Inicio / Investigación

Bandas locales, nacionales y transnacionales: el mapa criminal de la 'capital alterna' de Colombia

Minuto60 le cuenta el mapa de la criminalidad que permanece en Barranquilla, así como los impactos en la ciudad designada como la 'capital alterna'.

La seguridad es un desafío para la capital alterna de Colombia. - Crédito: Foto: Colprensa.
Andrea Maestre
Andrea MaestrePeriodista
08 SEP 2026 - 19:49Actualizado: 08 SEP 2026 - 19:55

Compartirwhatsappfacebookxlinkedin
whatsappÚnete a nuestro canal

Pese a la calificación que el Gobierno Nacional le ha dado a Barranquilla como 'sede alterna', uno de los principales desafíos que continúa enfrentando la ciudad es la seguridad. Durante los últimos años, las autoridades y distintos sectores académicos han advertido sobre la presencia y expansión de organizaciones criminales que disputan territorios, controlan rentas ilegales y mantienen redes con estructuras de alcance regional, nacional e incluso transnacional.

Las alertas no son recientes. Desde 2020, la Defensoría del Pueblo ha documentado escenarios de riesgo asociados con la actuación de grupos armados ilegales y organizaciones de criminalidad urbana en Barranquilla y su área metropolitana.

Hasta 2022, el Ministerio Público había confirmado 12 oficios de consumación de riesgo relacionados con la Alerta Temprana 037-2020. En esos documentos se advertía sobre la persistencia de factores de amenaza y vulnerabilidad asociados con delitos como extorsiones, amenazas de muerte, homicidios y la utilización de menores de edad en actividades relacionadas con el narcotráfico y el sicariato.

La Defensoría también documentó prácticas utilizadas por las estructuras delincuenciales para ejercer presión sobre la población y generar temor.

Entre ellas se encontraban homicidios cometidos con extrema violencia, desmembramiento de cuerpos como mecanismo de intimidación y retaliaciones relacionadas con el incumplimiento de pagos de préstamos bajo la modalidad de ‘gota a gota’.

El panorama de violencia también quedó reflejado en las cifras de homicidios y masacres. Datos de Medicina Legal e Indepaz señalaron que durante 2022 se registraron cinco masacres en Barranquilla y su área metropolitana, hechos relacionados, según esos reportes, con el accionar de estructuras criminales.

Pero detrás de esos hechos existe un fenómeno de mayor alcance: la coexistencia de organizaciones con diferentes niveles de capacidad, origen y operación, que durante los últimos años han aparecido en los informes de las autoridades como actores de un complejo mapa delincuencial.

Organizaciones criminales locales, nacionales y transnacionales

Las advertencias sobre conexiones entre organizaciones locales y grupos internacionales tampoco comenzaron recientemente.

Desde 2018, la Defensoría del Pueblo hizo referencia a la existencia de alianzas o acercamientos con organizaciones ilícitas de origen mexicano, entre ellas el Cartel de Sinaloa. La información conocida por las autoridades apuntaba a que Barranquilla había adquirido importancia dentro de las dinámicas de estas estructuras por sus condiciones geográficas, comerciales y logísticas.

Sin embargo, fue en 2023 cuando se concentraron algunas de las advertencias más relevantes sobre la composición del mapa criminal de la ciudad y el departamento.

Durante ese año, la Defensoría del Pueblo emitió tres Alertas Tempranas relacionadas con Barranquilla y el Atlántico, en las que identificó la presencia o incidencia de diferentes organizaciones criminales de carácter local, regional, nacional y transnacional.

Entre las estructuras señaladas se encontraban las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), también conocidas como Clan del Golfo; Los Nuevos Rastrojos; Rastrojos Caleños y el denominado Nuevo Bloque Costeño.

A este grupo se sumaban organizaciones de criminalidad organizada regional y local como 'Los Costeños', el Bloque Central 'Renacer', 'Los Papalopez' y 'Los Vega¿. Esta última estructura sufrió una afectación decisiva en 2024, cuando sus principales integrantes fueron asesinados.

En el nivel transnacional, los documentos oficiales mencionaban, además del Cartel de Sinaloa, al Tren de Aragua y al Cartel de los Balcanes.

(Le podría interesar: Caso DMG: víctimas denuncian un reparo económico con menos del 1% en fracción de un inmueble)

La aparición de todos estos nombres en las alertas oficiales no significa necesariamente que las organizaciones tengan el mismo nivel de presencia, control o capacidad en Barranquilla. Se trata de estructuras con diferentes características y alcances, pero cuya actividad o influencia ha sido advertida por las autoridades dentro del escenario de seguridad de la ciudad y el departamento.

¿Cuál es la injerencia del Cartel de Sinaloa en Barranquilla?

Una de las organizaciones que aparece en esta historia es el Cartel de Sinaloa.

De acuerdo con labores de inteligencia citadas en documentos oficiales, desde 2018 en Barranquilla se habrían desarrollado reuniones entre actores del crimen organizado transnacional y estructuras locales, con el propósito de establecer relaciones económicas y operativas.

La importancia de Barranquilla dentro de esas dinámicas estaría relacionada con las características estratégicas de la ciudad.

Según la Defensoría del Pueblo, históricamente la capital del Atlántico ha sido un punto relevante para acuerdos y actividades relacionadas con logística, narcotráfico, lavado de activos y movilidad de grupos armados y organizaciones criminales.

Su ubicación, el acceso al río Magdalena, la cercanía con el mar Caribe y la infraestructura portuaria convierten al territorio en un punto de interés para las estructuras que buscan movilizar mercancías ilícitas hacia otros mercados.

En un primer momento, las autoridades habían advertido sobre el interés de organizaciones mexicanas en establecer relaciones comerciales con grupos delincuenciales locales.

Posteriormente, las investigaciones apuntaron a una participación más amplia en determinadas dinámicas criminales. Desde 2023, según las advertencias oficiales, estas organizaciones tendrían incidencia en algunos corredores estratégicos, especialmente en zonas cercanas al río Magdalena y al mar Caribe.

Dentro de ese escenario aparecen como aliados principales el Clan del Golfo y Los Costeños.

La relevancia de estas conexiones radica en que muestran que la criminalidad que opera en Barranquilla no necesariamente funciona de manera aislada. Las estructuras locales pueden establecer relaciones con organizaciones de mayor alcance para acceder a rutas, mercados, financiación o capacidades logísticas.

¿Cuál es la incidencia del Tren de Aragua y el Cartel de los Balcanes en Barranquilla?

A este entramado se sumaron otras organizaciones de carácter transnacional.

Documentos oficiales señalaron la presencia del Tren de Aragua, estructura de origen venezolano que buscó ampliar su operación por diferentes países de América Latina.

También fue identificada la presencia del Cartel de los Balcanes, organización relacionada con redes internacionales de narcotráfico y que, de acuerdo con las autoridades, comenzó a tener presencia en Barranquilla a través de emisarios desde 2020.

Su interés estaría relacionado con la salida de cargamentos de droga hacia mercados europeos, donde las ganancias obtenidas serían considerablemente superiores a las de otros destinos.

Para cumplir ese propósito, las estructuras habrían utilizado redes encargadas de vigilar diferentes etapas de la operación, desde la preparación de los cargamentos hasta su salida del territorio nacional.

En ese contexto aparecen puertos de ciudades como Barranquilla, Santa Marta, Cartagena y Buenaventura como puntos de interés para la organización dedicada al tráfico internacional de estupefacientes.

Esto, haciendo que el panorama de violencia que incluye homicidios, extorsiones y disputas entre bandas locales haga parte de un escenario más amplio en el que también aparecen las rentas del narcotráfico, el control territorial y las conexiones con organizaciones que operan fuera del país.

¿Cómo fue el panorama en 2024 en Barranquilla?

Las advertencias no provinieron únicamente de las instituciones encargadas de la seguridad.

En 2024, sectores académicos de Barranquilla también comenzaron a advertir sobre el crecimiento y la transformación de las estructuras criminales que operaban en el departamento.

Ese año, el Observatorio de Seguridad Ciudadana de la Universidad del Norte elaboró un mapa de riesgo del Atlántico en el que calificó como “riesgo crítico” a Barranquilla y a dos municipios de su área metropolitana.

imagen dada

Mapa criminal en el departamento del Atlántico. Foto: Observatorio de Seguridad Ciudadana.

El análisis académico coincidió con otros indicadores que mostraban un deterioro de la seguridad.

A la alerta se sumó Fundesarrollo, otro observatorio académico, que señaló que Barranquilla cerró 2024 con una tasa de 33 homicidios por cada 100.000 habitantes, una cifra que superaba los registros de años anteriores.

imagen dada

Data de Fundesarrollo sobre delitos de alto impacto. Foto: Fundesarrollo.

El comportamiento de los homicidios tampoco era desconocido para la Policía Metropolitana de Barranquilla.

Una estadística elaborada por la institución y obtenida por Minuto60 permitió establecer que 2023 había sido el año con la tasa de violencia más alta dentro del periodo analizado por las autoridades.

Los datos permiten observar que el fenómeno criminal no se limita a la aparición de nuevas organizaciones. También está relacionado con la capacidad de estas estructuras para disputar territorios y rentas, establecer alianzas y reorganizarse después de golpes de la Fuerza Pública o de enfrentamientos internos.

imagen dada

Balance de seguridad, Barranquilla. Foto: Policía Metropolitana de Barranquilla.

¿Qué ocurrió entre 2025 y 2026 en Barranquilla?

El escenario volvió a cambiar durante 2026.

Mientras que en 2025 la Defensoría del Pueblo emitió una alerta relacionada con asuntos de seguridad asociados al proceso electoral, en junio de 2026 las advertencias sobre la expansión de organizaciones criminales volvieron a ocupar un lugar central.

El Ministerio Público emitió una nueva Alerta Temprana por el escenario de riesgo derivado de la expansión territorial y la proximidad operativa de estructuras armadas ilegales en el Atlántico, algunas de las cuales estarían avanzando hacia el departamento del Magdalena. Entre las organizaciones mencionadas en esa advertencia se encuentra el Ejército Gaitanista de Colombia (EGC). Pero la preocupación no se limitó al ámbito departamental.

Solo unos días después, la Defensoría del Pueblo volvió a advertir sobre la violencia urbana en Barranquilla y su área metropolitana. En esa oportunidad recordó que la Alerta Temprana emitida en 2023, en la que se había advertido sobre la presencia de organizaciones nacionales y transnacionales, continuaba activa.

La entidad expresó preocupación por lo que calificó como un grave incremento de la violencia letal”.

De acuerdo con la advertencia, esta situación estaría relacionada con disputas por el control territorial entre estructuras como Los Pepes, Los Costeños y grupos derivados de estas organizaciones, entre ellos Los del Freseo o La Nueva Generación.

El señalamiento resulta relevante porque muestra una característica constante del escenario criminal de Barranquilla: la fragmentación.

La desaparición o debilitamiento de una estructura no necesariamente implica el fin de las actividades ilícitas. En distintos momentos, las autoridades han advertido sobre la aparición de grupos derivados, alianzas temporales y disputas internas por el control de las rentas ilegales.

¿Hay más alertas para el Atlántico?

El 30 de agosto de 2026, la Defensoría del Pueblo emitió una nueva Alerta Temprana, esta vez dirigida al centro del departamento del Atlántico.

La zona adquiere especial importancia por su conexión con el área metropolitana de Barranquilla y por su condición de corredor de movilidad para diferentes actividades económicas y sociales, pero también para dinámicas ilegales.

La alerta incluyó a Baranoa, Polonuevo, Luruaco, Repelón y Sabanalarga.

Según el Ministerio Público, las comunidades de estos municipios se encuentran en riesgo de sufrir violaciones a los derechos humanos debido al reacomodo y coexistencia de estructuras delincuenciales de carácter regional y nacional.

La cercanía con Barranquilla es uno de los elementos que aparece en el análisis de riesgo.

De acuerdo con la Defensoría, algunos de estos municipios estarían siendo utilizados para desarrollar dinámicas de gobernanza armada ilegal y ejercer control sobre economías ilícitas, especialmente aquellas relacionadas con la extorsión y el tráfico de sustancias.

(También lea: Así fue utilizada una vivienda en el Caribe para esconder más de 91 kilos de cocaína)

¿La ubicación geográfica de Barranquilla juega un papel determinante?

Las autoridades han advertido que las rutas fluviales y terrestres de la zona pueden ser aprovechadas para movilizar armas, drogas y químicos utilizados en diferentes actividades ilegales.

Así, el mapa criminal comienza a extenderse más allá de Barranquilla y su área metropolitana.

Los municipios del centro del Atlántico aparecen como puntos de conexión entre diferentes corredores, lo que incrementa el riesgo de que las disputas de las organizaciones criminales terminen trasladándose hacia nuevos territorios.

¿Cómo está el panorama en Barranquilla la 'capital alterna' de Colombia?

Las cifras más recientes muestran que el problema continúa.

Barranquilla y los municipios de su área metropolitana cerraron agosto de 2026 con 107 homicidios, de acuerdo con los datos oficiales de la Oficina para la Seguridad y Convivencia Ciudadana del Distrito, obtenidos por Minuto60.

La mayor cantidad de casos se concentró en Barranquilla, con 57 asesinatos, seguida por el municipio de Soledad.

Al comparar las cifras acumuladas, el panorama resulta aún más significativo.

A corte de agosto de 2026, Barranquilla y su área metropolitana registraban 738 homicidios, frente a los 725 casos contabilizados durante todo 2025.

Es decir, en los primeros ocho meses de 2026 ya se había superado el total registrado en el año anterior.

La cifra, por sí sola, no permite atribuir cada homicidio a una misma organización. Sin embargo, las propias autoridades han relacionado una parte importante de la violencia con las disputas entre estructuras delincuenciales por el control de territorios y rentas ilegales.

El dato adquiere mayor relevancia cuando se contrasta con las alertas emitidas durante los últimos años:

  • Desde 2020, la Defensoría del Pueblo ha advertido sobre homicidios, extorsiones, amenazas, reclutamiento y utilización de menores, además de otras prácticas de intimidación.

  • En 2023, las alertas incorporaron a organizaciones locales, regionales, nacionales y transnacionales.

  • En 2024, los sectores académicos comenzaron a advertir sobre un escenario de riesgo crítico y sobre el incremento de la tasa de homicidios.

  • En 2026, las alertas volvieron a concentrarse en la violencia urbana y en la expansión territorial de estructuras criminales hacia otros municipios del Atlántico.

El resultado es un mapa que ha cambiado con el tiempo, pero que mantiene un elemento común: la capacidad de las organizaciones delincuenciales para adaptarse, fragmentarse, establecer alianzas y disputar espacios de poder criminal.

¿El traslado de los cabecillas tiene que ver con la criminalidad en Barranquilla?

El deterioro de las condiciones de seguridad llevó al Gobierno Nacional a endurecer las medidas contra los principales cabecillas de las estructuras criminales que operan desde las cárceles.

Dentro de esa estrategia se implementó un plan para trasladar a líderes delincuenciales recluidos en Barranquilla hacia otros establecimientos penitenciarios del país, con el propósito de reducir su capacidad de continuar impartiendo órdenes desde los centros de reclusión.

La medida parte de una de las principales preocupaciones expresadas por las autoridades durante los últimos años: la utilización de las cárceles como centros desde los cuales se coordinan extorsiones, homicidios y otras actividades ilícitas.

Es así como, mientras algunos grupos mantienen disputas por barrios y zonas específicas, otros tienen conexiones con organizaciones de alcance nacional o internacional y participan en actividades como el narcotráfico y el lavado de activos.

Barranquilla, convertida ahora en 'sede alterna' de la Presidencia de la República continúa enfrentando un escenario de seguridad marcado por la presencia de organizaciones criminales de diferentes escalas.

Las cifras de homicidios de 2026, las alertas de la Defensoría y los análisis académicos vuelven a poner la problmática sobre la mesa, mientras la ciudadanía continúa esperando que las medidas anunciadas se traduzcan en una reducción efectiva de la violencia.

(Además: El plan para que EE. UU. abra un consulado en Barranquilla: ya hay diálogos adelantados)

TEMAS RELACIONADOS
Barranquilla|Cártel De Sinaloa|Criminales|Investigación|Defensoría del Pueblo|Abelardo De La Espriella
Ver otros temas
Cargando...

Copyright © – Minuto60 – 2026

metricool pixel