¿Qué es la hidrosis alcalina? El polémico tratamiento de cadáveres que quiere implementar MinSalud
Aunque la normativa no había sido aprobada en el Congreso por sus posibles impactos, ahora es una realidad; en esto consiste.

Hace tan solo unas horas se conoció que el Ministerio de Salud emitió la Resolución 717 de 2026, la cual reconoce la hidrólisis alcalina como un método legal para la disposición final de cuerpos humanos.
Esta normativa establece un nuevo marco de control estatal sobre el manejo de cadáveres, llevando a cabo un procedimiento químico que hasta ahora no contaba con regulación en el país por sus posibles efectos contraproducentes.
La normativa, conocida en primicia por Blu Radio, establece lineamientos desde un enfoque de salud pública y control de riesgos sanitarios. Es decir, que establece que cualquier método destinado a la transformación del cuerpo humano debe garantizar lo requerido en bioseguridad, sin importar la clase de procedimiento.
¿Qué es la hidrosis alcalina?
La hidrólisis alcalina, también conocida como acuamación, resomación o cremación sin fuego, es un proceso químico que utiliza una combinación de agua, productos químicos, calor y presión para acelerar la descomposición natural de los tejidos.
Es una alternativa ecológica a la cremación, ya que no usa fuego, consume menos energía y produce menos emisiones de gases, demorando aproximadamente solo 180 minutos en finalizar, una diferencia considerable en comparación con el método tradicional.
Además, la resolución amplía el marco de regulación, estableciendo que la gestión de cadáveres deja de ser una actividad privada y pasa a estar bajo supervisión del Estado. Incluyendo todo el proceso, es decir, desde el post mortem hasta el cementerio.
Su discusión en el Congreso
La ya firmada resolución reabrió un debate que anteriormente había sido discutido en el Congreso de la República, pero que no logró superar su trámite final. En ese momento, porque varias entidades habían advertido posibles riesgos ambientales y de salud pública.
Esto ha generado un amplio debate, sobre todo en el manejo de los residuos líquidos, pues se prevé que aumente al necesitar de 1.000 a 1.500 litros por cuerpo. Además de la preocupación que ha despertado entre la población por la destrucción total del ADN, lo que podría dificultar la identificación de víctimas en contextos de violencia.
Lo que para muchas personas empezó a significar una posible puerta a la ilegalidad y al aumento de asesinatos a manos de grupos criminales en todo el país.
Sin embargo, a pesar de ello, el Ministerio de Salud autorizó su uso mediante una resolución firmada el pasado martes 21 de abril, lo que vuelve a encender la discusión sobre su impacto y si los colombianos reciben este nuevo método de manera positiva o más bien con un poco de recelo.
