“No queremos que se fomente la autocensura”: el llamado de la FLIP al gobierno de De La Espriella
La FLIP habla del riesgo de calificar a periodistas como "cercanos" y reitera la necesidad de restablecer la programación de las 'Emisoras de Paz'.

Tras las elecciones y el inicio del gobierno de Abelardo De La Espriella, han surgido interrogantes sobre cómo será la relación entre el nuevo ejecutivo y los medios de comunicación en Colombia. Ante la circulación de versiones sobre una posible directriz de Presidencia para condicionar el relacionamiento con la prensa, así como denuncias de periodistas sobre trabas para acceder a información pública, la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) ha hecho un llamado urgente para garantizar la transparencia y el libre ejercicio del periodismo.
En entrevista con Minuto 60, Sofía Jaramillo, directora ejecutiva de la FLIP, analizó los antecedentes del actual mandatario, las tensiones por el acceso a fuentes oficiales y el impacto de recientes decisiones editoriales e institucionales en la libertad de expresión.
Sofía, la FLIP se ha pronunciado sobre una posible directriz de la Presidencia de la República respecto a cómo manejar sus relaciones con la prensa. ¿Qué información tienen y cuál es el llamado que le hacen al nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella?
Sofía Jaramillo: Es un punto de preocupación para nosotros. Hemos recibido información de distintos periodistas que nos han manifestado, no solamente lo que ha salido sobre la directriz que habría sido impartida por presidencia para el relacionamiento del gobierno con medios de comunicación, sino también nos han comunicado sobre las diferentes restricciones por parte de funcionarios para cubrir temas de mucho interés para las comunidades y para el público en general.
Básicamente lo que a nosotros nos preocupa es que una de las funciones esenciales del periodismo en una democracia es interpelar al poder, hacer preguntas, exigir explicaciones y contrastar versiones oficiales. Los canales y recursos del Estado no pertenecen al gobierno de turno. Por lo tanto, el acceso a las fuentes y a las decisiones no puede depender de si un periodista o medio es considerado "cercano" o "favorable" a un gobierno. Si empieza a haber esta distinción, se corre el riesgo de otorgar privilegios a unos medios y restricciones a otros que hacen una cobertura más crítica.
Nuestro llamado a la presidencia es a reevaluar esa directriz si existe y sobre todo, garantizar que todos los periodistas, que todos los medios de comunicación sin distinción, tengan acceso a las fuentes oficiales y a los espacios que sean convocados por el gobierno. Ese relacionamiento debe responder a criterios objetivos, transparentes y que no discriminen.
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Bueno…
Me gustaría precisar que, por supuesto, el gobierno tiene autonomía para organizar su estrategia de comunicación, coordinar sus mensajes, definir sus vocerías, pero esa facultad no puede ser la barrera para que los periodistas accedan a las fuentes oficiales y formulen las preguntas.
Esta inquietud surge también a raíz de antecedentes durante la campaña presidencial. ¿Cuáles son los precedentes que ustedes tuvieron en cuenta?
Hay que hacer una clara distinción entre estar en campaña y asumir la Presidencia de la República. Durante la campaña, supimos de denuncias como la de Camila Zuluaga, donde el entonces candidato decidió no conceder entrevistas a ciertos periodistas o instruyó a su equipo para limitar su participación a ruedas de prensa con preguntas preconocidas.
Esas decisiones de restricción se pueden dar en una campaña, pero ese relacionamiento con la prensa debe cambiar una vez se asume la Presidencia de la República, pues todos los recursos del Estado no pertenecen al gobierno de turno y los ciudadanos y los periodistas tienen derecho a acceder a la información y no puede ser discriminado frente a quienes puedan tener una visión más favorable o más crítica.
Cada presidente marca su línea de comunicación y algunas voces critican este tipo de alertas diciendo que "esto lo hacen todos los gobiernos". ¿Por qué hacer esta llamada de atención desde este momento?
Como organización de la sociedad civil, evaluamos a todos los gobiernos por igual. Lo hicimos en su momento con Duque, con Petro y con los mandatarios anteriores. Siempre que vemos posibles límites o restricciones a la libertad de prensa y de expresión, emitimos alertas.
Es fundamental fijar estos límites y llamados desde el inicio de un gobierno para sentar las bases de una relación respetuosa y garantizar un acceso igualitario a las fuentes oficiales. Ese relacionamiento del Estado con la prensa es vital para fortalecer la democracia.
Recientemente se conoció la salida del aire del programa de Camila Zuluaga en Mañanas Blu. El presidente trinó que es un medio privado que toma sus decisiones. ¿Cómo analizan este caso desde la FLIP?
Estamos documentando el caso para analizar todas sus aristas. Es claro que los medios privados tienen autonomía para tomar sus decisiones guiadas por razones económicos o no. Lo más importante, es que tenemos que enfocarnos en este momento Colombia necesita un periodismo crítico, necesitamos voces así de fuertes y críticas sin importar el gobierno que esté en el momento. Los y las periodistas en Colombia y en e mundo que hacen muy bien su trabajo ha incomodado al poder, por eso la prensa recibe tantas críticas.

Equipo de Mañanas Blu. Foto Blu Radio.
Lo que debemos evitar es la pérdida de distintas voces, de espacios y buscar los espacios para que haya muchísimo más periodismo. Y eso es parte de los grandes retos que tiene el gobierno que acaba de comenzar, de garantizar que exista un ambiente propicio para el periodismo.
Con cualquier decisión que se tome dentro de los medios de comunicación y dentro del gobierno, lo que no queremos es fomentar algo que es muy común en Colombia y no es algo este momento sino en general: la autocensura. Cuando empiezan a haber temas que los periodistas temen cubrir piensan -así tengan todas las fuentes, así tengan todos los datos-, si publican o no. Lo que no queremos es empezar a ver el efecto disuasorio que puede tener cualquier tipo decisión, el de verse como “amigo” o como “enemigo” de alguien que pueda consecuencia. Ese es el problema de crear ese ambiente de hostilidad que pueda haber frente al periodismo o las investigaciones.
Frente a la suspensión de la programación hablada en las Emisoras de Paz para dejarlas únicamente con música, desde el gobierno dicen que no hay censura. ¿Cuál es la postura de la FLIP?
Sacamos un comunicado conjunto con la Misión de Observación Electoral y con la Asociación Mundial de Radios Comunitarias rechazando esta decisión y pidiendo que se restableciera la programación.

La programación hablada de las 'Emisoras de Paz' fue suspendida Colprensa
Las ‘Emisoras de Paz’ no responden a una simple decisión editorial del gobierno de turno; su existencia responde al punto 6.5 del Acuerdo de Paz y está respaldada constitucionalmente. Digamos que cualquier transformación que se haga debe reconocer esa función que cumplen las ‘Emisoras de Paz’ y a proteger el derecho de las comunidades a recibir esa información porque también estamos hablando de emisoras que llegan a comunidades donde no hay otros medios de comunicación.
Se pueden tomar decisiones sobre las ‘Emisoras de Paz’ pero suspender por completo la programación informativa para dejar solo música es la medida más lesiva. Es completamente desproporcionada y nos preocupa mucho que muchas comunidades se han quedado casi sin su única fuente de información. Esperamos que la situación se reconsidere y se restablezca la producción de contenidos locales lo antes posible.
