Cheaf refuerza su presencia en Colombia para reducir desperdicios alimenticios
La marca mexicana se une a la chilena GoodMeal para ofrecer alimentos a menor precio y evitar el desperdicio.

En Colombia se estima que cerca de 10 toneladas de alimentos al año se desperdician. La razón es que el 34 % de los alimentos se preparan, pero no llegan a los consumidores finales. Además del impacto ecológico y social pues cerca de un cuarto de la población vive en inseguridad alimentaria, este problema afecta las finanzas de los restaurantes, cafeterías y demás negocios del mundo gastronómico.
Por esa razón, el emprendimiento mexicano Cheaf anunció el refuerzo de su estrategia en Colombia, donde compite con la chilena GoodMeal lo que aumenta la competencia y las opciones para las empresas y los consumidores del país.
El concepto de ambas aplicaciones es simple: tender un puente entre comensales y negocios para que, en lugar de desperdiciar alimentos, estos se comercialicen a un menor precio. Así todos ganan: los negocios reducen pérdidas, los consumidores pagan con descuento alimentos de calidad y se reduce el impacto social y ambiental del desperdicio.
Para este año, “Cheaf proyecta rescatar más de un millón de kilos de alimentos y ampliar su red a 500 comercios aliados, con el objetivo de llegar progresivamente a la mayor cantidad posible de ciudades del país. La meta no solo es reducir el desperdicio, sino ofrecer a los colombianos una alternativa de acceso a alimentos de calidad con descuentos de hasta el 65%, en un momento en el que la canasta básica continúa bajo presión” según su CEO, Kim Durand.
El ejecutivo agrega que “el rescate de alimentos ya no es solo una acción social: es una estrategia que genera rentabilidad, eficiencia operativa e impacto ambiental medible. Reducir el desperdicio hoy es una ventaja competitiva para la industria de alimentos”.
Y es que, según un estudio de la firma, en Colombia, la aplicación ya ha permitido rescatar 1.758 kilogramos de alimentos en medio de una inflación persistente por encima del 4 % “y el impacto del aumento del salario mínimo en los costos de producción y precios al consumidor”.
