La red oculta de peleas de perros que movía apuestas millonarias y cayó en Colombia
Una investigación reveló cómo operaba una red internacional de peleas ilegales con apuestas y conexiones en varios países.

El aterrizaje de varios perros con nombres como Killer, Cazador, Sin Tolerancia y Hellyeah en el aeropuerto El Dorado de Bogotá encendió las alarmas de las autoridades. Los animales, provenientes de países como Estados Unidos, México, España, Brasil, República Dominicana y Ecuador, no solo llamaron la atención por su origen, sino por las sospechas que recaían sobre uno de ellos.
Detrás de ese movimiento internacional se escondía una estructura ilegal que organizaba peleas clandestinas de perros, un negocio que mueve grandes sumas de dinero a través de apuestas. La investigación, revelada por El Tiempo, permitió seguir la pista de un pitbull que era monitoreado desde hacía meses y que resultó clave para desmantelar la red.
Le puede interesar: Envenenamiento de perros en Bogotá: hasta 8 años de cárcel podrían pagar los responsables

Perrito víctima de maltrato en un lote usado para peleas en La Calera. Fiscalía
¿Cómo comenzó la investigación?
La pista inicial surgió a partir de un guacal marcado con el código “AV108, Luis Espinal”. Un agente encubierto de la Policía de Carabineros vigiló la llegada del animal y de su propietario, iniciando un seguimiento que partió desde el aeropuerto y continuó en el barrio Las Ferias, en Bogotá.
Allí, el sospechoso fue grabado mientras paseaba al perro. Al mismo tiempo, otras personas comenzaron a llegar al lugar con más caninos, lo que reforzó la hipótesis de un encuentro clandestino. Horas después, el grupo se desplazó hacia una finca en el municipio de La Calera.
El rastro hasta La Calera
En la vereda Aurora Alta, las autoridades encontraron el escenario donde se llevaría a cabo el evento ilegal. Se trataba de un espacio acondicionado como un ring, rodeado de sillas y con rastros de sangre que evidenciaban combates anteriores.
En el lugar fueron capturadas 11 personas que ya habían pagado entre 250.000 y 300.000 pesos para asistir a las peleas. Además, se rescataron 12 perros y se hallaron dos más sin vida.
Según la Policía, algunos animales eran utilizados para entrenar a los llamados “perros campeones”, lo que evidencia el alto nivel de crueldad detrás de estas prácticas.
Le puede interesar: Gobierno Nacional reglamenta esterilización de mascotas: hay ciertos beneficios para perros y gatos

Red de peleas caninas desarticulada en La Calera. Redes sociales
¿Cómo operaba la red internacional?
La investigación también reveló que la organización funcionaba a través de plataformas privadas de mensajería, donde se compartía información de los eventos de manera restringida. Uno de los elementos clave fue un afiche titulado ‘Convención Internacional Machos’, en el que figuraban los nombres de los perros participantes y los equipos involucrados.
Entre ellos aparecían grupos como The Factory Kennels, Paraíso Kennel y Team Psicópatas, que ya tenían antecedentes en peleas internacionales, incluso en países como República Dominicana.
Además, se identificó el uso de una página web llamada Online Pedigrees, donde se registraban datos detallados de los animales, como su linaje y características genéticas. Esta plataforma también permitía la comunicación entre los miembros mediante suscripciones pagas.
La conexión internacional
El rastreo de pagos permitió ubicar una cuenta bancaria vinculada a una mujer identificada como María Cruz Sánchez, lo que abrió nuevas líneas de investigación sobre los posibles líderes de la red.
La página web utilizada por los implicados fue creada en El Paso, Texas, hace más de dos décadas, lo que demuestra el alcance y la trayectoria de esta estructura ilegal.
En el operativo también se confirmó la participación de ciudadanos extranjeros: un ecuatoriano, tres venezolanos y cinco dominicanos, algunos de ellos identificados con los equipos que participaban en los combates.
Le puede interesar: Crueldad sin límites: así operaba la red de peleas de perros desmantelada en La Calera

Capturados en La Calera, implicados en la convención ilegal de perros que movía apuestas millonarias. Fiscalía
Capturas y hallazgos clave
Entre los detenidos se encuentra el organizador del evento, Julián Esteban León Ramírez. También fue capturado un veterinario, Carlos Alberto Cifuentes Hernández, quien presuntamente contaba con equipos médicos para atender a los perros durante los combates y prolongar su participación.
La investigación estableció que el veterinario estaba inscrito en el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), lo que ha generado dudas sobre posibles irregularidades en el ingreso de los animales al país, ya que desde 2016 está restringida la importación de ciertas razas.
Además, se conoció que había tenido contratos con entidades públicas en años anteriores relacionados con servicios veterinarios.
Tras las audiencias, el organizador fue enviado a prisión, mientras que el veterinario recibió medida de detención domiciliaria. Los demás implicados quedaron en libertad.
¿Qué se sabe del futuro de esta red?
La senadora Andrea Padilla fue una de las fuentes clave en el desarrollo del caso. Según explicó, la investigación se apoyó en un informante infiltrado que permitió acceder a los canales de comunicación de la organización.
“Es una estructura muy cerrada. La ubicación de los eventos solo se revela cuando los participantes confirman asistencia y realizan el pago”, señaló.
Pese a este golpe, las autoridades advierten que este tipo de actividades no son aisladas. De hecho, ya existe información sobre la posible realización de nuevos torneos en el extranjero, lo que evidencia que la red podría seguir operando.
Un negocio ilegal que no desaparece
Aunque no existen cifras oficiales sobre el dinero que mueve este tipo de apuestas, investigaciones periodísticas lo comparan con industrias deportivas como el boxeo o el fútbol. La diferencia es que se trata de una actividad ilegal que vulnera gravemente las normas de protección animal.
El caso de La Calera deja al descubierto la complejidad de estas redes, que operan a nivel internacional, utilizan plataformas digitales y cuentan con estructuras organizadas para evadir a las autoridades.
Si bien el operativo representa un golpe importante, el desafío continúa: frenar una práctica que, pese a su ilegalidad, sigue encontrando espacios para expandirse dentro y fuera del país.
