“Nos duele y nos indigna”: FLIP condena el asesinato del periodista Cristian Herrera en Cúcuta
Sofía Jaramillo, directora de la FLIP, rechazó el asesinato de Cristian Herrera y alertó sobre la crisis de seguridad para periodistas en Colombia.

El asesinato del periodista Cristian Herrera en Cúcuta, Norte de Santander, volvió a encender las alarmas sobre la grave situación de seguridad que enfrentan los comunicadores en Colombia, especialmente en regiones marcadas por la presencia de estructuras armadas y economías ilegales. La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) condenó el hecho y advirtió que la violencia contra la prensa regional continúa en aumento.
En su pronunciamiento oficial, la directora de la FLIP, Sofía Jaramillo Otoya, señaló que Herrera no solo era corresponsal en Norte de Santander, sino también integrante del consejo directivo de la organización. El periodista, con más de 20 años de experiencia, dedicó su carrera a la cobertura de temas judiciales, corrupción y orden público.
Hoy la violencia vuelve a golpear fuertemente al periodismo regional en Colombia. Nos duele y nos indigna el asesinato de Cristian Herrera en Cúcuta.
Sofía Jaramillo, directora de la FLIP
Ademas, la FLIP señalo en su comunicado, en el que también insistió en que cada periodista asesinado representa una pérdida irreparable para la democracia y el derecho a la información.
¿Qué denunció la FLIP sobre el caso de Cristian Herrera?
La organización reveló que el comunicador había advertido en varias ocasiones sobre amenazas y agresiones en su contra, lo que lo mantenía en una situación de riesgo constante. Sin embargo, la FLIP cuestionó la efectividad del esquema de protección asignado, al señalar que no correspondía al nivel de amenaza que enfrentaba el periodista.
Según la entidad, este desajuste entre el riesgo real y las medidas de seguridad es un problema recurrente en Colombia, especialmente en regiones como Cúcuta, donde el ejercicio del periodismo investigativo suele implicar exposición directa a actores criminales.
La FLIP exigió a las autoridades una investigación exhaustiva que permita identificar tanto a los autores materiales como intelectuales del crimen, y reiteró que este caso no puede quedar en la impunidad.
#Colombia | La FLIP rechaza el asesinato de Cristian Herrera en Cúcuta y advierte: la violencia contra periodistas sigue en aumento en Colombia. pic.twitter.com/eyk7PXDqKP
— Oscar Repiso (@oscarrepiso89) June 7, 2026
Cúcuta, una ciudad bajo alerta por violencia contra la prensa
El pronunciamiento también reiteró una preocupación de largo plazo: Cúcuta se ha convertido en una de las ciudades más peligrosas para ejercer el periodismo en Colombia. De acuerdo con los registros de la organización, entre 2024 y 2026 se han documentado 154 agresiones contra periodistas en esta ciudad, de las cuales 72 corresponden a amenazas directas.
La FLIP recordó además que en 2024 fue asesinado el periodista Jaime Vásquez, un hecho que ya había encendido las alertas sobre la vulnerabilidad de los comunicadores en la región fronteriza.
Para la organización, estos hechos no son aislados, sino parte de un patrón de violencia que afecta directamente la libertad de expresión y el acceso a la información en los territorios.
Cada periodista silenciado en Colombia es una pérdida irreparable para sus seres queridos, pero también para el periodismo y la democracia.
Sofía Jaramillo, directora de la FLIP
¿Qué impacto tiene este crimen en la libertad de prensa?
La FLIP advirtió que cada asesinato de un periodista genera un efecto de silenciamiento en las regiones, donde otros comunicadores pueden optar por la autocensura ante el riesgo de represalias. En su pronunciamiento, la entidad recordó que desde 1977 han sido asesinados 171 periodistas en Colombia por razones relacionadas con su labor.
Este panorama, según la organización, evidencia la necesidad urgente de fortalecer los mecanismos de protección, prevención y respuesta del Estado frente a las amenazas contra la prensa.

El asesinato de Cristian Herrera en Cúcuta enciende alertas: la FLIP denuncia crisis de seguridad para periodistas en Colombia. Redes sociales
Un llamado a la justicia y a garantías reales
La Fundación para la Libertad de Prensa insistió en que la respuesta institucional debe ir más allá de la condena pública. Para la organización, es necesario garantizar investigaciones efectivas, sanciones ejemplares y, sobre todo, condiciones reales de seguridad para quienes ejercen el periodismo en zonas de conflicto o alta criminalidad.
La FLIP confirmó que continuará acompañando el caso de Cristian Herrera y haciendo seguimiento a las actuaciones de las autoridades, al tiempo que reiteró su solidaridad con la familia, colegas y amigos del comunicador asesinado.
El pronunciamiento concluye con un mensaje contundente: sin periodistas libres y seguros, no hay democracia plena ni ciudadanía informada en Colombia.
