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Un aeropuerto nuevo, daños y preguntas en Pereira tras terremoto: ¿por qué se 'cayó como papel'?

El aeropuerto de Pereira fue inaugurado en 2020 tras una inversión de más de $ 200.000 millones. Hoy está cerrado tras el terremoto.

Aeropuerto Matecaña de Pereira - Crédito: Foto: Aeropuerto de Pereira
Andrés Martín Piñeros
Andrés Martín PiñerosPeriodista
10 AGO 2026 - 22:12Actualizado: 10 AGO 2026 - 22:38

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El Aeropuerto Internacional Matecaña de Pereira quedó en el centro de los serios interrogantes que dejó el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al Colombia este lunes. La terminal aérea, que estrenó una nueva infraestructura en 2020, sufrió graves afectaciones tras el movimiento telúrico y tuvo que suspender sus operaciones mientras avanzan las revisiones para determinar qué ocurrió.

El caso genera inquietud por un dato que resulta imposible ignorar y es que la nueva terminal apenas lleva unos seis años en funcionamiento. Cuando fue inaugurada, el Municipio de Pereira la presentó como uno de los aeropuertos más modernos del país, con una infraestructura de cinco niveles y 23.000 metros cuadrados, además de 450 parqueaderos, 55 locales comerciales, ocho escaleras eléctricas y ocho ascensores.

La nueva terminal tuvo una inversión reportada en 2020 de más de $ 180.000 millones, mientras que el proyecto integral de concesión quedó establecido mediante el Contrato 092 de 2017 por $ 287.324 millones, expresados en pesos constantes del 31 de diciembre de 2014. Esa segunda cifra corresponde al contrato de concesión y no exclusivamente al edificio de pasajeros.

La pregunta es cómo respondió una terminal relativamente nueva frente a un terremoto de esta magnitud y si los daños corresponden a elementos estructurales, arquitectónicos o no estructurales.

Lucas Cañas, exconcejal de Medellín, considera que el país debe asumir una posición clara frente a lo sucedido y revisar las responsabilidades que existen alrededor de una obra que involucró concesionarios, diseñadores, constructores, interventores y una entidad pública encargada de vigilar el proyecto.

¿El aeropuerto de Matecaña respondió como técnicamente debía responder ante un terremoto? Pues evidentemente no, porque aquí hubo una concesión, hubo diseñadores, constructores, interventores, supervisores, pólizas, garantías y una entidad pública que recibió y vigiló las obras.

Lucas Cañas

A la vez, Juan Felipe Reyes, Director de la práctica de Derecho Aeronáutico en Parra Rodríguez Abogados, dijo a Minuto60 que "sí preocupa mucho que el aeropuerto no haya resistido mucho y se haya caído como papel, deja mucho que desear porque al ser un aeropuerto internacional, la infraestructura como tal es como un centro comercial con pistas aéreas y debería cumplir esos estándares sismorresistentes".

¿Por qué un aeropuerto relativamente nuevo sufrió daños tan graves?

Esta es la pregunta que queda instalada después del terremoto ya que Colombia es un país sísmico y las obras de infraestructura deben cumplir normas, diseños y especificaciones técnicas precisamente para enfrentar las condiciones de riesgo del territorio.

Para Cañas, esa condición obliga a revisar con detalle los documentos técnicos de Matecaña y no aceptar explicaciones que se limiten a señalar que el terremoto fue de gran magnitud. “Colombia es un país sísmico y las grandes obras de infraestructura tienen normas, diseños, especificaciones y exigencias técnicas que existen justamente porque sabemos que estos fenómenos pueden ocurrir".

No basta con establecer que hubo desprendimientos o daños visibles. Será necesario conocer qué materiales resultaron afectados, qué sistemas de anclaje estaban instalados, qué elementos resistieron el movimiento y cuáles presentaron fallas.

Frente a esto Reyes dijo que "la Aeronáutica Civil debe presionar para que se reanuden las operaciones porque al ser un servicio público debe ser continuo pero debe haber unas revisiones y chequeos para cumplir con estándares internacionales tras el terremoto".

Sin embargo, el exconcejal de Medellín explica que esa revisión debe incluir desde los documentos originales del proyecto hasta las condiciones de mantenimiento que tuvo la infraestructura después de su entrada en operación.

“Hay que revisar las pólizas de estabilidad, las garantías en el contrato de concesión, las obligaciones de mantenimiento, los diseños estructurales, las memorias de cálculo, los materiales utilizados, los sistemas de anclaje y especialmente aquellos elementos que se desprendieron durante el terremoto".

Un proyecto de $ 287.324 millones bajo una concesión

La cifra económica del Matecaña requiere una explicación porque existen dos valores que no deben mezclarse. La nueva terminal de pasajeros tuvo una inversión reportada en 2020 de más de $ 180.000 millones, según la información publicada cuando se estrenó el edificio.

Pero el Contrato de Concesión 092 de 2017 tiene un valor de $ 287.324 millones, expresados en pesos constantes del 31 de diciembre de 2014, y un plazo máximo de ejecución de 20 años.

imagen dada

Ese valor corresponde al contrato integral de concesión y no debe presentarse como si fuera exclusivamente el costo de la nueva terminal. El proyecto fue estructurado como una Asociación Público-Privada (APP) y contempla la administración de los recursos a través de un patrimonio autónomo.

La diferencia es importante porque ahora, después del terremoto, aparecerá una pregunta económica que todavía no tiene respuesta: si la infraestructura necesita reparaciones, ¿quién tendrá que asumir el costo?

La respuesta no puede darse únicamente mirando el valor de la obra. Tendrá que revisarse el contrato, las obligaciones de cada parte, la matriz de riesgos, las garantías y las pólizas vigentes.

Cañas considera que antes de comprometer recursos públicos debe establecerse quién tiene la obligación contractual y financiera de responder.

“No es aceptable que mañana sencillamente aparezca una cuenta por miles de millones de pesos y termine pagándola nuevamente un ciudadano frente a una obra que debió responder ante lo que vivimos hoy en el país, este terremoto", dijo Cañas.

Su planteamiento es que primero debe establecerse la responsabilidad y después definir cómo se financia la recuperación. “Antes de poner un solo peso público para reconstruir lo afectado, hay que determinar quién tiene la obligación contractual, técnica y financiera de responder ante lo que ocurrió hoy con el aeropuerto de Matecaña".

Aeropuerto Matecaña ya había tenido problemas con su cubierta

Hay un antecedente que merece ser revisado dentro de la historia de la terminal, aunque no puede utilizarse para afirmar que existe una relación directa con los daños provocados por el terremoto.

En 2021, apenas un año después de la inauguración de la nueva terminal, el Aeropuerto Matecaña sancionó al concesionario OPAM por incumplimientos relacionados con la adecuación de la cubierta principal. En ese momento se reportaron problemas de filtraciones y afectaciones durante las lluvias.

La administración del aeropuerto señaló entonces que esas fallas no eran estructurales y que no comprometían la estructura fundamental de la terminal.

Ese antecedente no permite explicar lo ocurrido este lunes, pero sí plantea una pregunta que tendrá que ser revisada con documentos y que se basa en saber qué intervenciones se hicieron después, qué elementos fueron reparados y cuál era el estado de la infraestructura antes del terremoto.

Para Cañas, esa información debería estar disponible para los ciudadanos.

La gente tiene derecho a saber exactamente qué compró, qué recibió y quién certificó que esa infraestructura cumplía con todas las condiciones exigidas.

Expresó Cañas

¿Quién tendrá que responder por los daños?

El impacto de lo sucedido en Matecaña va más allá de las instalaciones del aeropuerto. La terminal es una infraestructura estratégica para Pereira y el Eje Cafetero y moviliza una parte importante de los pasajeros de la región.

Por eso, mientras los ingenieros determinan el alcance de los daños, la suspensión de las operaciones representa un problema para pasajeros, aerolíneas, trabajadores, empresas y el sector turístico.

La prioridad inmediata es garantizar que ninguna persona ingrese a zonas que puedan representar un riesgo y establecer cuándo existen condiciones para recuperar la operación. Después vendrá la discusión sobre las reparaciones, los tiempos y los recursos necesarios.

El exconcejal consultado por Minuto60 plantea tres acciones inmediatas como un peritaje técnico independiente, una auditoría sobre la ejecución de la concesión y la publicación de documentos fundamentales del proyecto.

El segundo punto tiene que ver con el control fiscal sobre los recursos asociados al proyecto. “Es clave que desde el Gobierno nacional y desde las autoridades locales se haga una auditoría especial de la Contraloría sobre la ejecución de la concesión y los recursos involucrados".

Y el tercero es garantizar el acceso público a la información que permita reconstruir la historia de la infraestructura: diseños, estudios, actas de recibo, informes de interventoría, garantías y pólizas.

imagen dada

Iván Duque en nuevo aeropuerto de Pereira.

La discusión será especialmente importante si los estudios concluyen que parte de los daños debe ser cubierta mediante garantías contractuales o seguros. En ese escenario, determinar quién responde no será una cuestión secundaria, sino una parte fundamental de la recuperación del aeropuerto.

El terremoto no puede ser utilizado como una explicación automática para cualquier daño ni tampoco como una razón para trasladar de inmediato la factura a los ciudadanos. Primero habrá que establecer qué pasó.

La prioridad de este lunes es la atención de la emergencia y la seguridad de los pasajeros y trabajadores. Después vendrá la reconstrucción. Pero antes de decidir cuánto costará recuperar el aeropuerto de Pereira y de dónde saldrán esos recursos, tendrán que responderse varias preguntas sobre una infraestructura que comenzó a operar en 2020 y que fue presentada por Pereira como una de las terminales más modernas del país.

Minuto60 es consciente de la gravedad de los hechos, de la magnitud de los daños y que, en este momento, la prioridad de las autoridades debe estar concentrada en atender la emergencia, proteger a la población y responder a las necesidades de las personas afectadas.

Por esta razón, y respetando las circunstancias que atraviesan las entidades involucradas, se realizarán los contactos y solicitará las explicaciones correspondientes en el momento adecuado. Este medio de comunicación seguirá de cerca la situación y dará continuidad a estos interrogantes para conocer las respuestas de las entidades competentes, así como las conclusiones de las evaluaciones técnicas que permitan establecer qué ocurrió y quiénes deberán responder por los daños.

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