Asomicrofinanzas cuestiona efectos del aumento del salario mínimo sobre el empleo
El gremio alertó que, como consecuencia, numerosos negocios podrían verse obligados a cerrar, reducir su operación o prescindir de personal.

La Asociación Colombiana de Instituciones Microfinancieras (Asomicrofinanzas – AMF), gremio que agrupa a más de 40 entidades del sector y las representa ante instancias legislativas y gubernamentales, expresó su preocupación por el incremento del salario mínimo decretado por el Gobierno Nacional y los efectos estructurales que esta medida podría generar sobre el tejido empresarial del país, especialmente en los micronegocios y las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes).
🚨El aumento del salario mínimo tiene efectos estructurales sobre micronegocios y MIPYMES, el corazón del empleo y la formalización en Colombia. Desde Asomicrofinanzas compartimos nuestro pronunciamiento. pic.twitter.com/zgy7fTY7Zk
— ASOMICROFINANZAS (@Asomicrofinanza) January 6, 2026
Las entidades afiliadas a Asomicrofinanzas tienen presencia en más de 1.104 municipios, lo que les permite contar con una visión directa y territorial de la realidad económica de los negocios formales e informales, en particular en las zonas rurales, donde la generación de empleo depende en gran medida de unidades productivas de pequeña escala.
Si bien el gremio reconoce que el aumento del salario mínimo busca mejorar el ingreso de los trabajadores y fortalecer su poder adquisitivo, advierte que la medida tendrá un impacto significativo tanto en la economía formal como en la informal, al elevar de manera sustancial los costos laborales y operativos que deben asumir los micronegocios y las Mipymes.
De acuerdo con Asomicrofinanzas, las Mipymes representan más del 99 % del total de las empresas en Colombia, generan cerca del 79 % del empleo y aportan aproximadamente el 40 % del Producto Interno Bruto (PIB). En este contexto, el incremento salarial no solo afecta el salario base, sino que incrementa de forma acumulada las cargas prestacionales, los aportes a la seguridad social y otros costos asociados, lo que pone en riesgo la viabilidad financiera de muchas unidades productivas.
El gremio alertó que, como consecuencia, numerosos negocios podrían verse obligados a cerrar, reducir su operación o prescindir de personal, afectando la estabilidad laboral y el ingreso de miles de hogares. Adicionalmente, el aumento de los costos genera un desincentivo para la formalización, lo que podría llevar a que micronegocios que avanzaban hacia la legalidad opten por mantenerse en la informalidad o incluso retrocedan en los avances alcanzados.
Asomicrofinanzas destacó que, junto con sus entidades afiliadas, viene desarrollando de manera sostenida estrategias para promover la formalización empresarial, a través del acceso a financiamiento productivo, educación financiera, acompañamiento técnico y la formulación de propuestas normativas que faciliten una transición gradual y sostenible de las microempresas hacia la formalidad.
Según el gremio, estos esfuerzos “han venido mostrando resultados positivos. En lo corrido de 2025, el sector de las microfinanzas registró un crecimiento real, consolidándose en uno de los niveles más altos de los últimos años. Este desempeño refleja la confianza de los micronegocios, la efectividad de las estrategias implementadas y el potencial del sector para seguir impulsando la inclusión financiera, la generación de empleo y la formalización empresarial”.
No obstante, advirtieron que el sobrecosto derivado del incremento del salario mínimo frena de manera significativa este proceso, al elevar las barreras de entrada y reducir los incentivos para que los micronegocios avancen hacia esquemas formales de operación y contratación laboral.
Finalmente, Asomicrofinanzas hizo un llamado al Gobierno Nacional para que, en la toma de decisiones que impactan a los sectores productivos de la base de la pirámide, se evalúen de manera responsable los posibles efectos negativos sobre la economía y, en especial, sobre la población más vulnerable del país.
