Gabriel García Márquez y 'Cheo' Feliciano: El día en que salsa y literatura se juntaron hasta morir
Ya pasaron 12 años; y de salseros a literatos rememoran cómo la fatalidad juntó a estas dos figuras de la cultura latinoamericana.

En un pueblo de Italia dicen que la muerte, cuando llega, escoge el mejor pretexto. Es muy probable que esta premisa haya estado aplicada a rajatabla con las partidas de José 'Cheo' Feliciano, el afamado cantante puertorriqueño, y el ilustre escritor colombiano Gabriel García Márquez.
Por supuesto, la actitud de la muerte, a veces, es artera. Hay momentos en los que le da por llegar de manera taimada y marrullera. Para acabar con las vidas de 'Gabo' y 'Cheo' la muerte escogió de mal pretexto el Jueves Santo del año 2014, un día que cayó el 17 de abril, hace 12 años. Entre la madrugada y el mediodía, salsa y literatura se juntaron hasta morir.
¿Cómo murió el salsero 'Cheo' Feliciano?
José Luis Feliciano Vega, 'Cheo', murió como consecuencia de un siniestro vial en San Juan, Puerto Rico. Cuentan que su fatalidad ocurrió de manera instantánea cuando chocó su carro Jaguar negro contra un poste de concreto, en el área de Cupey, en un intento por regresar a su hogar.
La fatalidad alcanzó a 'Cheo' en ese poste del tendido eléctrico, dispuesto sobre la carretera PR-176 a las 4:06 a. m. de ese 17 de abril. Los análisis forenses del choque determinaron que la estrella de la salsa y el bolero no llevaba puesto el cinturón de seguridad.
Las autoridades informaron que Feliciano "pudo haberse quedado dormido al volante, lo que lo llevó a perder el control del automotor".
'Cheo' Feliciano fue el intérprete de El ratón, Los entierros o Yo no soy un ángel, definitivamente, una de las voces más apreciadas en Latinoamérica.
No quiero que nadie llore si yo me muero mañana. Ay, que me lleven cantando salsa y que siembren flores allá en mi final morada.
'Cheo' Feliciano en su canción Los entierros
¿Cuándo empezó a morir Gabriel García Márquez?
Hacia el año 2012, Gabriel García Márquez ya era sabedor de que le había dado la enfermedad del olvido, muy similar a la provocada por la peste de insomnio que él mismo recreó en su obra cumbre: Cien años de soledad. Para esa época, 'Gabo' aún hilaba ideas.
Parado en las puertas del olvido decía, según uno de sus hijos: "Estoy perdiendo la memoria, pero por suerte se me olvida que la estoy perdiendo".
Estoy perdiendo la memoria, pero por suerte se me olvida que la estoy perdiendo.
Gabriel García Márquez citado por su hijo Rodrigo
Paralelo a la irreversible pérdida de memoria, Gabriel García Márquez batalló contra una neumonía en marzo de 2014. Los análisis médicos posteriores, plasmados en una tomografía, identificaron la "acumulación de líquido en la región pleural y unas zonas sospechosas en el pulmón y el hígado".
Explorar a García Márquez en esas condiciones sería una tortura. La esposa del autor, Mercedes Barcha, fue consultada por sus propios hijos, pero ella descartó cualquier idea de tratamiento para alargar su vida. "Llévenlo a casa y manténganlo cómodo, y en ningún caso lo vuelvan a llevar al hospital". Así citó Rodrigo García a un médico en su libro Gabo y Mercedes: una despedida.
El mismo Rodrigo García narra con entereza pasmosa qué ocurrió en la casa de 'Gabo' ese 17 de abril, allí habían puesto enfermeras de acompañamiento permanente. La muerte llegó al mediodía del Jueves Santo, como le llegó a Úrsula Iguarán en Cien años de soledad.
"Cuando me aproximo a la habitación de invitados, la enfermera diurna sale a mi encuentro. «Su corazón se detuvo», dice nerviosamente. Entro a la habitación y al comienzo observo que mi padre se ve igual que hace menos de diez minutos, pero después de unos segundos me doy cuenta de lo equivocado que estoy. Se ve destrozado, como si algo lo hubiera fulminado —un tren, un camión, un rayo—, algo que no le causó más heridas que arrebatarle la vida. Rodeo la cama y me acerco a él y maldigo en voz baja...".
Se ve destrozado, como si algo lo hubiera fulminado —un tren, un camión, un rayo—, algo que no le causó más heridas que arrebatarle la vida. Rodeo la cama y me acerco a él y maldigo en voz baja...
Rodrigo García Barcha en Gabo y Mercedes: una despedida
Así, sin más, el 17 de abril de 2014 quedó marcado como una fecha fatídica para la literatura hispanoamericana y la música caribeña. Ese día se apagaron las vidas de dos de sus mayores exponentes.
En lo que pareciera un juego de números, 'Cheo' Feliciano murió a los 78 años edad, y la muerte le llegó a Gabriel García Márquez a los 87 en su casa de Ciudad de México. Ambas estrellas cargaron consigo afecciones en el hígado.
Entre una y otra muerte solo hubo ocho horas de diferencia. 'Cheo' comenzó 'el viaje al otro lado de la calle' cuando iba, como un bólido, montado en su carro de lujo; y a 'Gabo' se lo llevó la parca de manera muy literaria rodeado de "¡Familia!", tal cual como hubiera querido gritárselo 'Cheo' a su público montado en una tarima salsera.
