Shadow Banking: una guía para entender el concepto que divide opiniones en el sistema financiero
El Shadow Banking se convirtió en uno de los temas económicos de la semana. Esta es la guía para entender de qué se trata y por qué importa.

El Shadow Banking pasó de ser un concepto conocido únicamente por economistas y reguladores a convertirse en uno de los temas que más discusión ha generado en el sistema financiero colombiano.
Tomó más fuerza con el más reciente Reporte de Estabilidad Financiera (REF) del Banco de la República, que incluyó un análisis sobre la evolución de nuevas formas de intermediación crediticia y los riesgos que podrían representar para la estabilidad del sistema.
Colombia Fintech, el gremio que reúne a las empresas de tecnología financiera del país, marcó distancia del concepto y aseguró que el crédito digital no puede confundirse con la llamada banca en la sombra. Para el gremio, hacerlo podría derivar en regulaciones que frenen la innovación y limiten el acceso al crédito para miles de colombianos.
Le puede interesar: Independizarse ya no es barato: esto cuesta irse a vivir solo en Colombia en 2026
¿Qué es el Shadow Banking?
Aunque el nombre puede dar la impresión de que se trata de una actividad ilegal, el Shadow Banking, o banca en la sombra, no significa que exista un sistema financiero clandestino.
El Financial Stability Board (FSB), organismo internacional encargado de promover la estabilidad financiera global, define el Shadow Banking como las actividades de intermediación crediticia realizadas por entidades que operan fuera del sistema bancario tradicional o que no están sujetas al mismo nivel de supervisión que los bancos.
En términos sencillos, se trata de modelos que facilitan financiación o conceden crédito, pero cuya estructura regulatoria puede ser distinta a la de un establecimiento bancario.
¿Qué es realmente el shadow banking y por qué no debe confundirse con el crédito digital fintech?
— Colombia Fintech (@colombiafintech) July 16, 2026
A propósito del más reciente Reporte de Estabilidad Financiera del Banco de la República, @GabrielSantosCD, Presidente Ejecutivo de Colombia Fintech, explica la diferencia entre la… pic.twitter.com/8EBUyxeNFR
Para Gabriel Santos, presidente ejecutivo de Colombia Fintech, esa definición es clave para entender el debate. "El Shadow Banking es cuando existe intermediación crediticia, pero sin la supervisión y la vigilancia de las entidades diseñadas para ello", explicó.
Según Santos, en Colombia un ejemplo de Shadow Banking sería una entidad que capte recursos del público para prestarlos a terceros sin estar bajo la supervisión de la Superintendencia Financiera.
Lo que sí es y lo que no es Shadow Banking
Uno de los puntos que más polémica generó tras la publicación del Reporte de Estabilidad Financiera fue la percepción de que algunas empresas fintech podrían estar siendo incluidas dentro de esa categoría.
Gabriel Santos sostiene que esa interpretación es equivocada. "Las fintech de crédito digital no son Shadow Banking", afirmó.
El dirigente explicó que la diferencia está en el origen de los recursos con los que se otorgan los préstamos.
Mientras un banco recibe el ahorro de millones de colombianos para transformarlo en crédito, las plataformas de crédito digital utilizan recursos propios o fuentes privadas de financiación y no administran depósitos del público.
El crédito digital no intermedia el recurso de los colombianos, sino que tiene recursos propios y con ellos mismos origina los créditos.
Gabriel Santos
Desde esa perspectiva, el gremio insiste en que estos modelos no ponen en riesgo el dinero de los ahorradores. "No se capta ni se toca el dinero de los colombianos", enfatizó Santos.
¿Por qué el Banco de la República habló del tema?
El Reporte de Estabilidad Financiera analiza periódicamente los principales riesgos que podrían afectar al sistema financiero colombiano.
Dentro de ese seguimiento, el Banco de la República hizo referencia al crecimiento de nuevas formas de intermediación financiera y a la importancia de monitorear su evolución para evitar riesgos futuros.
No se trata de afirmar que toda entidad diferente a un banco represente un problema, sino de reconocer que el mercado financiero está cambiando rápidamente y que las autoridades necesitan entender cómo funcionan esos nuevos actores.

Foto: creada con IA
Después de la crisis financiera internacional de 2008, organismos como el Fondo Monetario Internacional, el Banco de Pagos Internacionales y el propio Financial Stability Board comenzaron a seguir con mayor atención el crecimiento del Shadow Banking, precisamente porque algunas de esas actividades llegaron a amplificar los efectos de la crisis.
Hoy el fenómeno mueve billones de dólares en todo el mundo y representa una parte importante de la financiación para empresas, fondos de inversión y distintos sectores de la economía.
El temor de las fintech
Aunque Colombia Fintech reconoce la importancia de supervisar cualquier actividad que pueda representar riesgos para el sistema financiero, considera que utilizar el concepto de Shadow Banking de manera amplia puede generar consecuencias no deseadas.
Esto nos puede llevar a una mala regulación de los perfiles de crédito en Colombia y a limitar de manera dramática el acceso al crédito a través de entidades altamente innovadoras.
Advirtió Gabriel Santos
El dirigente sostiene que muchas empresas de tecnología financiera han logrado llegar a personas que históricamente no podían acceder a un préstamo bancario gracias al uso de herramientas digitales para evaluar riesgos y aprobar créditos de manera más ágil.
Desde su perspectiva, el crecimiento de este sector debería verse como un avance en materia de inclusión financiera y no como un motivo para restringir su operación. "Tenemos que promover estos modelos de negocio que permiten inclusión financiera y no, a través del miedo, intentar regularlos de mala manera y limitar su participación en el mercado de crédito colombiano", afirmó.
¿Qué pasará en el futuro?
La discusión sobre el Shadow Banking está lejos de terminar y mientras los reguladores buscan garantizar que la transformación del sistema financiero no genere riesgos para la estabilidad económica, las empresas fintech defienden que la innovación no debe confundirse con actividades que operan por fuera de la supervisión del Estado.
El reto será encontrar un equilibrio entre ambos objetivos: mantener un sistema financiero sólido y, al mismo tiempo, permitir que nuevas tecnologías sigan ampliando el acceso al crédito para hogares y empresas.
.webp&w=256&q=75)