Harry Kane, el nuevo Balón de Oro y el día que pasó del odio al amor en Colombia
El goleador inglés ha sido blanco de amores y odios por los hinchas colombianos que no olvidan sus goles en el Mundial de Rusia 2018.

La relación entre el fútbol colombiano y las superestrellas mundiales suele estar marcada por la distancia, pero el caso de Harry Kane es una excepción histórica.
El delantero inglés, flamante ganador del Balón de Oro 2026, ha construido un puente indestructible con Colombia. Lo que comenzó como una enemistad deportiva radicada desde el Mundial de Rusia 2018 se ha transformado hoy, en una profunda historia de admiración mutua, impulsada por una alianza letal dentro del terreno de juego.
¿Por qué en Colombia se odiaba tanto a Kane?
El panorama actual contrasta drásticamente con los tensos eventos del Mundial de Rusia 2018. En aquellos octavos de final, Kane lideró a Inglaterra en una batalla física y mental contra la Selección Colombia, anotando el gol de penal en el tiempo reglamentario y dejando una profunda herida en la hinchada tricolor.
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Para colmo, la prensa británica caldeó los ánimos con titulares infortunados que rozaron la xenofobia, vinculando el apellido del jugador con problemáticas sociales del país sudamericano. Aquel episodio convirtió temporalmente al goleador en el rival más odiado por los aficionados colombianos.
Sin embargo, el fútbol da revanchas y teje redenciones. Antes de su idilio actual con Luis Díaz, Kane ya había sumado experiencia conviviendo con el talento colombiano durante sus seis temporadas cuando compartió vestuario junto al defensor Dávinson Sánchez en el Tottenham. Esa relación previa cimentó el respeto del inglés por la ética de trabajo de los futbolistas nacionales.
¿Luis Díaz logró salvar la relación con Harry Kane?
El punto de inflexión definitivo ocurrió en el Allianz Arena. Después de su traspaso a Bayern Múnich, Kane encontró en el guajiro al socio ideal. La química entre ambos dinamitó la Bundesliga, consolidando la dupla ofensiva más temida de Europa. El desequilibrio, la velocidad y la visión de 'Lucho' se convirtieron en el motor de asistencia perfecto para el olfato goleador del inglés, quien firmó una temporada de ensueño con más de 60 anotaciones.
La máxima prueba de este vínculo quedó inmortalizada ante los ojos del mundo en la gala del Balón de Oro. Al subir al escenario para recibir el máximo galardón individual del fútbol, Kane rompió el protocolo de los discursos individuales y dedicó un agradecimiento público y explícito a Díaz.
El atacante inglés reconoció abiertamente que el premio también le pertenecía al colombiano, cuyas asistencias clave allanaron el camino hacia el trono global. Este noble gesto sepultó definitivamente cualquier viejo rencor del pasado y desató una ola de orgullo en territorio colombiano, donde Kane pasó de ser un verdugo a un aliado respetado.
Hoy, el panorama es completamente diferente. Harry Kane ya no es el enemigo de la camiseta tricolor; es el amigo íntimo, el compañero de vestuario y el Balón de Oro que celebra con orgullo la bandera de Colombia.

