Abogado del G8 del FPC rompe el silencio y lanza dura advertencia si no hay acuerdo | Entrevista
Minuto60 se comunicó con Muñoz Tamayo & Asociados, que representa a los 8 grandes clubes que alzaron la voz. ¿Qué piden y qué plantean?

El grito de cambio ya se dio. Millonarios, Independiente Santa Fe, América, Cali, Atlético Nacional, Medellín, Once Caldas y Junior le enviaron un mensaje claro a la Dimayor por los derechos de televisión del campeonato: son los de mayor rating, inversión y seducción, pues se debe ver eso reflejado en mayores ingresos de este rubro.
Mediante un comunicado conjunto, los ocho equipos, a los que hoy en día ya se les llama ‘G8’ hicieron el llamado y la aclaración: “El crecimiento, atractivo y sostenibilidad de una liga dependen, en buena medida, de que los incentivos económicos estén alineados con el fortalecimiento de la competencia. Así lo han entendido otras ligas de la región que han avanzado hacia modelos de distribución que combinan la solidaridad entre clubes con reconocimientos al buen desempeño deportivo”.
Y esto era un secreto a voces. La inconformidad que tenían los llamados clubes grandes por la repartición de los dineros de derechos de televisión era grande. Win Sports pagaba entre 55 y 60 millones de dólares que después sería repartido en porcentajes iguales entre los 36 clubes de la A y de la B. Pero ¿cuál era el beneficio para ellos? Su tesis es cierta, hacen gran inversión para contratar y un equipo de la B podía recibir el mismo dinero.
Luego de irse a la rebelión, el ‘G8’ designó un solo vocero jurídico. La representación estará en manos de Muñoz Tamayo & Asociados, firma especializada en derecho deportivo, y el abogado Joe Bonilla Gálvez liderará el proceso.
Minuto60 se comunicó con la firma que representará a Millonarios, Independiente Santa Fe, América, Cali, Atlético Nacional, Medellín, Once Caldas y Junior ante la Dimayor para consultarle por qué se levantó la voz, qué piden y cómo será este proceso.
¿Cuáles son las principales razones jurídicas y económicas que llevaron a los ocho clubes a unificar su representación para esta negociación de los derechos de televisión?
Lo primero que debe decirse es que la posición de los ocho clubes no responde a la intención de imponer una fórmula de distribución ni de promover una confrontación con la Dimayor o con los demás clubes. Por el contrario, surge de la convicción de que el modelo de distribución de los ingresos derivados de los derechos de televisión merece una discusión seria, técnica y participativa, dada la importancia que tiene para el futuro del fútbol profesional colombiano.
Ahora bien, desde el punto de vista económico, la principal preocupación radica en que el esquema vigente distribuye la mayor parte de los recursos bajo criterios uniformes, sin reconocer suficientemente diferencias objetivas relacionadas con el desempeño deportivo, por ejemplo, y el aporte que cada institución realiza al valor comercial de la competición.
En opinión de los ocho clubes, esa estructura limita los incentivos para competir y desarrollar el crecimiento continuo de la industria. Precisamente por ello, consideran que ha llegado el momento de revisar, conjuntamente, cual es el modelo que debería ser el más adecuado para responder a las necesidades actuales del fútbol colombiano,
¿Qué aspectos específicos del modelo actual de distribución consideran que deben modificarse y qué criterios proponen para repartir esos ingresos en el futuro?
Los ocho clubes han venido trabajando desde hace varios meses en distintas alternativas de distribución y, dentro de ese ejercicio, presentaron una propuesta preliminar a la Dimayor para abrir la conversación con todos los afiliados. Sin embargo, es importante reiterar que esa propuesta nunca se concibió como una fórmula definitiva ni como una posición inmodificable. Por el contrario, fue planteada como un punto de partida para construir una discusión institucional en la que todos los clubes puedan aportar sus ideas, observaciones y alternativas.
Una de las alternativas estudiadas contempla mantener una parte de los ingresos bajo criterios igualitarios, garantizando una base común para todos los clubes, y destinar otra parte a componentes variables asociados a criterios objetivos y verificables, entre ellos los resultados deportivos y la capacidad de generar el desarrollo creciente de la industria del fútbol para nuestro país.
No obstante, lo verdaderamente importante no es una fórmula específica ni un porcentaje determinado, sino que los criterios que finalmente se adopten sean el resultado de una construcción colectiva y contribuyan a fortalecer la competitividad, el atractivo y la sostenibilidad del campeonato.
La 𝐃𝐢𝐯𝐢𝐬𝐢𝐨́𝐧 𝐌𝐚𝐲𝐨𝐫 𝐝𝐞𝐥 𝐅𝐮́𝐭𝐛𝐨𝐥 𝐏𝐫𝐨𝐟𝐞𝐬𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥 𝐂𝐨𝐥𝐨𝐦𝐛𝐢𝐚𝐧𝐨 - 𝐃𝐈𝐌𝐀𝐘𝐎𝐑, se permite informar a la opinión pública, que ante el comunicado publicado por los clubes @nacionaloficial, @DIM_Oficial, @MillosFCOficial, @SantaFe, @AmericadeCali,… pic.twitter.com/0IBeLG7PPh
— DIMAYOR (@Dimayor) July 22, 2026
Los clubes llamados pequeños pueden pensar que es beneficiar a los ‘grandes…
En ese sentido, el objetivo no es beneficiar a determinados clubes por su historia o por su nombre, sino construir un sistema de incentivos en el que cualquier institución pueda mejorar su participación en los ingresos en la medida en que obtenga mejores resultados deportivos, fortalezca su relación con el público en general y contribuya al crecimiento del valor comercial del torneo.
¿Cómo sería esa charla con la Dimayor?
Precisamente, por la relevancia de esta discusión, los ocho clubes han insistido en la necesidad de abordarla dentro de los espacios institucionales de la Dimayor, con la participación de todos los afiliados y sobre la base de información técnica, económica y jurídica suficiente. La convocatoria a una asamblea extraordinaria representa, en ese contexto, una oportunidad especialmente valiosa para escuchar las distintas posiciones, identificar puntos de encuentro y comenzar una discusión de fondo sobre un asunto que impacta directamente el futuro del fútbol profesional colombiano.
¿Cuáles son las expectativas tras ese comunicado en el que levantan la voz?
La expectativa de los ocho clubes, en todo caso, no es abrir una división ni promover una negociación independiente por fuera de la institucionalidad. Tampoco consideran conveniente anticipar escenarios derivados de una eventual falta de consenso en una conversación que apenas comienza. Por el contrario, reconocen y respetan el papel de la Dimayor como escenario natural para esta discusión y consideran que cualquier solución debe construirse colectivamente, mediante un diálogo constructivo, técnico y transparente.
¿Cuál es el cronograma que manejan los clubes para este proceso y qué condiciones mínimas deberían cumplirse para que decidan respaldar el nuevo contrato de televisión?
El cronograma y el desarrollo natural del proceso dependerán precisamente de lo que ocurra en esos espacios institucionales y de los consensos que puedan alcanzarse entre todos los clubes. Mientras tanto, y hasta que no exista un acuerdo sobre un modelo de distribución más equilibrado, los ocho clubes mantendrán la posición que han expresado desde el inicio y continuarán reservándose la autorización para el uso y explotación de sus derechos intangibles dentro del próximo ciclo de comercialización de los derechos de transmisión.
En varios países existen modelos diferentes para comercializar los derechos audiovisuales. ¿Qué referentes internacionales consideran más adecuados para el fútbol colombiano y por qué?
Finalmente, los ocho clubes han estudiado con rigurosidad distintas experiencias internacionales con el propósito de identificar buenas prácticas que puedan enriquecer esta discusión. Sin embargo, también tienen claro que el fútbol colombiano posee características económicas y deportivas propias, por lo que cualquier modelo deberá responder a esa realidad y ser el resultado de un acuerdo construido entre todos los clubes.
Por ello, los ocho clubes decidieron unificar su representación porque consideran que la discusión sobre el futuro de los derechos de televisión es uno de los asuntos más importantes para el desarrollo del fútbol profesional colombiano. En últimas, más que responder a un interés particular, esta decisión refleja la convicción de que es necesario abrir una conversación seria, técnica y transparente sobre un modelo que tendrá efectos para todos los clubes y para la sostenibilidad del campeonato en los próximos años.
