Francia Márquez, ‘aburrida’ con el Gobierno: la carta a MinDefensa por inseguridad en Colombia
La vicepresidenta, Francia Márquez, lanzó un duro mensaje al Gobierno y al Ministerio de Defensa tras la ola de violencia al sur del país.

Francia Márquez volvió a alzar la voz en señal de inconformidad, pero esta vez el mensaje no fue solo contra los grupos armados, sino contra el Gobierno para el cual trabaja. En medio de la escalada violenta en el suroccidente del país, la vicepresidenta expresó un evidente desgaste frente a la respuesta estatal y exigió acciones inmediatas al Ministerio de Defensa.
El pronunciamiento se dio luego de un fin de semana marcado por explosiones, hostigamientos y ataques coordinados en varios municipios de Cauca y Valle del Cauca. La gravedad de los hechos llevó a la vicepresidenta a lanzar un mensaje que mezcla indignación, frustración y presión política.
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“Expreso mis condolencias a las familias y comunidades de las 20 personas que han perdido la vida. A los violentos les digo, ¡no pasarán!”, afirmó.
Pero su declaración fue más allá del tono institucional pues cuestionó abiertamente la falta de resultados en materia de seguridad y pidió al ministro de Defensa, Pedro Sánchez, que adelante “acciones contundentes” para frenar la ola terrorista.
En su comunicación también dejó una frase que marca el punto más crítico de su postura: “¿Dónde está la inteligencia y la anticipación para prevenir estos hechos?”. Un interrogante que es una señal directa de inconformidad con la estrategia actual.
Pareciera que la capacidad del Estado para garantizar el orden público y la seguridad hubiera desaparecido.
Francia Márquez
La violencia en Cauca y Valle del Cauca que desató la reacción
Lo ocurrido en las últimas horas en el suroccidente del país resultan una cadena de ataques que, por su intensidad y simultaneidad, puso todas las miradas y encendió todas las alarmas. El episodio más grave se registró en la vía Panamericana, en el Cauca, donde un atentado con explosivos contra un vehículo de transporte dejó más de 20 personas muertas y decenas de heridos.
Ese hecho fue apenas el inicio de una jornada violenta que se extendió por diferentes puntos de la región y en varias zonas se reportaron hostigamientos a estaciones de Policía, ataques a unidades militares y uso de artefactos explosivos, algunos de ellos activados a distancia o transportados en drones.
En el Valle del Cauca, municipios cercanos a Cali también vivieron momentos de tensión con atentados contra la Fuerza Pública y afectaciones a infraestructura, lo que provoca una sensación de que los grupos armados están actuando con capacidad operativa y sin mayor contención.
Cauca ha sido históricamente uno de los territorios más disputados por grupos armados ilegales, principalmente por su valor estratégico en rutas del narcotráfico y corredores de movilidad. Pero, durante meses se han advertido riesgos sobre el aumento de la presencia de estructuras ilegales, especialmente disidencias que no se acogieron a procesos de paz.
La violencia dejó de ser un asunto focalizado en zonas rurales y empezó a golpear corredores viales, transporte público y comunidades enteras. Eso eleva el nivel de la crisis y pone en entredicho la capacidad del Estado para garantizar seguridad.
¿Hay tensión en el Gobierno?
El mensaje de Francia Márquez no solo refleja preocupación por el orden público, sino que deja ver una clara grieta dentro del Ejecutivo, porque su tono no es el de una vocera más del Gobierno, sino el de una funcionaria que reconoce que la estrategia no está funcionando como se esperaba.
Desde su llegada al poder, la vicepresidenta ha insistido en la necesidad de fortalecer la seguridad en regiones históricamente abandonadas. Sin embargo, los hechos recientes parecen demostrar que los esfuerzos no han sido suficientes.
Las cifras de muertos, heridos y ataques es la comprobación de una lamentable situación de seguridad que atraviesa un momento crítico. Y la reacción de la vicepresidenta confirma que la preocupación ya no es solo territorial, sino también política.
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