¿Por qué están ocurriendo terremotos de gran magnitud en distintos países y qué relación tienen?
Minuto60 consultó al experto Germán Prieto para explicar por qué ocurren estos terremotos y si existe una relación entre los recientes sismos.

En los últimos días, los terremotos han vuelto a ocupar los titulares en distintos lugares del mundo. Colombia, Venezuela, México y Filipinas han registrado movimientos que han despertado preocupación entre la población, especialmente después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia y tuvo su epicentro en inmediaciones de San José del Palmar, Chocó.
La coincidencia temporal entre estos eventos ha llevado a una pregunta que se repite cada vez con más frecuencia: ¿está temblando más la Tierra o existe alguna conexión entre los terremotos que están ocurriendo en diferentes países?
Para responder a esta inquietud, Minuto60 consultó a Germán Prieto, profesor de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia, quien explicó que no existe evidencia de que actualmente se esté produciendo un aumento global de la actividad sísmica ni de que terremotos ocurridos a grandes distancias estén provocándose entre sí.
La explicación, según el experto, también está relacionada con la manera en que actualmente se recibe la información. Un terremoto que ocurre al otro lado del mundo puede convertirse en noticia en cuestión de minutos, mientras que después de vivir un movimiento fuerte aumenta la atención de las personas frente a cualquier nuevo sismo.

Daños en viviendas e infraestructura en San José del Palmar, Chocó, epicentro del terremoto en Colombia. Tomada de redes sociales
¿Realmente están ocurriendo más terremotos?
Para Prieto, la primera precisión que debe hacerse es fundamental: la Tierra no está registrando una cantidad anormal de terremotos a escala global.
En realidad no está temblando más de lo que normalmente tiembla en el mundo en general. Hay una sensación de que hay más terremotos, pero la realidad es que no.
Germán Prieto, profesor y geólogo de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional
El profesor explicó a Minuto60 que la actividad sísmica mundial se mantiene dentro de los rangos que se han observado históricamente. Aunque cada año la cantidad de terremotos puede variar, los registros muestran que los grandes sismos forman parte de la dinámica habitual del planeta.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), históricamente se registran alrededor de 16 terremotos de magnitud 7 o superior cada año, aunque la cifra puede cambiar considerablemente de un periodo a otro. La percepción de que hay más terremotos también puede explicarse por el acceso inmediato a las noticias, las redes sociales y los sistemas de monitoreo sísmico.
Ahora, cuando un terremoto ocurre cerca de una población y deja daños o víctimas, la atención sobre estos fenómenos aumenta. Por eso, un nuevo movimiento registrado en otro país puede generar la sensación de que existe una especie de cadena mundial de terremotos.
¿Los terremotos de distintos países están conectados?
Esta es una de las principales dudas que aparecen cuando varios movimientos sísmicos ocurren con pocos días o incluso horas de diferencia. La respuesta del profesor Prieto es clara: no existe una conexión demostrada entre terremotos que ocurren a grandes distancias.
No hay una correlación entre la sismicidad en un lugar y otro. No hay una conexión de un terremoto muy lejos que active a otro terremoto acá cerca.
Germán Prieto, profesor y geólogo de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional
El hecho de que varios terremotos coincidan en el tiempo no significa que uno haya provocado al siguiente. La Tierra cuenta con numerosas zonas sísmicamente activas y, por lo tanto, es normal que diferentes eventos ocurran de manera relativamente cercana en el calendario. Prieto explicó que si anualmente se producen alrededor de 15 o 20 terremotos de magnitud 7 o superior, estadísticamente habrá periodos en los que varios ocurran con pocos días de diferencia.
Esto no significa que exista una conexión física entre ellos.
Los terremotos se producen principalmente por la acumulación y liberación de esfuerzos en las fallas geológicas, en muchos casos asociados al movimiento de las placas tectónicas. Como existen numerosas zonas activas alrededor del planeta, algunos eventos pueden coincidir temporalmente sin que uno sea responsable del otro.

Germán Prieto, profesor y geólogo de la Universidad Nacional de Colombia. Tomada de redes sociales
¿Por qué aparecen tantas réplicas después de un terremoto?
El caso de San José del Palmar, Chocó, permite establecer una diferencia importante.
Después de un terremoto fuerte es normal que ocurran nuevos movimientos en la misma zona. Estos fenómenos son conocidos como réplicas y sí tienen una relación directa con el terremoto principal.
Cuando hay un terremoto grande, generalmente es seguido por lo que nosotros llamamos réplicas. Son terremotos que reacomodan un poco los esfuerzos cerca de la zona de falla.
Germán Prieto, profesor y geólogo de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional
Prieto explicó que, después del terremoto principal, las fallas cercanas pueden experimentar cambios en los esfuerzos que soportan. Ese proceso genera movimientos adicionales que, generalmente, son de menor magnitud.
El experto utilizó una comparación sencilla para explicar el fenómeno. Imaginó la Tierra como muchos ladrillos unidos entre sí mediante resortes. Cuando uno de ellos se mueve, modifica las fuerzas que actúan sobre los que están alrededor. Esos cambios pueden provocar pequeños desplazamientos adicionales.
En el caso del Chocó, después del terremoto principal se han registrado numerosas réplicas, la mayoría de magnitudes bajas y muchas imperceptibles para la población. El USGS explica que las réplicas ocurren en la misma zona general después del terremoto principal y que su frecuencia normalmente disminuye con el paso del tiempo.
Por eso, sentir nuevos movimientos después de un terremoto fuerte no significa necesariamente que esté ocurriendo otro gran terremoto independiente. Puede tratarse del proceso normal de reajuste de la falla.
¿El Cinturón de Fuego del Pacífico se está activando?
La sucesión de terremotos también ha vuelto a poner sobre la mesa el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona que concentra una gran parte de la actividad sísmica y volcánica del planeta.
Sin embargo, hablar de una “activación” del cinturón como si fuera un interruptor que se enciende después de un terremoto puede generar una interpretación equivocada. Prieto explicó que alrededor del Pacífico existen numerosos límites entre placas tectónicas. Precisamente en esas zonas se concentra una parte importante de los terremotos más fuertes del mundo.
Eso significa que es normal encontrar actividad sísmica en países ubicados alrededor del Pacífico, pero no que todos los terremotos registrados allí estén conectados.
El experto fue enfático al explicar que no existe una cadena automática que permita anticipar un terremoto en un lugar después de que ocurrió otro en una región diferente.
No esperamos que porque hubo un terremoto acá en Colombia va a haber un terremoto mañana en Japón. No están conectados entre sí.
Germán Prieto, profesor y geólogo de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional
La ciencia tampoco permite determinar con precisión cuándo ocurrirá un terremoto específico ni cuál será su magnitud. Por eso, la coincidencia de varios movimientos sísmicos no puede utilizarse como una señal para anunciar que el Cinturón de Fuego está entrando en una etapa de mayor actividad.

Mapa del Cinturón de Fuego del Pacífico y los límites de las placas tectónicas. Tomada de redes sociales
¿Qué se puede esperar después de los grandes sismos?
Después de un terremoto de gran magnitud, una de las principales preocupaciones de las comunidades afectadas es saber si vendrán nuevos movimientos.
En la zona donde ocurrió el terremoto principal sí es normal esperar réplicas, especialmente durante las primeras horas y días. Su frecuencia suele disminuir progresivamente, aunque las secuencias pueden prolongarse durante semanas, meses o incluso más tiempo dependiendo de las características del terremoto.
El USGS señala que la tasa de réplicas disminuye con el tiempo y que los eventos de mayor magnitud pueden generar secuencias prolongadas. La diferencia fundamental está en no confundir esas réplicas con terremotos independientes registrados en otros países.
Una réplica sí forma parte de la secuencia del terremoto principal y ocurre en su entorno. En cambio, que Colombia registre un terremoto y posteriormente se produzca otro en Venezuela, México o Filipinas no significa que exista una relación directa entre ambos.
La sucesión de terremotos que ha llamado la atención en los últimos días debe observarse, entonces, con cautela. La Tierra mantiene una actividad sísmica permanente y los grandes terremotos forman parte de esa dinámica.
Lo que ha cambiado, en buena medida, es la velocidad con la que conocemos cada movimiento. Un terremoto ocurrido a miles de kilómetros puede aparecer en redes sociales casi inmediatamente, mientras las imágenes, videos y reportes de los afectados pueden generar la sensación de que existe una actividad sísmica extraordinaria.
Sin embargo, la explicación entregada por Germán Prieto a Minuto60 apunta a una conclusión diferente: no hay evidencia de una activación sísmica mundial ni de una cadena de terremotos conectados entre sí.
Lo que sí existe es un planeta en constante movimiento, con placas tectónicas que acumulan y liberan esfuerzos y con zonas como los límites de placas que rodean el Pacífico donde los grandes terremotos son parte de la dinámica natural de la Tierra.
