades de obra ejecutadas y los precios unitarios pactados.

Es decir que las mayores cantidades pueden tener un tratamiento diferente frente al límite del 50 %.

Es así como, aunque los $ 106.376 millones que aumentaron el valor contractual del Metropolitano representan el 61,5 % del contrato inicial, dentro de esa cifra se encuentran tanto mayores cantidades de obra como actividades no previstas inicialmente, lo que no superaría el límite legal del 50 %.

¿Cómo se financian las obras?

Otro aspecto que revelan los documentos contractuales está relacionado con la forma en que se financiará y pagará la obra.

El contrato del Estadio Metropolitano de Barranquilla fue estructurado bajo la modalidad de crédito proveedor.

El informe de supervisión señala que, teniendo en cuenta que la modalidad de pago corresponde a crédito proveedor, se generan rendimientos financieros a favor del contratista derivados del plazo transcurrido entre la causación de las obligaciones y su respectivo pago, de acuerdo con las condiciones contractuales establecidas.

La regulación colombiana define los créditos de proveedor como aquellos mediante los cuales se contrata la adquisición de bienes o servicios con un plazo para su pago.

Es decir, el contratista ejecuta o suministra lo contratado y la entidad cuenta con un plazo para pagar las obligaciones correspondientes.

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Panorámica nocturna del Estadio Metropolitano de Barranquilla. Foto: Suministrada.

La misma norma establece que los créditos de proveedor hacen parte de las operaciones de crédito público.

En el caso del Metropolitano, el informe de supervisión explica el efecto financiero de esta modalidad, teniendo en cuenta que el tiempo que transcurre entre la causación de la obligación y el pago puede generar rendimientos financieros a favor del contratista.

Esto significa que el valor de las obras no es el único componente financiero que debe seguirse durante la ejecución.

También existe un costo asociado al plazo de pago de las obligaciones reconocidas.

Así se explicó un mayor presupuesto

Lo que la documentación contractual revela es que se trata de una suma de nuevas actividades y mayores cantidades que cambian de manera significativa el alcance económico del contrato.

Mientras el contrato original estaba prácticamente ejecutado en su totalidad al cierre de agosto, la modificación posterior incorporó recursos equivalentes al 61,5 % de su valor inicial.

El Estadio Metropolitano pasó así de un contrato de $ 172.969 millones a uno de $ 279.346 millones.

No obstante, la cifra debe leerse teniendo en cuenta que el aumento incluye dos componentes diferentes: mayores cantidades de actividades ya contratadas y nuevos ítems que no estaban incluidos inicialmente.

Además, el contrato fue estructurado bajo precios unitarios y mediante crédito proveedor, dos elementos que resultan determinantes para entender tanto la variación de las cantidades como la forma en que se pagan las obras.

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