En Colombia, cerca de 3 millones de personas devengan el salario mínimo, y desde ya tanto trabajadores como empresarios hacen cuentas para lo que será el ajuste de 2026. Mientras el Gobierno propone un incremento del 11 %, voces ciudadanas y expertos plantean posiciones encontradas sobre cuál debería ser la cifra justa.En un sondeo realizado por Minuto60 en las calles de Bogotá, las opiniones reflejan la tensión social frente al aumento: “El salario mínimo para 2026 debe rondar los $ 1.800.000, todo está caro”, dijo un ciudadano. Otro ejecutivo señaló que debería acercarse a los $ 2 millones, mientras una mujer opinó lo contrario: “Todo sube cuando sube el mínimo, entonces lo que pido es que no suba nada ni el mínimo ni la comida”.Actualmente, el salario mínimo en Colombia está en $ 1.423.500, más un auxilio de transporte de $200.000. Sin embargo, la definición para 2026 podría llegar por decreto, lo que abriría un nuevo capítulo en la mesa de concertación laboral.Fedesarrollo pide moderaciónEn diálogo con Minuto60, Luis Fernando Mejía, director ejecutivo de Fedesarrollo, advirtió que el aumento no debería superar el 7 %. “Con una inflación de 5 % y una productividad que debería estar entre 1 % y 1,5 %, el salario mínimo para 2026 debería crecer máximo un 7 %. Cualquier aumento por encima de esa cifra beneficiará a los trabajadores que lo reciben, pero afectará al 60 % de los informales que no acceden a empleos de calidad”, explicó.Mejía también alertó que un crecimiento de dos dígitos en el salario mínimo no impactará de forma directa el desempleo, pero sí la calidad del empleo: “Hoy estamos en cifras de un dígito en desempleo, lo positivo es que se genera trabajo, pero la mayoría es informal. Ese no es el camino para estabilizar los ingresos de los colombianos”.Empresarios preocupados por definición de SM 2026. PEXELSGremios en contra del 11%Desde el sector empresarial, Fenalco se ha pronunciado con firmeza. Su presidente, Jaime Alberto Cabal, recordó que la regla básica debe ser preservar el poder adquisitivo, reconociendo la inflación y sumando la productividad. “Rechazamos contundentemente la propuesta del Gobierno de un aumento del 11 %”, aseguró.En otros países, el salario mínimo se fija por decreto en meses distintos a diciembre. En Colombia, en cambio, la definición de este monto se ha convertido en una puja anual que combina expectativas ciudadanas, intereses políticos y tensiones económicas.Lo cierto es que, a pocos meses de que se defina la cifra para 2026, el debate ya está servido: ¿un aumento cercano al 11 % como propone el Gobierno, o un ajuste moderado del 7 % como plantean los centros de investigación y los gremios?