Entrevista | "Fue un momento muy duro": dueños de fundación en Manizales por terremoto
La tragedia que vive Colombia desde el pasado 10 de agosto sigue teniendo rostros; una fundación de adultos mayores necesita ayuda.

La tragedia que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto no solo dejó dolor, vidas perdidas y desolación entre los colombianos. En medio de la emergencia también despertó una fuerza que, en los momentos más difíciles, parece hacerse más evidente: la empatía, la solidaridad y la certeza de que un pueblo puede cuidar del pueblo.
Mientras las imágenes de la destrucción recorrían el país y aparecían historias de colombianos que lo perdieron todo, también comenzaron a aparecer historias de ciudadanos que decidieron ayudar, compartir lo que tenían y tender la mano a quienes lo habían perdido todo por cuenta de la tragedia.
El Edén de los abuelos
En Manizales una fundación también es protagonista, y es que, aunque no se registraron muertes en aquel lugar, sí perdieron ese espacio en el que compartían con abuelitos abandonados y por un momento se olvidaban de lo que pasaba en el resto del mundo.
La iniciativa, que beneficia a más de 50 adultos mayores, se creó hace 25 años por Óscar Jaime Ochoa en medio de la adversidad y los pocos recursos que poseía en aquel entonces. Camas amarradas con cuerdas, paredes poco cuidadas y poco dinero para alimentar a los 35 abuelos con los que inició fue el panorama inicial.
Allí ayudan a personas que no tienen familia, que fueron abandonadas o que incluso fueron recibidas "a cambio de una mensualidad", pues, según explican, así logran costear el resto de los adultos que son acogidos de caridad.

El día de la tragedia
Minuto60 se contactó con Natalia Murillo, enfermera de la fundación, y ella nos contó cómo fue ese 10 de agosto, cómo cambió el panorama para ellos y, sobre todo, cómo los colombianos hoy pueden apoyar a esos adultos mayores que lo perdieron todo en un corto momento.
“El lunes estábamos ya en las instalaciones de la fundación. Los abuelitos de movilidad reducida y discapacidad motora, los que están en sillas de ruedas, estaban en la segunda planta y las personas más funcionales estaban en la primera planta. La verdad, fue un momento muy, muy nostálgico, porque nosotros no podíamos salvar solo a uno, no, en medio del terremoto, en medio de cuando caían escombros, cuando se nos cayó el techo, cuando se separaron las estructuras, empezamos a sacar a los abuelos, a evacuar con ellos. No descansamos hasta que sacamos al último adulto mayor de la segunda planta”, explicó.
Además de añadir que, aunque al terminar el temblor la sensación de tristeza no desapareció, sí fue "gratificante" ver que habían logrado sacar a todos los adultos mayores del lugar. “Ya cuando pasó todo el terremoto, cuando ya estábamos un poco más tranquilos, empezamos a reubicar a los adultos mayores en la parte de la fundación que es como un campo, es una parte abierta. Debajo de carpas, llegaron personas como a prestarnos ayuda, nos prestaron varias carpas, entonces en este momento tenemos a los adultos mayores en la parte de abajo”.
Y que al final un grupo de ingenieros le ayudaron para identificar la "parte segura" del lugar y allí es donde hasta el momento están en colchones y carpas.
Donaciones y ayudas
Asimismo, Natalia contó que hasta el momento reconoce la ayuda que ha recibido de la comunidad en estos días, pues han recibido donaciones. "Hemos recibido víveres, implementos de aseo, colchonetas, colchones y cotizaciones que nos ayudan mucho a tener claro cuánto va a costar reconstruir el hogar: la casa de todos estos adultos".
Por eso, si desean apoyar a la fundación con materiales para la reconstrucción del hogar, este es el número de cuenta oficial. Sin embargo, es importante aclarar que todo se va a hacer por medio de la página de Instagram, El Edén del Abuelo.

