Nace Raíces Futuras, el programa que impulsa el liderazgo y el emprendimiento en zonas rurales
Los jóvenes que habitan en el campo tienen un enorme potencial emprendedor, pero se enfrentan a obstáculos históricos como la falta de capital.

Con el objetivo de fortalecer el arraigo territorial entre los jóvenes del campo, Postobón y Frisby, referente nacional en el sector gastronómico, anunciaron el lanzamiento de Raíces Futuras, una iniciativa que formará a 200 jóvenes rurales de Cundinamarca y Risaralda en liderazgo, gestión productiva y desarrollo de emprendimientos vinculados al sector agropecuario.
El programa, en el que ambas compañías invertirán más de $400 millones, ofrecerá a los participantes un proceso formativo integral de dos años, diseñado para que los jóvenes se consoliden como líderes capaces de impulsar proyectos productivos y sostenibles en sus comunidades.
Los beneficiarios fueron seleccionados a partir de dos fuentes: por un lado, hijos y familiares de productores vinculados al programa HIT Social Postobón, que proveen fruta a la compañía; y por otro, jóvenes pertenecientes a asociaciones agrícolas que abastecen a los restaurantes Frisby con insumos como fríjol, papa, repollo y zanahoria.
La ruta formativa combina habilidades blandas y conocimientos técnicos. En el primer componente se incluyen temas como liderazgo colaborativo, formulación de proyectos de vida, capital social, comunicación asertiva y resolución de conflictos. En el ámbito técnico, recibirán capacitación en desarrollo de emprendimientos, planes de negocio, gestión empresarial, sostenibilidad, adaptación al cambio climático, finanzas, asociatividad e integración a cadenas de valor, entre otros.
Además, los participantes tendrán acceso a mentorías especializadas y a un fondo de $230 millones en capital semilla para impulsar las iniciativas de 100 jóvenes, seleccionadas con base en su potencial, escalabilidad y pertinencia frente a las necesidades del entorno rural.
“Los jóvenes que habitan en el campo tienen un enorme potencial emprendedor, pero se enfrentan a obstáculos históricos como la falta de acceso a capital, a formación técnica y a mercados. Con Raíces Futuras queremos formarlos para superar esas barreras y que sus ideas se conviertan en negocios sostenibles, articulados a cadenas de valor y con impacto directo en sus comunidades”, afirmó Catalina Echavarría Ramírez, directora de la Fundación Postobón.

El 73 % de los empleos generados por emprendedores rurales jóvenes son informales. Pexels
Las cifras demográficas confirman el reto. Según el Censo Nacional del DANE, 2,9 millones de jóvenes viven en zonas rurales y el 73 % de los empleos generados por emprendedores rurales jóvenes son informales. Un estudio de 2024 sobre inclusión productiva indica además que el 31 % de los jóvenes rurales no estudia ni trabaja, lo que evidencia condiciones de alta vulnerabilidad.
Estas barreras dificultan la permanencia de la juventud en el campo, limitan su acceso a oportunidades y profundizan el riesgo de abandono territorial. En este contexto, iniciativas como Raíces Futuras buscan fortalecer competencias, abrir puertas a la formalidad y generar mecanismos de inclusión.
“Creemos en el poder de los jóvenes rurales para innovar, dar un nuevo sentido al trabajo comunitario y demostrar que el campo no solo alimenta a Colombia, sino que también puede convertirse en un motor de progreso y bienestar colectivo. En Frisby tenemos la convicción de que el desarrollo sostenible del país solo es posible si generamos oportunidades reales en las regiones, especialmente para los jóvenes que viven en las zonas rurales”, señaló Carolina Posada Molina, gerente de Desarrollo Sostenible de Frisby.
De alcanzar sus objetivos, la iniciativa podría contribuir a reducir el interés de los jóvenes por migrar a las grandes ciudades y, en cambio, motivarlos a construir proyectos de vida exitosos en sus territorios. No todas las experiencias de migración interna resultan positivas, y en las urbes también abundan jóvenes que luchan por acceder a oportunidades laborales.
Migración interna juvenil en Colombia
La migración interna juvenil, entendida como el desplazamiento de jóvenes dentro del país, se ha convertido en un fenómeno social creciente. Aunque durante décadas estuvo vinculada al conflicto armado y la búsqueda de seguridad, en la última década las dinámicas han evolucionado hacia factores como educación, empleo y urbanización.
Los jóvenes que más migran son aquellos entre 14 y 28 años, especialmente:
· Estudiantes que buscan educación superior
· Jóvenes que buscan empleo formal o mejores salarios
· Mujeres jóvenes que migran por independencia económica o trabajos del sector servicios
· Jóvenes rurales que no encuentran oportunidades productivas en sus territorios
