La economía nacional prende el turbo suave: 2,7 % en 2025 y 2,8 % en 2026, según BBVA
El país avanza, pero necesita equilibrio para no salirse de la vía.

En su más reciente informe, “Colombia 2026-2027: entre la cautela y el impulso”, el BBVA Research presentó un panorama económico moderadamente optimista. Según el análisis, la economía mundial avanza hacia un aterrizaje suave: la inflación sigue bajando y los bancos centrales actuarán con prudencia para evitar sorpresas.
Para Colombia, el banco proyecta que el consumo de los hogares seguirá siendo el principal motor del crecimiento en 2025. Sin embargo, en 2026 y 2027 será la inversión, especialmente en obras civiles y en una vivienda que empieza a recuperarse, la que tomará la delantera. En este escenario, el Banco de la República mantendría las tasas de interés estables en 9,25 % por un tiempo más, mientras la inflación cede poco a poco.
El BBVA calcula que el consumo privado será fuerte en 2025, pero después irá perdiendo protagonismo frente a la inversión fija, que podría crecer 4,9 % en 2026 y 2027. Al mismo tiempo, el gasto público también empujará la economía, con aumentos de 6,9 % en 2025 y 4,3 % en 2026.
Sobre la inflación, Alejandro Reyes, economista de BBVA Research, explicó que las previsiones globales se mantienen estables: en Estados Unidos, factores como los aranceles mantendrán la inflación alrededor del 3 %, lo que limita los recortes de tasas de la Reserva Federal. En Europa, seguirá cerca del 2 %. En Colombia, la inflación caerá gradualmente: 5,2 % en diciembre de 2025, 4,5 % en 2026 y 3,8 % en 2027. No obstante, a comienzos de 2026 podría subir momentáneamente por el aumento del salario mínimo.
Mauricio Hernández, también economista de BBVA Research, destacó que la recuperación del sector de la construcción será clave para reactivar la inversión. Además, el gasto en productos duraderos —como carros, electrodomésticos o muebles— se mantendrá firme en 2026, lo que ayudará al consumo total.
El consumo de los hogares se verá favorecido en los próximos años por un entorno financiero más cómodo: mejores rendimientos del ahorro, valorización de activos y un peso más fuerte, que abarata lo importado. Sin embargo, el informe advierte que los hogares siguen ahorrando menos que en años anteriores, a pesar de tener más ingreso disponible.
En conjunto, el BBVA proyecta que la economía colombiana crecerá 2,7 % en 2025 y 2,8 % en 2026 y 2027. En cuanto al dólar, la entidad estima que cerrará 2025 en $ 3.730, 2026 en $4.020 y llegará a $ 4.085 en 2027, en medio de una fuerte volatilidad causada por decisiones de bancos centrales y ciclos políticos dentro y fuera del país.
El informe también advierte que el déficit fiscal del Gobierno seguirá siendo alto —alrededor del 7 % del PIB en 2025 y 2026— y que el déficit de cuenta corriente podría ampliarse debido a un mayor déficit comercial.
Para explicar el panorama, el documento usa una metáfora ferroviaria: la economía global es la locomotora que acelera, pero debe mantener la estabilidad para evitar descarrilamientos por riesgos como los aranceles o la incertidumbre geopolítica.
Colombia es un vagón que ya tomó velocidad gracias al consumo, pero debe ser prudente para que en 2026 la inversión se convierta en su motor principal y los riesgos fiscales no frenen el avance.
Así lo resume Juana Téllez, economista jefe de BBVA Research, quien concluye que el país avanza, pero necesita equilibrio para no salirse de la vía.
