Salario mínimo tras elecciones: el cambio que Abelardo de la Espriella tiene en mente para 2027
Millones de colombianos se preguntan qué pasará con el salario mínimo tras la victoria de Abelardo de la Espriella.

El salario mínimo se convirtió en tema central de discusión tras las elecciones presidenciales que dejaron a Abelardo de la Espriella como presidente electo, pues en medio de un debate marcado por la inflación, el costo de vida y el impacto directo en más de dos millones de trabajadores formales, De la Espreilla buscó fijar una postura que, aunque firme en el discurso, ha sido objeto de cuestionamientos y varias críticas.
¿Es cierto que Abelardo de la Espriella bajará el salario mínimo?
En redes sociales habían circulado piezas que aseguraban que, en caso de llegar a la Presidencia, el candidato reduciría el salario mínimo a cifras cercanas a $ 1.450.000, sin embargo, esto es falso. De la Espriella y José Manuel Restrepo (fórmula vicepresidencial), dijeron en varios escenarios que no reducirán el salario mínimo, además porque esto sería ilegal.
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Lo que ha reiterado públicamente es que el salario mínimo no se reducirá, argumentando que ya es un ingreso consolidado para millones de trabajadores y que cualquier ajuste debe hacerse hacia el alza, no hacia la baja.
¿Cuál sería el aumento del salario mínimo en 2027?
Lo que sí ha planteado el ahora presidente electo es que el salario mínimo debe aumentar, pero bajo criterios de responsabilidad macroeconómica, es decir, no de forma abrupta ni como decisión puramente política, sino en función del crecimiento del país, la productividad y la capacidad real del tejido empresarial.
En su visión económica, el aumento del salario mínimo debe estar acompañado de mayor crecimiento económico, inversión privada y reducción de cargas regulatorias, con el argumento de que solo una economía más fuerte puede sostener mejores ingresos sin generar efectos adversos como desempleo o inflación.
Es decir, no habría un aumento como el que decretó Gustavo Petro para el 2026, el cual se fijó en 23 %, argumentando un salario mínimo vital, sino que datos como inflación y productividad serán muy relevantes en la decisión.
El exministro de Hacienda y ahora vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, ha señalado que aumentos por encima de la productividad pueden convertirse en un motor inflacionario, afectando precisamente el poder adquisitivo que se busca proteger, según su análisis, este tipo de decisiones puede generar presión sobre las empresas, incentivar la informalidad y elevar el costo de vida en el mediano plazo. De hecho, fue uno de los principales críticos de la decisión de Petro para 2026.
La realidad económica supera el voluntarismo politiquero y populista de quienes creen que “decretar” sin rigor y responsabilidad, es el camino.
— José Manuel Restrepo Abondano (@jrestrp) January 2, 2026
Confirmación de que aumentos desbordados en el salario mínimo siempre llevan a aumentos desbordados en la inflación de costos. Se llama…
Este enfoque contrasta con visiones más expansivas del salario mínimo, que priorizan el incremento directo del ingreso como herramienta de protección social, incluso en contextos de inflación.
Un punto medio que marcaría su eventual gobierno
Con base en sus declaraciones, un eventual gobierno de Abelardo de la Espriella no impulsaría recortes al salario mínimo, pero tampoco aumentos agresivos como los vistos en ciclos recientes, su enfoque se ubica en una posición intermedia: aumentos graduales, ligados a productividad y crecimiento económico, con énfasis en estabilidad empresarial.
En otras palabras, más que una promesa de grandes incrementos o reducciones, su propuesta apunta a moderar la velocidad de los ajustes salariales, manteniendo el salario mínimo como un instrumento de equilibrio entre trabajadores y empresas, en un debate que seguirá siendo central en la economía colombiana.
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