Colombia redujo el hambre extrema, pero hay varios departamentos que siguen en alerta
Aunque el hambre extrema cayó en Colombia, miles de familias aún enfrentan dificultades para acceder a los alimentos.

La inseguridad alimentaria en Colombia mostró una reducción durante 2025, aunque millones de personas todavía enfrentan dificultades para acceder a una alimentación suficiente y de calidad, especialmente en regiones históricamente golpeadas por la pobreza.
Las nuevas cifras entregadas por el DANE reflejan una mejora en varios indicadores relacionados con el hambre y el acceso a los alimentos. El país logró reducir la inseguridad alimentaria moderada y grave, mientras que el hambre extrema también registró una caída frente al año anterior. Aun así, departamentos como Chocó, Sucre y La Guajira continúan encabezando las cifras más preocupantes del país.
De acuerdo con el informe oficial, la prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave en los hogares colombianos fue de 21,1 % durante 2025. La cifra representa una disminución de 4,4 puntos porcentuales frente a 2024. En el caso de la inseguridad alimentaria grave, considerada como la forma más severa de hambre, el indicador pasó de 5 % a 3,4 %.
La reducción significa que cerca de 779 mil personas dejaron de estar en condición de inseguridad alimentaria grave durante el último año. Según el DANE, más de 12 millones de colombianos experimentaron algún nivel de inseguridad alimentaria moderada o grave en 2025.
¿Cuáles son las regiones más golpeadas?
Aunque las cifras nacionales muestran una mejora, el panorama sigue siendo desigual dependiendo del territorio. Chocó volvió a aparecer como el departamento con mayor prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave, alcanzando un 56,8 %. Sucre registró 50,1 % y La Guajira 47,8 %.
En contraste, San Andrés tuvo uno de los mejores indicadores del país con apenas 5,2 %, seguido de Caldas con 9,2 % y Bogotá con 9,6 %.

El informe también evidenció casos donde el hambre extrema empeoró. Chocó presentó el aumento más fuerte en inseguridad alimentaria grave, pasando de 6,4 % en 2024 a 17,9 % en 2025. Vichada también mostró un deterioro importante, subiendo de 2,7 % a 9,7 %.
Mientras tanto, otros territorios lograron mejoras considerables. San Andrés redujo drásticamente el indicador de hambre grave, pasando de 12,3 % a apenas 0,6 %. Cundinamarca y Casanare también registraron disminuciones importantes.
Hogares liderados por mujeres siguen siendo más vulnerables
Uno de los puntos que más llamó la atención del reporte tiene relación con las brechas sociales que siguen marcando el acceso a la alimentación en Colombia.
Los hogares con jefatura femenina registraron una prevalencia de inseguridad alimentaria del 23,1 %, superior al 19,4 % observado en hogares liderados por hombres. La diferencia refleja cómo las mujeres continúan enfrentando mayores dificultades económicas y sociales para garantizar la alimentación dentro de sus hogares.
Por primera vez, desde que se tiene registro, la inseguridad alimentaria grave disminuyó significativamente frente al año anterior. pic.twitter.com/C2GdhNGuWt
— DANE Colombia (@DANE_Colombia) May 21, 2026
La situación también es más compleja para las familias con bajos niveles educativos. Los hogares encabezados por personas sin educación formal alcanzaron una prevalencia de inseguridad alimentaria de 45,7 %, mientras que aquellos donde el jefe del hogar tiene educación superior registraron apenas 9,1 %.
Otro factor determinante sigue siendo la pobreza, pues el DANE encontró que el 42,2 % de los hogares cuyos integrantes se consideran pobres enfrentan inseguridad alimentaria moderada o grave. Entre quienes no se perciben en condición de pobreza, el indicador cae al 8,4 %.
Los hogares afiliados al régimen subsidiado tuvieron una prevalencia de inseguridad alimentaria del 32,5 %, muy por encima del 8,7 % registrado en hogares vinculados al régimen contributivo.
La directora del DANE, Piedad Urdinola Contreras, explicó que el país logró avances importantes frente al Objetivo de Desarrollo Sostenible relacionado con hambre cero.
En 2025, el 22,8 % de la población del país experimentó inseguridad alimentaria moderada o grave, lo que equivale a un poco más de 12 millones de personas.
Señaló Urdinola
Por su parte, Agustín Zimmermann destacó que la información permite entender mejor las brechas territoriales y orientar políticas públicas enfocadas en las regiones más afectadas.
El país logró reducir el hambre extrema y mejorar algunos indicadores que venían golpeados desde la pandemia y la inflación de alimentos. Aun así, la realidad en varias regiones demuestra que millones de familias todavía viven con dificultades para comer tres veces al día, acceder a alimentos nutritivos o mantener estabilidad económica en sus hogares.
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