Mala noticia para los aprendices del SENA: cada vez más empresas están tomando esta decisión
Los gremios advierten sobre un efecto que podría afectar especialmente a los jóvenes que buscan su primera experiencia laboral.

La reforma laboral impulsada por el Gobierno de Gustavo Petro comenzó a generar efectos que pocos anticipaban, especialmente para los jóvenes que buscan acceder a su primera experiencia en el mercado laboral.
Un estudio reciente reveló que cada vez más empresas están optando por pagar la cuota de monetización al Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) en lugar de contratar aprendices, una tendencia que coincide con la reducción de los contratos de formación para jóvenes en el país.
Así lo evidencia un informe divulgado por El Tiempo, según el cual durante 2025 un total de 8.048 empresas pagaron la denominada cuota de monetización, lo que representó un aumento del 39 % frente a las 5.796 compañías que recurrieron a esta alternativa en 2024.
La tendencia parece mantenerse. Con corte al 30 de abril de 2026, ya eran 5.243 las empresas que habían decidido cancelar esta obligación económica en lugar de vincular aprendices.
¿Por qué las empresas prefieren pagar la cuota?
La legislación colombiana establece que toda empresa con más de 15 trabajadores debe contratar aprendices en una proporción mínima de uno por cada 20 empleados. Cuando una compañía no puede o no desea cumplir con esta obligación, tiene la posibilidad de pagar una compensación económica al Sena, conocida como cuota de monetización.
Sin embargo, tras la aprobación de la reforma laboral en 2025, numerosas empresas, especialmente micro, pequeñas y medianas, han encontrado más conveniente asumir este pago que incorporar aprendices a sus nóminas.
La razón está en los cambios introducidos por la nueva normativa. La reforma elevó la sanción para quienes incumplan la cuota de aprendizaje, pasando de un salario mínimo mensual por cada aprendiz no contratado a 1,5 salarios mínimos.

Algunos jóvenes del SENA llegaron al Congreso para pedir la aprobación de la reforma laboral. Crédito: Colprensa.
Con el salario mínimo vigente para 2026, esto significa que una empresa debe pagar cerca de 2,6 millones de pesos mensuales por cada cupo de aprendiz que decida no cubrir.
Al mismo tiempo, la reforma modificó la naturaleza del contrato de aprendizaje y le otorgó carácter laboral. Antes de estos cambios, durante la etapa lectiva el aprendiz recibía el equivalente al 50 % del salario mínimo y, durante la etapa práctica, el 75 %, además de estar afiliado a salud y riesgos laborales.
Ahora, los aprendices reciben el 75 % del salario mínimo durante la fase lectiva y el 100 % durante la etapa productiva. Adicionalmente, las empresas deben asumir aportes a salud, pensión, riesgos laborales y prestaciones sociales.
¿Resulta más costoso contratar aprendices?
De acuerdo con cálculos de la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Acopi), el costo total de un aprendiz puede alcanzar los 3,2 millones de pesos mensuales una vez se incluyen primas, cesantías, vacaciones, aportes a seguridad social y demás obligaciones laborales.
Esa cifra supera los cerca de 2,6 millones de pesos que representa la cuota de monetización, lo que explica por qué muchas compañías han optado por pagar la sanción en lugar de contratar aprendices.
Las cifras parecen respaldar esta tendencia. Según datos del Sena, los contratos de aprendizaje pasaron de 392.411 en 2024 a 379.436 en 2026, reflejando una disminución que coincide con el aumento de empresas que prefieren monetizar la cuota.

Miles de jóvenes siguen teniendo dificultades para acceder a su primer empleo. Crédito: Colprensa.
Mientras tanto, los recursos recaudados por este concepto registraron un fuerte crecimiento. En 2024, el Sena recibió 263.430 millones de pesos por monetización; para 2025, la cifra ascendió a 440.737 millones de pesos, un incremento del 67 %.
Más allá del aumento en los ingresos que recibe el Sena por este concepto, las cifras han abierto un debate sobre los efectos de la reforma laboral en las oportunidades para los jóvenes.
Aunque los cambios buscaban mejorar las condiciones de los aprendices y fortalecer sus garantías laborales, algunos sectores advierten que el incremento en los costos de contratación podría estar reduciendo la disposición de las empresas a vincularlos.
El resultado, según expertos y gremios, podría ser una menor oferta de espacios de formación y de ingreso al mercado laboral para miles de jóvenes colombianos.
