Colombia apuesta por la soya: nuevas medidas para fortalecer el cultivo y atender la demanda
Para cubrir este requerimiento con producción nacional, sería necesario sembrar aproximadamente un millón de hectáreas de soya.

La Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce) puso en marcha una ambiciosa campaña para fortalecer la producción de soya en los departamentos de Huila y Tolima. La iniciativa, que beneficiará a 115 productores de arroz, permitirá la siembra de 575 hectáreas de esta leguminosa y busca impulsar alternativas productivas en medio de la crisis arrocera que vive el país.
El proyecto cuenta con el respaldo del Fondo Nacional de la Soya, que financia la entrega de semillas y, además, garantiza asistencia técnica, capacitación y acompañamiento en comercialización. En total se distribuirán 34.500 kilos de semilla mejorada, de los cuales cada agricultor recibirá 300 kilos para sembrar 5 hectáreas. En Huila, 40 productores serán beneficiados con 12.000 kilos de semilla para 200 hectáreas; mientras que en Tolima serán 75 productores con 22.500 kilos para 375 hectáreas. En conjunto, el programa cubrirá aproximadamente el 70 % del área proyectada para soya en ambos departamentos.
“La soya es un cultivo promisorio y alternativo para los productores de arroz y maíz. Especialmente, estamos enfocándonos en los productores de arroz de la zona, para que roten con soya, atendiendo el llamado del gobierno nacional de apoyarlos para que sean más eficientes con sus cultivos, mejorando su actividad agrícola y teniendo otras alternativas de mercado dentro de su sistema productivo. Por eso, esperamos que la entrega de semillas de soya represente un alivio a las dificultades que han tenido los arroceros y sea de gran ayuda para Fedearroz, un gremio hermano; a la vez que aumentamos nuestras áreas de siembra y favorecemos la demanda interna de soya en el país”, afirmó Arnulfo Trujillo Díaz, gerente general de Fenalce.
El dirigente gremial destacó además los beneficios agronómicos de esta leguminosa. “A través de la rotación de cultivos, se busca incorporar la siembra de este grano, trayendo múltiples beneficios como romper ciclos de plagas y enfermedades, mejorar los suelos gracias a la fijación de nitrógeno y lograr una mayor productividad. Sumado a esto, se busca favorecer la demanda interna de soya, reduciendo las importaciones y apoyando la industrialización y la economía circular”.
La campaña, financiada con recursos parafiscales, cuenta también con el apoyo de entidades como el SENA, el ICA, Italcol, Agrosavia, la Gobernación del Huila, la Universidad Surcolombiana y Fedearroz. Todas han aportado infraestructura, maquinaria y expertos para elevar la competitividad del cultivo. Además, Fenalce adelanta diálogos con la industria para garantizar acuerdos de compra de la producción nacional.
El propósito del gremio es extender el programa a otras regiones del país con potencial para cultivar soya bajo esquemas de rotación. Antes de poner en marcha la campaña, Fenalce desarrolló parcelas demostrativas en sus propios terrenos ubicados en las zonas priorizadas.
A esta iniciativa se suma un contrato con la Bolsa Mercantil de Colombia (BMC) para ejecutar el “Programa de fortalecimiento a pequeños y medianos productores de arroz para mejorar su competitividad y reactivación económica mediante el apoyo con alternativas de rotación con maíz, soya, algodón y arroz colombianos”. Entre noviembre de este año y diciembre de 2026, el programa invertirá 3.000 millones de pesos y, solo en soya, beneficiará a 750 productores del Meta con la entrega de dos bolsas de semilla certificada —60 kilos cada una— para sembrar dos hectáreas por agricultor. En total, se cultivarán 1.500 hectáreas con una inversión de 720 millones de pesos.
¿Cómo va el cultivo de soya en 2025?
El comportamiento del cultivo este año confirma el avance sostenido de la soya en el país. Para el primer semestre de 2025, se proyectan 93.728 hectáreas sembradas, un aumento del 11,8 % frente al mismo periodo de 2024, impulsado principalmente por la recuperación de áreas en el Meta. La producción alcanzaría 233.639 toneladas, lo que representa un crecimiento del 10,6 % anual. No obstante, el rendimiento promedio nacional registra una leve caída del 0,8 %, ubicándose en 2,5 toneladas por hectárea, cifra influenciada por variaciones climáticas.
La Altillanura del Meta continúa como el epicentro de la producción, aportando más del 95 % del total nacional, seguida por el Valle del Cauca, Tolima y Casanare. El repunte confirma la consolidación de esta región como el motor sojero del país y el avance de un cultivo que gana terreno como alternativa estratégica para la seguridad alimentaria y la industria nacional.
Importaciones de soya
En el ámbito del comercio exterior, las importaciones de soya entre enero y julio de 2025 sumaron 372.976 toneladas, lo que representa un incremento del 31,4 % respecto al mismo periodo de 2024. Casi la totalidad del grano (99,9 %) provino de Estados Unidos, con participación marginal de China. Los principales importadores fueron ADM Colombia, Solla, Italcol y Avidesa, quienes abastecen principalmente a la industria de alimentos balanceados. Por su parte, las importaciones de torta de soya, el subproducto de mayor demanda, también crecieron 20,7 % hasta alcanzar 1,09 millones de toneladas, provenientes en su mayoría de Estados Unidos y Bolivia.
