La polémica que envuelve el evento de Trump: ¿UFC en la Casa Blanca?
El emblemático ring de pelea de la UFC se está constuyendo en el jardín sur de la Casa Blanca.

La afición por las artes marciales mixtas alcanzó un nuevo nivel con un evento sin precedentes liderado por el mandatario estadounidense, Donald Trump, con la instalación de un enorme octágono de la UFC en el Jardín Sur de la Casa Blanca.
Por primera vez, la residencia presidencial será el escenario de combate durante el evento denominado "UFC Freedom 250", que, se celebrará el próximo 14 de junio, fecha que coincide con el Día de la Bandera estadounidense y con el cumpleaños número 80 del mandatario norteamericano.
A esta hora en los icónicos jardines de la Casa Blanca se adelantan los preparativos para la función, que, hará parte de la celebración de los 250 años de independencia de Estados Unidos. Según Trump, la sede de Gobierno principal reunirá a unas 4.500 personas en su interior, mientras que hasta 100.000 espectadores podrán ver el espectáculo gratuitamente desde pantallas instaladas en los alrededores de la Casa Blanca.
Here’s the view is from outside the Oval Office today, ahead of a UFC fight Trump is hosting on the White House South Lawn
— Cheyenne Haslett (@cheyennehaslett) June 3, 2026
Bleacher seating for a couple thousand has gone up around the stage and “the Claw” is mostly built ➡️ pic.twitter.com/neYUos7Hcw
UFC en la Casa Blanca: un evento histórico
El mandatario ha convertido su pasión por la UFC en una parte visible de su imagen pública. Desde hace años, Trump se ha declarado seguidor de las artes marciales mixtas y ha sido un invitado frecuente en los principales eventos de la organización, donde suele recibir una ovación de parte de los aficionados y con quienes ha construido un vinculo por su cercanía e interés por este deporte.
"Estamos teniendo una gran pelea. Nunca volverá a suceder, nunca había sucedido antes", declaró Trump al anunciar el evento acompañado por varios peleadores de la UFC y aseguró que será un espectáculo histórico.
Sin embargo, el evento ha generado debate por su realización en uno de los espacios más emblemáticos de la historia política de Estados Unidos. Desde distintos sectores han cuestionado la pertinencia de la organización del espectáculo en un contexto marcado por las tensiones militares con Irán y el despliegue que requiere la función en materia de seguridad para los asistentes.
A pocos días de la apertura del ring en la Casa Blanca, un grupo de ciudadanos y organizaciones que cuestionan la legalidad del evento presentaron una demanda judicial con el objetivo de impedir la realización de la función en la sede de Gobierno estadounidense.
La acción judicial interpuesta sostiene que la construcción de la enorme estructura metálica conocida como “The Claw” y la instalación del octágono de la UFC en el Jardín Sur de la Casa Blanca se autorizaron sin la aprobación del Congreso y sin realizar los estudios ambientales que exige la legislación federal.
Además, la demanda argumenta que el espectáculo beneficiaría económicamente a intereses privados vinculados a la organización de la UFC, por lo que cuestiona que un espacio emblemático del gobierno estadounidense sea utilizado para un evento deportivo con fines comerciales.
De acuerdo con la empresa matriz de la UFC, esta pelea requirió una inversión inicial de 60 millones de dólares, un costo que, según la Casa Blanca, ha sido totalmente costeado por la organización y no se utilizaron recursos de los contribuyentes para su realización.
