Atlético Nacional y Nike 'romperían cobijas': ¿qué tiene en mente el 'equipo' de James Rodríguez?
El contrato entre Atlético Nacional y la multinacional deportiva Nike llegaría a su fin y al parecer no habrá prórroga del mismo. ¿Qué hará el club?

Atlético Nacional daría un giro histórico a su estrategia comercial a partir de 2027 al confeccionar su marca propia para la camiseta de competencia e indumentaria en general.
Luego de un ciclo cumplido de más de una década vistiendo la firma estadounidense Nike, el contrato terminaría en diciembre debido a diferencias insalvables en las condiciones de distribución y márgenes de ganancia.
Con esto, el club ‘verdolaga’ adoptará esquemas de autogestión textil implementados con éxito en la élite del deporte mundial.
¿Qué pasará luego de Nacional y Nike no renueven su contrato?
En el fútbol de élite, la mayoría de los clubes operan bajo un modelo de licenciamiento clásico: marcas como Adidas o Nike pagan una tarifa base y otorgan entre 10 % y 15 % en regalías por cada camiseta vendida, reteniendo el grueso del beneficio.
Para instituciones con alta densidad de fanáticos, este esquema limita el crecimiento digital y físico. Al asumir la maquila y distribución directa mediante una marca propia, los clubes elevan su margen neto por prenda hasta 60 % o 70 %, capturando la totalidad de la cadena de valor.
Así, Nacional le apostaría a su masiva base de aficionados para transformar la indumentaria en su principal pilar de facturación ordinaria, replicando modelos de negocio globales de alta rentabilidad.
Y es que, a nivel internacional, grandes franquicias y clubes han desafiado el monopolio de las marcas tradicionales para maximizar sus ingresos por merchandising:
FC Barcelona (España): A través de su filial Barça Licensing & Merchandising (BLM), el club catalán factura más de 277 millones de euros anuales en productos oficiales. Tal es la rentabilidad de este modelo de control total que la junta directiva evaluó seriamente fabricar sus propios uniformes antes de renegociar su continuidad con Nike, demostrando que la marca propia es un buen ingreso.
Dallas Cowboys (Estados Unidos): Es la franquicia deportiva más valiosa del mundo. Su dueño, Jerry Jones, tomó la decisión de no seguir con el acuerdo de ingresos compartidos de la NFL en materia de uniformes. Al fabricar y distribuir su propia ropa, la organización retiene 100 % de las ventas en lugar de dividir los beneficios con el resto de la liga.
FC St. Pauli (Alemania): En 2021, el club de Hamburgo del fútbol alemán prefirió no seguir con su proveedor técnico para crear su marca interna DIIY. El movimiento no solo garantizó la sostenibilidad ecológica de los materiales, sino que multiplicó sus utilidades netas al gestionar su propia cadena de suministro mundial sin intermediarios corporativos.

