La Pantera Rosa quedó huérfana: ¿Quién era Plas Johnson, el hombre que la inmortalizó?
Una triste noticia para quienes crecieron con el sonido indiscutible que inmortalizó a uno de los personajes infantiles más queridos del mundo.

El sonido de un saxofón puede definir una época completa, pero el de Plas Johnson definió para siempre a un personaje animado inolvidable. Aunque su nombre no siempre figure en Hollywood, este extraordinario músico posee uno de los legados más reconocibles de la cultura popular mundial, de la cultura infantil.
Él fue el encargado absoluto de soplar vida, misterio y una elegancia felina sin igual al icónico tema principal de La Pantera Rosa, la célebre obra compuesta por el maestro Henry Mancini en 1963.
¿Quién era Plas Johnson, el hombre que inmortalizó a la Pantera Rosa?
Nacido en Luisiana en 1931, Johnson creció profundamente inmerso en las ricas raíces sureñas del blues y el jazz. Su talento excepcional con los instrumentos de viento lo llevó rápidamente a la ciudad de Los Ángeles, donde se convirtió en una pieza fundamental de The Wrecking Crew.
Este era el legendario y exclusivo grupo de músicos de estudio de élite que grabó de forma anónima los mayores éxitos discográficos de las décadas de 1960 y 1970. Su versatilidad artística era asombrosa: su saxofón tenor resonó con fuerza en discos de Frank Sinatra, Nat King Cole, Ella Fitzgerald, Marvin Gaye y los Beach Boys. Sin embargo, su cita definitiva con la historia cultural ocurrió en un frío estudio cinematográfico.
.
De la mano de Mancini, Plas inmortalizó a la Pantera Rosa
Mancini escribió la sinuosa y sensual melodía pensando de manera específica en el tono robusto, oscuro y sofisticado que Plas lograba con su instrumento. El día de la sesión de grabación, Johnson ejecutó la famosa e intrigante introducción y el posterior solo de swing en apenas dos tomas perfectas.
Al finalizar la última nota, la orquesta entera rompió en un aplauso espontáneo, un reconocimiento sumamente inusual entre los competitivos profesionales de estudio. Con ese soplido genial, impregnado de un sutil aire nocturno, Johnson no solo interpretó una partitura brillante; moldeó la personalidad caminante, astuta, sigilosa y aristocrática del felino más famoso del planeta entero.
La icónica pieza musical trascendió con creces la película original del director Blake Edwards para convertirse rápidamente en un fenómeno global único, ganando tres prestigiosos premios Grammy.
El arrollador éxito de la melodía fue tan grande que impulsó de inmediato la creación de la recordada serie de dibujos animados independientes. Plas Johnson demostró con creces que no se necesita figurar bajo los reflectores principales para alcanzar la inmortalidad artística. A través de su caña y su metal brillante, transformó el sonido puro en un color eterno y nos regaló una de las firmas musicales más imperecederas de toda la historia humana.
