¿Qué ha pasado en Caracol TV y otros medios tras denuncias de acoso? Un mes después, pocas acciones
Semanas después del escándalo por supuesto acoso en medios colombianos, crecen los testimonios, pero las decisiones concretas siguen siendo escasas.

El caso de Caracol Televisión no solo abrió una grieta en una de las principales casas periodísticas del país, sino que se convirtió en un efecto dominó que terminó por destapar una conversación incómoda, prolongada y, para muchos, postergada durante años en el periodismo colombiano. Lo que comenzó con denuncias puntuales escaló rápidamente a un fenómeno más amplio, donde decenas de voces empezaron a relatar experiencias similares en distintas redacciones.
Todo estalló tras los señalamientos de supuesto acoso contra los periodistas Jorge Alfredo Vargas y Ricardo Orrego. Las denuncias no describían hechos aislados, sino comportamientos que, según las víctimas, se habrían repetido durante años en entornos laborales marcados por jerarquías rígidas y dinámicas de poder difíciles de cuestionar.
De hecho, la más reciente lo entregó la periodista Tatiana Ortiz, donde contó cómo fueron esos momentos incómodos mientras laboraba allí.
La reacción del canal, el pasado mes de marzo, llegó en medio de presión mediática y social. Ambos periodistas salieron de la organización, convirtiéndose en las únicas decisiones laborales contundentes que se han tomado hasta ahora en medio de la ola de denuncias. Sumado a la creación de la Comisión Especial Independiente que se encargará de estudiar estos casos.
A nivel empresarial y de Noticias, Caracol TV no anunció cambios grandes en su grupo de presentadores, sino que ha rotado a varios periodistas por el set de noticias, manteniendo su ya conocida característica informativa.
Sin embargo, más allá de esas salidas, el proceso ha derivado en investigaciones internas, revisiones institucionales y la intervención de entidades como el Ministerio de Trabajo, que buscan determinar si hubo omisiones o fallas estructurales.
¿Qué pasó en Red+ Noticias?
Lejos de apagarse, el caso ha seguido creciendo y nuevos testimonios han surgido en redes sociales y espacios periodísticos, muchos de ellos bajo dinámicas colectivas que recuerdan movimientos globales de denuncia. Las historias coinciden en patrones de comentarios inapropiados, insinuaciones, presiones y silencios institucionales que, en algunos casos, habrían permitido la repetición de conductas durante largos periodos.
El fenómeno dejó de ser un asunto exclusivo de Caracol Televisión. Otras casas periodísticas empezaron a ser señaladas, no necesariamente por casos idénticos, pero sí por entornos laborales donde las denuncias históricamente no encontraban canales efectivos de respuesta.
Entidades públicas y privadas quedaron bajo el radar, como el sistema de medios públicos RTVC Sistema de Medios Públicos, donde volvieron a resonar cuestionamientos hacia su gerente, Hollman Morris, en medio de comentarios que mezclan denuncias pasadas con nuevas críticas sobre clima laboral. También se han mencionado otros espacios como Red+ Noticias, donde periodistas han comenzado a compartir experiencias que antes permanecían en privado.
Muchas denuncias, pocas decisiones
El contraste es evidente porque, mientras el número de testimonios crece y el debate público se intensifica, las decisiones concretas siguen siendo limitadas. A la fecha, las únicas salidas confirmadas son las de los dos periodistas vinculados a Caracol Televisión. En otros casos, las respuestas se han quedado en comunicados, anuncios de investigación o llamados a revisar protocolos internos por parte del Ministerio del Trabajo.
Este desfase entre denuncias y acciones ha generado críticas dentro del mismo gremio. Periodistas, columnistas y organizaciones han cuestionado si las empresas están actuando con la celeridad y contundencia que exige la gravedad de los señalamientos.
#BreikinNius | ¡Atención! Una fiscal delegada ante la Corte Suprema acaba de reactivar la indagación contra el gerente general de RTVC, Hollman Morris, por el presunto delito de acoso sexual. El caso tiene que ver con las denuncias hechas por la periodista María Antonia García. https://t.co/fHz4anhKjQ
— José M. Vélez (@marulojose) April 22, 2026
La percepción de muchos es que existe una resistencia estructural a tomar decisiones que afecten figuras visibles o a reconocer fallas profundas en la cultura organizacional.
Y es que no se trata únicamente de sanciones, el debate también apunta a la necesidad de cambios estructurales como protocolos claros, rutas de denuncia seguras, acompañamiento a víctimas y mecanismos independientes de investigación. En ausencia de estas garantías, los testimonios, aunque cada vez más numerosos, corren el riesgo de diluirse en el ruido mediático.
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¿Qué pasa en las redacciones?
Uno de los elementos más reiterados en los relatos es el silencio que no solo es individual, sino colectivo e institucional. Varias voces coinciden en que, durante años, existieron comentarios o alertas informales que no escalaron a instancias formales.
En medio de este caos, la etiqueta #TeCreoColega se convirtió en un punto de quiebre dentro del periodismo colombiano y un arma para quienes no habían tomado la decisión de denucniar.
Lo que comenzó como un gesto de respaldo terminó funcionando como una red de visibilización donde decenas de periodistas compartieron experiencias que durante años permanecieron en silencio. Este fenómeno amplificó el caso de Caracol Televisión y extendió la conversación a otros espacios como RTVC y Red+ Noticias, generando una presión pública inédita.
Sin embargo, ese aumento en los testimonios no ha tenido una respuesta proporcional en decisiones concretas por parte de las organizaciones, lo que refuerza la sensación de que, pese a la magnitud del debate, las acciones siguen siendo limitadas.
El Ministerio de Trabajo ha iniciado procesos de inspección en distintas organizaciones para evaluar condiciones laborales y posibles vulneraciones. Paralelamente, la Fiscalía ha abierto canales para recibir denuncias relacionadas con el sector, en un intento por dar trámite formal a los testimonios que circulan en el ámbito público.
Empezó el Plan Nacional de Inspección a medios de comunicación. Inició en Caracol Televisión tras denuncias por presunto acoso sexual, con el fin de verificar condiciones laborales y fortalecer rutas de prevención. 🇨🇴 pic.twitter.com/0GFreapCjJ
— MinTrabajo (@MintrabajoCol) March 26, 2026
Pero hay que recordar que estos procesos toman tiempo. Las investigaciones requieren pruebas, declaraciones y garantías procesales que no siempre avanzan al ritmo de la conversación pública.
Lo ocurrido en Caracol Televisión y su efecto en otros medios se perfila, más bien, como un punto de inflexión. La pregunta que queda en el aire no es solo qué pasó, sino qué va a cambiar, porque si algo ha dejado claro este mes de denuncias es que el problema no radica únicamente en individuos, sino en estructuras que, durante años, permitieron que ciertas conductas pasaran inadvertidas o fueran minimizadas.
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